A clase por tarantas

Carlos Piñana durante una actuación en el Museo Arqueológico de Cartagena en una imagen de archivo. /P. Sánchez/ AGM
Carlos Piñana durante una actuación en el Museo Arqueológico de Cartagena en una imagen de archivo. / P. Sánchez/ AGM

Educación acerca el arte y la cultura del flamenco a las aulas de Primaria. El programa pedagógico, dirigido por Carlos Piñana, introduce nociones básicas de cante, baile, guitarra y cajón y sobre la historia y raigambre del arte jondo

Fuensanta Carreres
FUENSANTA CARRERESMurcia

Flamenco como arte y cultura, como parte de la historia y de la identidad de la Región, como forma de expresión de la emoción, la rabia o la alegría, como motivación extra para que los escolares aprendan a mover el abanico, a palmear y a entonar los acordes y letras de 'La Tarara' de García Lorca. El flamenco entrará de lleno en las aulas de los tres últimos cursos de Primaria (cuarto, quinto y sexto) el próximo curso. Lo hará de la mano -y la guitarra- del cartagenero Carlos Piñana, catedrático de Guitarra Flamenca del Conservatorio Superior de Música de Murcia además de artista internacional, quien ha diseñado un programa de inmersión para los niños de 10, 11 y 12 años que permitirá a los chavales empaparse de las nociones básicas del flamenco. Una iniciativa que en España solo han puesto en marcha hasta la fecha los colegios de Andalucía.

Las sesiones, de unas tres horas de duración, se estructurarán en cuatro apartados. En el primero, los estudiantes recibirán unas nociones básicas sobre los orígenes, la historia y la evolución del flamenco, y los miembros del grupo presentarán de forma práctica motivos rítmicos o musicales que les identifiquen. Para el cante, por ejemplo, se enseñará el 'quejío'; el capítulo dedicado a la guitarra analizará las partes del instrumento y los rasgueos; la bailaora dará unas nociones de combinación corporal y zapateo, y el cajón dará pie a exponer una fórmula rítmica. Los chavales participarán de forma práctica en la segunda parte de la sesión, en la que podrán practicar con las palmas la explicación rítmica del compás de tangos; la bailaora interpretará movimientos con las manos y el abanico propios de la Guajira, y alumnos y profesores terminarán interpretando el tema de flamenco popular 'La Tarara', con música y letra de Federico García Lorca. La sesión terminará con la interpretación de un tema durante el que se pondrán en escena todas las disciplinas del flamenco (cante, baile, guitarra y cajón).

El próximo curso, las sesiones de iniciación al flamenco se desarrollarán de forma experimental en veinte colegios seleccionados, y llegarán a más de un millar de alumnos de los tres últimos cursos de Primaria. El plan a medio plazo es más ambicioso, ya que la Consejería de Educación pretenden extender la enseñanza del flamenco en horario escolar a todos los colegios de la Región de forma progresiva, como hacen desde hace años los centros educativos andaluces. «Es una parte importante de nuestra cultura y raíces; dependiendo de los municipios y del entorno familiar, hay escolares que sí tienen cierta formación, pero otros no, y es importante que al menos conozcan lo básico de algo tan cercano a ellos y anclado a la historia, la economía y la cultura de la Región», defiende la consejera de Educación, Adela Martínez-Cachá.

Los escolares que participen en el seminario el próximo año asistirán, a final de curso, a un concierto real y con puesta en escena.

«Aprenden valores, cultura y a expresar sus emociones»

El guitarrista cartagenero Carlos Piñana, promotor de la entrada del flamenco en el aula y catedrático en el Conservatorio, no termina de enumerar las destrezas y valores que las sesiones didácticas pueden hacer llegar a los escolares. «Se acercan a la cultura, a un arte que es patrimonio cultural del país y de esta Región, que celebra el festival de flamenco (el de Las Minas, en La Unión) más importante del mundo». Por su experiencia docente, Piñana sabe además que la práctica del flamenco instruye a los niños en valores como «el respeto, la generosidad al compartir, la admiración». Las clases harán hincapié en los cantes propios de la Región, los de Levante, recuperados y difundidos por el abuelo del propio Carlos Piñana. También por experiencia sabe el guitarrista que la atracción de los niños hacia un cajón y un abanico es irrefrenable. «Les motiva muchísimo, lo disfrutan de forma natural y sacan cosas que llevan dentro. De la misma manera que, sin ser conscientes, aprenden una forma de expresar sentimientos y emociones a través del arte», dice Piñana, encantado con la idea de difundir sus conocimientos y arte.

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