Los colegios comprarán los libros de texto para los alumnos de primero a cuarto de Primaria

Un padre prepara el banco de libros de un colegio de Torre Pacheco, en una imagen de archivo./Pablo Sánchez / AGM
Un padre prepara el banco de libros de un colegio de Torre Pacheco, en una imagen de archivo. / Pablo Sánchez / AGM

La Comunidad quiere estrenar el próximo curso el nuevo sistema de ayudas, que tiene aún que superar el trámite parlamentario

FUENSANTA CARRERESMURCIA

Las familias de los alumnos de primero a cuarto curso de Primaria -de 6 a 10 años- verán reducido su gasto de la vuelta al cole el próximo septiembre. Apenas tendrán que completar el lote de libros de texto que les entregarán en el colegio con manuales y algún 'extra' como diccionarios y cuadernillos de fotocopias. Será así si sale adelante el nuevo sistema de préstamo de libros que el Gobierno regional pretende implantar el próximo curso, y que en cuatro años reemplazará al modelo de becas tradicional aplicado hasta ahora para ayudar con la compra de material escolar a las familias con menos recursos. El cambio de formato tiene aún que superar el trámite parlamentario en la Asamblea Regional, aunque el presupuesto de la Consejería de Educación de este año ya se ha diseñado pensando en que así será. En principio, el proyecto cuenta con el apoyo de PP y Ciudadanos, que suman votos suficientes para sacarlo adelante en una enmienda a la totalidad con la que pretenden reemplazar la propuesta del PSOE.

Los manuales deben mantenerse al menos cinco años

Los colegios e institutos de la Región tienen desde este curso instrucciones de la Administración regional para mantener los mismos libros de texto, para que puedan pasar de unos alumnos a otros en cursos sucesivos, al menos cinco años. La Consejería de Educación y Universidades pidió a los centros que no cambiasen de editorial en ese plazo, y se garantice así el funcionamiento de los bancos de préstamo de libros. Hasta este año, los colegios estaban obligados a mantener los mismos manuales un año menos, cuatro.

La Consejería de Educación realizó el pasado curso una campaña entre los directores de los centros para informales sobre las posibilidades con las que cuentan para incrementar el número de ejemplares en sus bancos de libros. Las nuevas instrucciones para el alumnado escolarizado en los niveles obligatorios de la enseñanza se centran en aumentar la información y potenciar las relaciones de colaboración entre los centros educativos y las asociaciones de madres y padres para la gestión de los libros donados, que de momento funcionan en los colegios e institutos por iniciativa de las asociaciones de padres o del propio centro.

Los bancos de libros y el intercambio entre los estudiantes serán la base del nuevo sistema, que necesita unos años de transición -los necesarios para proveer de un fondo consistente de manuales a los colegios- para echar a andar. Los cálculos que ha realizado el Partido Popular en su propuesta parten de un presupuesto de nueve millones de euros, de los que 6,7 se dedicarán al banco de libros. En el primer curso de aplicación, la Consejería de Educación repartirá esa asignación entre los colegios, que, a su vez, tienen que calcular, ajustando al máximo, las necesidades por alumno. «Es conveniente que limiten la compra de libros; todos no son necesarios, y muchos contenidos se pueden impartir con la ayuda de soportes digitales o con manuales elaborados», explica Víctor Martínez-Carrasco, responsable del PP en materia educativa.

6,7
millones de euros es el presupuesto que se destinará a la compra de libros para los alumnos de primero a cuarto de Primaria.
2,3
millones de euros se gastarán en becas tradicionales para los alumnos de los cursos en los que aún no se contempla el sistema de préstamo.
150
euros es el gasto previsto por alumno en primero y segundo de Primaria por el PP.
115
euros es el gasto previsto por alumno para los cursos de tercero y cuarto de Primaria.
200
euros es la cantidad presupuestada por alumno en Educación Secundaria Obligatoria.
120
euros es la cantidad que reciben actualmente los alumnos de Primaria becados, y 150 en Secundaria.

