La Verdad

Tres de los siete faros en uso tienen un «valor patrimonial relevante»

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La bahía de Portmán, con su emblemático faro. / PABLO SÁNCHEZ / AGM

  • Un estudio encargado por el Ministerio de Cultura defiende la protección de Cabo de Palos, Portmán y Escombreras y su inclusión en una ruta temática

Los faros de Cabo de Palos, Portmán e islote de Escombreras (tres de los siete que hay en servicio en la Región) destacan en el patrimonio industrial por su tecnología, su arquitectura y su relevancia social. Así figura en el catálogo que el Instituto de Patrimonio Cultural de España (IPCE) encargó a la Universidad del País Vasco y que acaba de hacerse público. Hace una llamada de atención sobre la «singularidad y autenticidad» de estos elementos que «contienen bienes inmuebles, muebles e inmateriales [en referencia, por ejemplo, al trabajo de los antiguos torreros], y que, además, siguen en funcionamiento». El estudio representa un nuevo pilar del Plan Nacional de Patrimonio Industrial que lleva entre manos dicha institución, dirigida por el murciano Alfonso Muñoz Cosme, dependiente del Ministerio de Cultura.

De las 700 páginas del inventario sobresale una idea: la necesidad de mejorar la protección de estas construcciones con el fin de permitir su conservación. El trabajo concluye que 130 de los 190 faros en servicio a lo largo de las costas españolas gozan de «un valor patrimonial relevante». En el caso de la Región, incluye los tres mencionados y deja fuera (aunque sin explicar los motivos )#los de Águilas, Mazarrón, Cabo Tiñoso y El Estacio. Tampoco hace referencia al de isla Hormiga, que sí aparece en otras guías. Ni siquiera lo cita.

Según la investigación, Cabo de Palos, Portmán y Escombreras presentan un buen estado de conservación. Sin embargo, no gozan de protección alguna por parte de Cultura, según aparece en las fichas del catálogo. Los autores del informe resaltan el valor histórico de estas tres torres luminosas y su potencial como reclamo turístico. Así señalan que son «visitables con facilidad» y sugieren que se incluyan en una ruta temática sobre estos referentes para la navegación.

«Carácter monumental»

Cabo de Palos destaca en la franja litoral. «Es uno de los de mayor carácter monumental de España», mantiene el estudio. Atendido en su día por tres torreros, su lámpara luce a 80,3 metros de altura desde 1865. Ese mismo año entró en servicio el de Portmán. Su torre se alza a 49 metros sobre el nivel de mar y conecta con sus señales Cabo de Palos y el islote de Escombreras (de 35 metros de alto), que desde 1864 facilita la navegación en la bahía de Cartagena. Los tres albergaron viviendas para acoger a los fareros, aunque en la actualidad están deshabitados. Su valor histórico radica en que ya figuraban en el plan de faros del año 1847, cuya redacción coincidió con la llegada a España de la Revolución Industrial. En cuanto a la tecnología, el proyecto orginal recogía, en los tres casos, el sistema de giro de la empresa H. Lepaute, un colaborado de Gustave Eiffel.

Según Santiago Sánchez, director de la investigación, «el faro ha tenido y tiene una capital influencia sobre el desarrollo económico de España. En muchas ocasiones se colocaban a petición de diversos colectivos locales bien porque se precisaba señalizar un puerto, lugar de intercambio de mercancías, o bien para advertir de accidentes orográficos, que ayudaban a la navegación, favoreciendo así la exportación de productos o materias primas».

En las provincias vecinas, otros faros también figuran en el catálogo. En Almería destacan los de Punta Sabinal, Cabo de Gata, Garrucha y Mesa Roldán. Y#en Alicante, las instalaciones de isla Nueva Tabarca, Santa Pola, Punta Albir, cabo de la Nao y cabo de San Antonio. La publicación coincide con el anuncio del primer hotel que abrirá en España en las dependencias de un antiguo faro. Será el de isla Pancha (Lugo), que funcionará como un pequeño alojamiento con dos apartamentos en un enclave privilegiado junto al litoral cantábrico. Otros cinco faros, repartidos por La Palma, Vizcaya, Cádiz y La Coruña, esperan su turno para este mismo fin desde que en 2013 el Consejo de Ministros autorizó a Puertos del Estado a reconvertir como negocios turísticos faros en desuso. En la Región no existe de momento proyecto alguno para aprovechar estos equipamientos.