«Ella me confesó que fue a denunciarme al sentirse humillada»

El acusado, Yimmy J., ayer, durante el juicio./Nacho García / AGM
El acusado, Yimmy J., ayer, durante el juicio. / Nacho García / AGM

Yimmy J. afronta una pena de 16 años de cárcel acusado de golpear y agredir sexualmente a su mujer al sorprenderla en casa de otro hombre

Alicia Negre
ALICIA NEGREMurcia

Un vídeo grabado con un teléfono móvil es la principal prueba con la que cuenta la Sección Tercera de la Audiencia Provincial para impartir justicia en el caso de Yimmy J. La Fiscalía solicita hasta 16 años de prisión para este vecino de una pedanía caravaqueña acusado de golpear, amenazar y agredir sexualmente a su esposa al sorprenderla en casa de otro hombre. Unos hechos que él mismo grabó con su móvil y que ayer fueron visionados por el tribunal, que decidió hacerlo a puerta cerrada dado el contenido de la grabación.

Estas imágenes se convirtieron en el quid del procedimiento después de que la víctima, esposa del acusado, se acogiese a su derecho a no declarar. Según explicó el letrado Fermín Guerrero, que se encarga de la defensa del procesado, la víctima trató hasta en dos ocasiones de retirar la acusación y visita regularmente y tiene 'vis a vis' en prisión con su marido, que lleva un año y medio entre rejas.

Los hechos que la Audiencia Provincial enjuicia se produjeron a primera hora de la mañana del 2 de septiembre de 2016 en una vivienda de una pedanía caravaqueña. El acusado llegó hasta allí empujado por la sospecha de que su mujer había iniciado una relación con otro hombre -un extremo que el supuesto amante corroboró ante el tribunal-. Al entrar -según él utilizando unas llaves que le cogió a su compañera de la cartera- en la casa, de la que el otro hombre ya se había marchado para ir a trabajar, la sorprendió desnuda en la cama y se inició una discusión. La Fiscalía sostiene que, en el transcurso de ese forcejeo, Yimmy insultó a su mujer, le arrojó un vaso a la cara, la pateó y la golpeó reiteradamente con el mango de un cuchillo. Luego, según el escrito de conclusiones del Ministerio Público, le introdujo un dedo en la vagina para tratar de comprobar si había mantenido relaciones sexuales recientes mientras grababa todo con la cámara de su teléfono móvil. Ante esa reacción, la víctima aseguró al acusado que mantenía la relación con el otro hombre porque estaba chantajeada. Algo que llevó al acusado supuestamente a amenazarla con denunciarle «o la mataría».

La víctima, que se negó a declarar, trató varias veces de retirar la denuncia y visita a su esposo en prisión

El procesado, de 33 años, reconoció ante la Sala haber golpeado a su mujer y haberla increpado con insultos como «puta y zorra». Negó, no obstante, que la agrediese sexualmente o que la amenazase de muerte. «Ella me dijo que contó esas cosas porque se sintió humillada».

La víctima, durante la vista, se acogió a su derecho a no declarar. Los guardias civiles que la atendieron el día de los hechos sí recordaron ante el tribunal lo ocurrido. «Ella estaba muy alterada y tenía sangre en la cara y en los brazos», relataron.

La fiscal, que solicitaba inicialmente una pena de 20 años de prisión, la redujo finalmente a 16 años al retirar tres delitos de presuntos malos tratos de los que también acusaba a Yimmy. El letrado de la defensa, por su parte, solicitó al tribunal que le imponga una pena de 11 meses de cárcel por delitos de lesiones y allanamiento de morada. Esta parte remarcó que ese día había bebido y tomado cocaína, una supuesta adicción de la que se está tratando en prisión.

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