La Verdad

'El Perete': «He perdido toda mi vida en unas décimas de segundo»

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Antonio 'el Perete', ayer, escondido en un coche en un paraje abandonado antes de entregarse en los juzgados de Mula. / Edu Botella / AGM

  • 'El Perete', el vecino de Albudeite en busca y captura por una pelea en un bar con dos heridos por arma blanca, se entrega en el juzgado

Los últimos cinco días se han hecho eternos para Antonio C. P., conocido popularmente como 'El Perete'. «He dormido en casetas viejas, en barrancos y donde he podido», explica nervioso este vecino de Albudeite, de 30 años, que desde la madrugada del pasado domingo estaba en busca y captura. «Estos días he bebido agua de las acequias, he comido naranjas y cualquier otra cosa que he podido pillar por el campo». La Guardia Civil quería apresarlo porque participó en una pelea en el bar Aky Mysmo de la localidad albudeitera, en la que 'Cisco' y 'el Kaques' sufrieron heridas con un arma blanca. «Estaba bajo los efectos del alcohol», asegura a 'La Verdad'.

Pese a encontrarse dentro de un coche, aparcado en un paraje abandonado, próximo a la RM-516, 'El Perete' no está cómodo y no para de mirar a un lado y a otro para cerciorarse de que no hay presencia de ninguna patrulla mientras responde a las preguntas de un equipo de este diario. «He estado 'perdío' por el campo hasta que he recapacitado y he decidido ponerme en manos de la Justicia y entregarme para ver cómo se soluciona esto».

No sabe qué decisión adoptará el juez, pero quiere explicarle su versión sobre lo que sucedió a la 1.01 horas del domingo en el bar Aky Mysmo. «Estaba con unos amigos tomando algo y había unas personas tirándome 'puntás' toda la noche y empezamos a discutir, me decían que éramos unos ladrones y que habíamos intentado robarle una moto». 'El Perete' se calentó con 'Cisco' y 'el Kaques' y les respondió insultando gravemente a la hermana de uno de ellos. «Entonces me dieron un puñetazo, me tiraron al suelo, me levanté y me volvieron a dar otro puñetazo y cuando me tiré a por uno de ellos vi que iba a sacar una navaja, un cuchillo o algo».

Tras un fuerte forcejeo, la pelea acabó teñida de sangre: «Había otra persona pegándome por detrás, no sé cómo le quité el cuchillo, pero en la disputa se cortó y al levantar la mano le di al otro». 'Cisco' sufrió heridas en el abdomen y 'El Kaques' acabó ingresado en el Hospital Virgen de la Arrixaca por un corte en el cuello. «Todo fue sin querer».

'El Perete' también tenía heridas en las manos y huyó del local «porque la gente me seguía dando palos». Cuando llegó a su moto salió a toda velocidad de la avenida Príncipe de Asturias. Conducía sin rumbo. «No sabía ni dónde estaba». Cuando se le pasó la resaca durmiendo al raso, en el campo, tenía claro que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado le estaban buscando por toda la comarca del Río Mula. «Perdí la noción del tiempo. Lo he pasado muy mal estos días sin la familia».

-¿Qué le diría a sus seres queridos antes de entregarse?

-Les diría que tengan paciencia y que luchen porque no hay nada perdido. Si vuelvo a tener otra oportunidad de salir a la calle, trataré de buscar otro trabajo para que todo lo que consiga no se vuelva a derrumbar.

'El Perete' llevaba casi dos años en libertad y sabe que este último incidente ha tirado por tierra sus esfuerzos para reinsertarse socialmente. «De la noche a la mañana, lo he perdido todo». En 2013 fue condenado a cumplir tres años de cárcel en Sangonera la Verde por otra agresión ocurrida en el mismo local: Aky Mysmo. En aquella ocasión empleó una catana japonesa para atacar a tres vecinos. «En la cárcel una persona no se reinserta, aquello te echa a perder. Tienes que tener mucha fuerza y ganas de vivir para salir. Que te vea la familia por cristales y que te priven de tu libertad es muy fuerte».

Una condena anterior

Antonio cumplió 16 meses entre rejas y acabó su condena en La Huertecica, una asociación de Cartagena que desarrolla programas contra drogodependencias. «Antes consumía cocaína, heroína, porros...».

Después de recuperar la libertad regresó a Albudeite, encontró un trabajo aprovechando los cursos formativos que había hecho en el penal, se reconcilió con su familia y había empezado una relación sentimental. Pero el 'exorcismo' al que sometió a sus adicciones en La Huertecica no le permitió dejar atrás la botella. «Tengo problemas con el alcohol». Nada más confesarlo reitera que «no soy agresivo» y vuelve a lamentarse: «He perdido toda mi vida en unas décimas de segundo. Todo lo que he estado construyendo lo he perdido». El miércoles por la noche decidió ponerse en contacto con su abogada, Carmen Fernández, para poner fin a su huida. La letrada le acompañó ayer hasta los juzgados de Mula, pasados unos minutos de las 12.30 horas. En la puerta había un grupo de familiares que nada más ver a 'El Perete' le dieron un fuerte abrazo. No hubo despedidas ni lágrimas, solo algún grito de apoyo antes de atravesar el control de accesos: «¡Ánimo!».

La letrada explicó a este diario que «venimos a firmar un acta de comparecencia voluntaria ante la autoridad judicial». Y precisó que «desconocemos los cargos de los que se acusa a mi cliente, no se nos ha informado del atestado de la Guardia Civil».

Fernández subrayó que la intención de su representado «al entregarse, es demostrar que existe colaboración y que no hay ningún riesgo de fuga». 'El Perete' respiraba aliviado antes de entrar al juzgado: «Quiero trabajar con la Justicia». Nada más firmar el acta de comparecencia fue trasladado al cuartel de la Benemérita en Mula donde pasó la noche antes de ser puesto hoy a disposición del Juzgado de Instrucción de Mula (Murcia), que ha decretado el ingreso en prisión provisional del detenido.