La Verdad

Las operaciones en Hacienda del Álamo se hicieron sin informes de viabilidad

Vista área de la urbanización Hacienda del Álamo.
Vista área de la urbanización Hacienda del Álamo. / La Verdad
  • Las pérdidas del proyecto urbanístico superaron los 110 millones de euros

Una gestión de 16 proyectos urbanísticos perjudicial para las arcas de Caixa Catalunya (CX) entre 2000 y 2013 -cuatro de ellos localizados en la Región (dos en Molina de Segura, uno en Lorca y otro en Fuente Álamo)- ha ocasionado que la directiva de esta entidad, presidida por el exvicepresidente del Gobierno Narcís Serra, se enfrente a una investigación judicial en la Audiencia Nacional por un presunto delito de administración desleal continuada. En la misma tesitura se encuentran, además, nueve directivos de Promotora Catalunya Mediterránea (Procam), grupo filial inmobiliario de CX.

La denuncia, como ya informó 'La Verdad' en octubre de 2014, partió del FROB, el conocido como 'banco malo', tras nacionalizar la caja y auditar sus cuentas. Ahora la Fiscalía ha elevado una exposición de hechos presuntamente delictivos, que ha sido admitida a trámite por la Audiencia Nacional. El agujero en las cuentas de CX se estima en 720 millones de euros en operaciones inmobiliarias «intensivas y crecientes, fundadas principalmente en proyecciones y expectativas de negocio elaboradas por la filial inmobiliaria».

Según consta en la denuncia de la Fiscalía, las incidencias se dividen en dos períodos. Uno, entre los años 2000 y 2007, en el que se toman decisiones de inversión y de compromisos económicos relevantes, «en forma de adquisición de inmuebles o participaciones en sociedades detentadoras de los mismos, así como en forma de concesión de importantes financiaciones desproporcionadas en relación con su posición o peso accionarial». Y otro, entre 2008 y 2013, en el que se deciden aspectos derivados de desinversión y «pactos de separación de los socios de las mencionadas participaciones accionariales, una vez que ya era patente tanto la imposibilidad de desarrollar el proyecto, como el deterioro del valor de los activos». En la mayoría de casos, las inversiones se acometieron «sin previos informes externos independientes al proyecto y sin realizar análisis exhaustivos de aspectos tales como la solvencia y capacidad de los asociados y su grado de implicación con aportación de recursos propios».

Las decisiones de inversión, según la Fiscalía, «se sancionaban favorablemente sin mediar previas valoraciones independientes de los activos urbanísticos con las que contrastar el precio demandado por los vendedores y sin la confección de informes jurídicos sobre la adecuada instrumentación de los contratos a suscribir, donde se estudiaran los posibles impactos de resoluciones urbanísticas o medioambientales desfavorables y se garantizara la seguridad jurídica de la operación».

La denuncia detalla las operaciones seguidas por Cataluña Caixa y el entramado societario de Procam en Hacienda del Álamo, cuyo agujero estima en algo más de 110 millones de euros. En 1999, la filial inmobiliaria inició los trámites para construir este complejo turístico. El 9 de abril de 2005, el ministro de Turismo del gobierno socialista, José Montilla, inauguró las instalaciones. La nota de prensa que se entregó a los medios mencionaba un 'resort' terminado completamente en 2012, en el que se iban a construir «entre 3.500 y 4.500 viviendas, un hotel de lujo y dos campos de golf, sobre un total de 550 hectáreas, con una inversión de 900 millones de euros».

En 2010, con una inversión aproximada de 300 millones de euros, había terminadas 2.400 viviendas. Pese al estallido de la burbuja, la promotora promovió una ampliación de 1.100 viviendas. Para ello, había firmado un convenio urbanístico con el Ayuntamiento de Fuente Álamo, que supuso el abono de 433.485 euros y un saldo pendiente de la misma cantidad. Sin embargo, el convenio no se desarrolló, y por lo tanto, no comenzó obra alguna.

Actualmente, de las 2.400 viviendas, 800 están sin vender -la mayoría en manos del Sareb y el BBVA (que adquirió Caixa Catalunya al FROB), y alrededor de 1.000 deshabitadas, en manos de inversores privados. El hotel de cinco estrellas, que en su día se anunció que iba a ser gestionado explotado por Meliá, continúa cerrado. Lo que sí funciona, sin embargo, es el campo de golf, uno de los más anchos y largos de Europa, y además goza de buena fama entre los aficionados y seguidores de este deporte.