Según los cálculos realizados, el presupuesto inicial debería ser suficiente para comprar los libros de texto de todos los alumnos de los cuatro primeros cursos de Primaria de la Región. La gestión la realizarían comisiones creadas en los colegios, que serían también las responsables de entregar los manuales a las familias. La asignación se ha realizado sobre el presupuesto de que la media del coste de los libros de primero y segundo de Primaria es de 150 euros, y 25 euros más en el caso de los cursos tercero y cuarto. Las familias estarían obligadas a devolver los lotes de libros -salvo imprevisto- en buenas condiciones al centro a final de junio.

Los alumnos recibirán el material como préstamo, y deben devolverlo en buenas condiciones. El resto de escolares tendrán acceso a las becas tradicionales, solo para las rentas muy bajas

Con esa primera aportación a los bancos de libros, el siguiente curso, 2019-2020, los centros ya contarían con un fondo para préstamo. Así, el curso siguiente, la Administración regional diseñaría el presupuesto planificando la compra de libros para los cursos de quinto y sexto de Primaria y de primero de la ESO, y reservaría una parte para la compra de los manuales de primero a cuarto que no fueran devueltos al centro en buenas condiciones para ser reutilizados.

El resto del dinero consignado este año en el presupuesto regional para la compra de libros, 2,3 millones de euros, se destinará el próximo curso a las becas convencionales de los cursos (los dos últimos de Primaria y los cuatro de ESO) que aún no se benefician del plan de préstamos. El año pasado se consignaron 4,6 millones para estas ayudas (según datos de Educación), pero la reducción se compensa con los 6,7 millones para el intercambio del material escolar. En conclusión, se produce un incremento global de 4,4 millones de euros. Esa asignación para becas iría disminuyendo curso a curso hasta que el modelo de banco de libros alcance, progresivamente, a todos los niveles de educación obligatoria, los seis cursos de Primaria y los cuatro de Secundaria.

Con la aplicación del nuevo sistema, las ayudas para libros, ya sea en formato préstamo o como beca convencional, llegarían, según los cálculos de la Consejería de Educación, a 25.000 familias más, hasta los 75.000 hogares.

El pasado año, la Consejería de Educación dedicó 6,4 millones de euros a las becas de material escolar, de las que pudieron beneficiarse unos 50.000 estudiantes. Con el modelo tradicional, solo las familias con las economías más ajustadas tienen acceso a las becas para la compra de libros de texto obligatorios, ya que los requisitos mínimos para obtenerlas son muy severos. Los umbrales de renta son tan exigentes que solo los hogares que pasan verdaderos apuros económicos tienen opción de conseguir la ayuda. Según esos parámetros, en el caso de una familia con dos hijos y los dos progenitores con trabajo, los ingresos de los padres (juntos) no podrían exceder de 25.088 euros anuales para tener derecho a beca.

«Los maestros disponen de otros recursos didácticos»

El responsable del Partido Popular en materia educativa, Víctor Martínez-Carrasco, lleva meses trabajando en el diseño del nuevo modelo de préstamo de libros que su Gobierno quiere aplicar el próximo curso. Considera que las familias enfrentan en septiembre un gasto desmesurado por la compra del material escolar, y está convencido de que la cuenta puede reducirse en los tramos de educación obligatoria con el nuevo sistema. Además, aboga por que los equipos docentes de colegios e institutos limiten al máximo los manuales obligatorios, ya que muchos son reemplazables. «Los profesores y maestros disponen de otros recursos. No todos los libros que tienen que comprar las familias son imprescindibles en el aula, y la idea es limitar ese desembolso en lo que se pueda», sostiene el diputado. Martínez-Carrasco aboga además por la reutilización de los manuales de texto. «Si las familias se comprometen a cuidarlos, los libros tienen más de una vida útil. Además, es importante que se traten de evitar los volúmenes que obligan a los niños a escribir en las páginas, algo que es muy frecuente, especialmente en los tres cursos de Educación Infantil».

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