Condenan a un hombre que no pagó una deuda alegando enfermedad mental

Se negó a cumplir un compromiso declarado ante notario con la excusa de que «no estaba bien de la cabeza» cuando firmó

EFEMurcia

Reconoció ante notario la existencia de una deuda con sus sus hermanos, pero después se negó a cumplir ese compromiso alegando que cuando lo firmó «no estaba bien de la cabeza». El argumento, sin embargo, no convenció a los tribunales. Ni al Juzgado de Primera Instancia de Murcia, que lo condenó a saldar sus deudas, ni a la Audiencia Provincial, que ratificó ahora la sentencia. El hombre deberá hacer frente a sus obligaciones y pagar lo que debe a sus hermanos.

La Audiencia Provincial desestimó así el recurso que el hombre presentó contra la resolución de un Juzgado de Primera Instancia de Murcia que desestimó una demanda con la que pretendía que el reconocimiento notarial de la deuda fuese declarado nulo por tener alteradas sus facultades mentales. El apelante presentó en apoyo de sus pretensiones un informe psiquiátrico en el que se señalaba que padecía una enfermedad mental en el momento en que acudió al notario a firmar su compromiso para saldar la deuda.

La Audiencia Provincial, al desestimar el recurso, dice que cuando se firmó el acuerdo de reconocimiento de deuda, en diciembre de 2014, el notario que lo autorizó no apreció circunstancia personal alguna en el apelante que hubiera impedido suscribirlo.

No está probado

Además, la Sala subraya que «no se considera suficientemente probado por el demandante, con el mínimo y exigible rigor, que cuando acudió a la notaría a firmar la escritura tuviera limitadas sus facultades intelectivas y volitivas hasta el punto de no poder entender lo que firmaba junto con sus hermanos, como tampoco consta la efectividad de una actuación manipuladora de estos».

Finalmente, la sentencia recoge que el reconocimiento de deuda frente a sus hermanos se produjo con ocasión del ejercicio de su cargo de tutor de un incapacitado. Mientras los hermanos del condenado consideran que hay una deuda que saldar, el hombre defendía que no la hay y que todo se debe a un engaño de su familia en un momento en que padecía una enfermedad que mermó sus capacidades mentales. Ahora deberá saldar dicha deuda y cumplir con su compromiso ante notario, recuerda la Audiencia.

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