La Verdad

Prueban un tratamiento pionero para combatir la plaga de picudo

Un técnico aplica el nuevo producto por endoterapia en una palmera de Abanilla, ante el alcalde.
Un técnico aplica el nuevo producto por endoterapia en una palmera de Abanilla, ante el alcalde. / LV
  • Se suma a las acciones del consorcio de la cátedra Palmeral de Elche, que aglutina los principales palmerales del Sureste

Hasta el 28 de enero de 2017, fecha en la que caduca el permiso provisional que la empresa Syngenta ha recibido para aplicar su producto experimental contra el picudo, casi dos centenares de palmeras de los principales palmerales del sureste recibirán un nuevo tratamiento que se suma al armamento desarrollado para acabar con la plaga que los está diezmando.

Raúl Bordonado, el ingeniero agroambiental autorizado por Syngenta, aplicó ayer por endoterapia -una micro inyección que introduce el principio activo en el tronco de la palmera- el nuevo tratamiento a dos de los ejemplares de mayor porte de la localidad de Abanilla en presencia del alcalde, Ezequiel Alonso, empeñado en que la plaga no asole el singular paisaje de 'la Palestina murciana'.

Fue después de que el Ayuntamiento de Orihuela hiciera lo propio con otros diez ejemplares de gran porte de su municipio y, según fuentes municipales, antes de que expire el permiso provisional tratarán otra decena más.

Esta iniciativa, que se suma a la batería de estrategias encaminadas a combatir y contener la plaga de picudo para preservar el patrimonio vegetal, es fruto del consorcio impulsado por la cátedra Palmeral de Elche de la Universidad Miguel Hernández, que pretende así facilitar y abaratar la aplicación de la emamectina. Es un extracto procedente de una bacteria que, asegura Raúl Moral, de la UMH, se ha revelado más efectivo y duradero. Este consorcio permitirá a los ayuntamientos de Abanilla, Orihuela, Elche, Santa Pola, Alicante y Muchamiel, además de numerosos particulares, beneficiarse de una importante reducción del coste. «El tratamiento, que incluye la aplicación y un año de seguimiento del árbol, cuesta 215 euros por palmera, pero a los miembros del consorcio les saldrá por 100 euros».

El nuevo producto se ha aplicado ya con éxito en 4.000 palmeras de la Costa Azul francesa (donde tiene ya la autorización definitiva), «y el año que viene serán más», adelanta Bordonado. Y añade que la ventaja de este producto es que «su persistencia probada es de un año, aunque se sospecha que es mayor, y no tiene perjuicios ambientales, ya que es fotodegradable y actúa por ingestión desde el interior del árbol». Desde la UMH confían en que a los actuales miembros del consorcio se sumen muchos más la próxima campaña.