Cuatro años por forzar a su mujer tras hallarla desnuda en casa del amante

Yinmy Justiniano Calderón durante el juicio. /LV
Yinmy Justiniano Calderón durante el juicio. / LV

El tribunal reprocha en su sentencia los actos vejatorios del marido, «que responden a erróneas concepciones de dominación»

Ricardo Fernández
RICARDO FERNÁNDEZ

Cuatro años y seis meses de cárcel es la condena que la Audiencia Provincial ha impuesto a un ciudadano boliviano, Yinmy Justiniano Calderón, de 37 años, como autor de una agresión sexual a quien era su mujer y por un delito de allanamiento de morada. El tribunal de la Sección Tercera señala que las vejaciones a las que el condenado sometió a su esposa se produjeron «en un contexto de ruptura matrimonial, lo que nos lleva a considerar una especial gravedad, pues responden a erróneas concepciones de pertenencia o dominación sobre la mujer que deberían estar ya superadas en nuestra sociedad y que incrementan intensamente el reproche social de esta conducta».

Los hechos considerados probados se remontan a la mañana del 2 de septiembre de 2016, cuando Yinmy esperó a que un compañero de trabajo se marchara de su casa en Archivel y penetró en la vivienda, ya que sospechaba que quien todavía era su esposa, aunque llevaban tiempo distanciados, estaba manteniendo relaciones sexuales con ese hombre. Efectivamente, el ahora condenado encontró a su mujer desnuda en la cama, lo que le llevó a comenzar a grabarla con su teléfono móvil, a la vez que esgrimía un cuchillo de grandes dimensiones.

El hombre llegó a golpearla en el rostro mientras le dirigía todo tipo de insultos e improperios, como «dímelo, ¿a que estabas gozando?» y «yo sufriendo por una puta, por una mujer de mundo que se acuesta con otro». También le habría instado a abrirse de piernas para comprobar si había mantenido relaciones sexuales esa noche, lo que le habría llevado incluso a tocarle a la mujer los órganos sexuales con la mano.

El sospechoso fue detenido horas después en su puesto de trabajo y confesó dónde había escondido el cuchillo.

El fiscal calificó los hechos como constitutivos de delitos de violación, de allanamiento de morada y de amenazas y reclamó una condena global de 16 años de prisión. Por su parte, el letrado de la defensa, Fermín Guerrero Faura, rechazó que hubiera existido violación e insistió en que su cliente cometió tales actos con su conducta gravemente alterada por el consumo de alcohol y drogas.

Aunque el tribunal deja constancia en su sentencia de que no existen pruebas de que el acusado se encontrara en estado de embriaguez o afectado por el consumo de sustancias estupefacientes, sí ha llegado a la conclusión de que los abusos sexuales no alcanzaron la categoría de violación y que tampoco hubo amenazas.

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