Consumur pide a los ayuntamientos que controlen las fiestas de fin de año

Las calles de Cartagena llenas de gente celebrando el comienzo de 2017./Pablo Sánchez / AGM
Las calles de Cartagena llenas de gente celebrando el comienzo de 2017. / Pablo Sánchez / AGM

La organización advierte de la habitual existencia de determinados salas que superan el aforo máximo permitido o incurren en otras carencias en materia de seguridad

EFEMurcia

La Asociación Murciana de Consumidores y Usuarios (Consumur) recomienda adquirir la entrada de Nochevieja en establecimientos de confianza o a través de intermediarios de plena confianza para evitar falsificaciones y poder localizar de manera inmediata al vendedor ante cualquier problema.

Si la compra se realiza a través de internet, Consumur recomienda adquirirlas directamente desde las páginas webs de los organizadores del evento, asegurarnos de guardar imágenes de la publicidad y condiciones generales de la compra. Además, se ha de guardar toda la documentación hasta la celebración de la fiesta, para poder así reclamar ante cualquier irregularidad.

Consumur demanda a los ayuntamientos de la Región que cumplan sus funciones de control sobre las fiestas de fin de año que tendrán lugar esa noche.

La organización advierte de la habitual existencia de determinados salas que superan el aforo máximo permitido o incurren en otras carencias en materia de seguridad, además de la celebración de cotillones ilegales, en locales que no cuentan con licencias.

Consumur señala que la falta de controles puede traducirse en cualquier momento en accidentes que, por la gran afluencia de público, pueden llegar revestir una seria gravedad.

Para celebrar este tipo de eventos, los locales no dedicados a la hostelería y los establecimientos hosteleros que no cuenten con licencias para la organización de este tipo de actividades están obligados a solicitar a sus ayuntamientos licencias para organizar los cotillones. Sin embargo, en ocasiones los organizadores se saltan dicho trámite celebrando estas fiestas de forma ilegal.

Puede suceder que los organizadores de los cotillones no cumplan con lo prometido en su publicidad. Así, el guardarropa vigilado supuestamente incluido en el precio de la entrada supone finalmente un coste añadido o carece de una auténtica vigilancia, las bebidas se acaban a las pocas horas del inicio de la fiesta, los canapés o el desayuno sólo son accesibles para unos pocos o se venden muchas más entradas de lo pactado, con lo que se alcanza una masificación insufrible.

La organización recuerda que ante estas irregularidades, los consumidores pueden exigir la devolución de la totalidad o una parte del precio de sus entradas.

Consumur recomienda asegurarse de que los locales cuentan con salidas de emergencias suficientes y utilizables, extintores, aseos en buenas condiciones y acordes al aforo anunciado, entre otros requisitos.

Asimismo, se debe conservar la entrada y si es posible hacerse con una copia de la publicidad de la fiesta para, en caso de incumplirse el aforo o cualquier otro aspecto anunciado, poder reclamar la devolución de la totalidad o parte del dinero.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos