Condenan a tres socios de Fini a dar 1,5 millones de acciones y de euros a una hermana

Ricardo Fernández
RICARDO FERNÁNDEZ

Un millón y medio de participaciones y casi otro tanto -en realidad, 1,4 millones- en euros es la condena que tres socios del grupo Golosinas Fini deberán abonar a una hermana de ellos, que les demandó por considerar que no se estaban respetando sus derechos ni sus intereses. El Juzgado de Primera Instancia número 12 de Murcia ha estimado parcialmente la mencionada demanda, interpuesta por Josefa Sánchez Bernal contra sus hermanos Encarnación -que se mostró conforme con esas pretensiones-, Antonio Andrés y Manuel.

El pleito tiene su origen en unos pactos suscritos entre los cuatro hermanos en 2001, por los cuales la propiedad del grupo empresarial debía estar repartida al 25% y, además, determinadas decisiones se debían adoptar con una mayoría cualificada de tres de los cuatro votos. El hecho de que la empresa Sánchez Cano SA acabara escindiéndose años más tarde en tres sociedades, Fini Golosinas España SL, Fini Investigación y Desarrollo SL y Fini Sweets International SLU, fue interpretado por una de las propietarias, Josefa, como una maniobra fraudulenta para despatrimonializar la firma matriz y diluir o hacer inexistentes sus derechos.

El juez concluye que no existen pruebas suficientes para considerar que tal era la intención con la segregación del grupo empresarial y, al contrario, sostiene que «es habitual en la gestión de grandes empresas la escisión en filiales que se ocupen de específicas áreas de negocio y actividad, lo cual facilita la identificación de beneficios y problemas y la resolución de estos últimos».

Los pactos de 2001

Sin embargo, aunque ha quedado demostrado que tales operaciones no estabas relacionadas con las discrepancias entre los socios, el magistrado afirma que no por ello se debe privar a la demandante de sus legítimos derechos, que fueron establecidos en los originarios pactos de 2001.

Así, señala que tiene que poseer el 25% de la propiedad del grupo empresarial, lo que se traduce en que se le deben entregar 1,3 millones de participaciones de Sánchez Cano LTDA y otras 164.000 participaciones de Fini Comercializadora LTDA. A ello se suma que se debe reintegrar a la demandante el 25% de todos los beneficios obtenidos en Brasil y repartidos por Sánchez Cano LTDA, que ascendían a un total de 5,6 millones. Por último impone que las decisiones sobre esas sociedades se deben adoptar por tres de los cuatro votos. La sentencia es recurrible ante la Audiencia Provincial.

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