La Verdad

Fátima J.I.. / G.CARRIÓN/AGM

Absuelta la mujer acusada de idear el asesinato de su marido

  • La Audiencia condena a su presunto amante, que se declaró homosexual en el juicio, a dos años de cárcel por un delito de lesiones

Tras dos años entre rejas en el módulo femenino del penal de Campos del Río, Fátima J.I. vuelve a respirar el aire de la calle. La Audiencia Provincial ha fallado la libre absolución de esta mujer marroquí, acusada de ser la inductora de la tentativa de asesinato contra su marido Agustín S.V., vecino de Cehegín.

La fiscal había solicitado 6 años de cárcel para Fátima, al considerar que ésta le ofreció a su supuesto amante, Carlos M.C., 3.000 euros. Durante el juicio se corroboró que la mujer había sufrido malos tratos a manos de su pareja, y que por ello un juzgado le adjudicó el domicilio que su marido había comprado en Cehegín. Ese fue el principal móvil que manejó la Fiscalía para justificar la trama, pero la Sala afirma que «no ha quedado acreditada participación alguna en tales hechos de la acusada». La Sala condena a Carlos M.C. «sin haberse podido esclarecer cuál fue el hecho o motivo detonante» de las 12 puñaladas que propinó a Agustín.

El ahora condenado se declaró homosexual durante la vista y la sentencia relata que después de pinchar los teléfonos de los dos acusados durante un mes, no se apreció relación alguna entre ambos. Además, Carlos aseguró que la noche del 2 de junio de 2012 acompañó al marido de Fátima a su piso, invitado por éste, tras una noche consumiendo alcohol y cocaína. Defendió que el desencadenante de la pelea «fue la homofobia», porque la relación entre ambos cambió después de que la víctima le interceptase un SMS para mantener relaciones con hombres.

«Frente a tal versión de los hechos, Agustín ofreció un relato de lo acontecido, que por sus contradicciones, difícilmente puede afirmarse que cumpla requisito de credibilidad». El fallo considera probado que Carlos aceptó la invitación de Agustín para «tomarse en su casa la última copa». Una vez allí, se pelearon, y «sirviéndose de un cuchillo de cocina que había en la vivienda, se lo clavó varias veces en el muslo, espalda y brazo». Ninguna de las cuchilladas puso en riesgo la vida de la víctima, por lo que solo condena a Carlos a dos años de cárcel por un delito de lesiones, de los que ya ha cumplido 19 meses en prisión preventiva.

La Sala ha tenido en cuenta la atenuante de la reparación del daño, ya que antes de la vista abonó 3.000 euros. Esa cantidad permitirá pagar la indemnización de 1.465 euros por las lesiones y de 4.058 euros por las secuelas. Agustín declaró durante el juicio que fue agredido por Carlos y una segunda persona, cuya identidad no ha podido conocerse.