El 'caso Pokemon' aflora pruebas de doce viajes de Moya-Angeler pagados por Agbar

El entonces concejal Joaquín Moya-Angeler, con cara de circunstancias, durante un pleno municipal en 2015./Nacho García / AGM
El entonces concejal Joaquín Moya-Angeler, con cara de circunstancias, durante un pleno municipal en 2015. / Nacho García / AGM
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El exconcejal se reunía en hoteles de Albacete y Ciudad Real con altos directivos de la firma de gestión de tributos y suministro de agua

Ricardo Fernández
RICARDO FERNÁNDEZ

«Se desconoce el porqué de tanto viaje de esta autoridad municipal a la ciudad en la que tiene la sede la empresa contratista, por una parte, de la gestión de los tributos, y por otra, de la gestión de la empresa municipal de aguas». De esta forma resumen los agentes de Vigilancia Aduanera su desconcierto por el elevado volumen de viajes que el Grupo Agbar (Aguas de Barcelona) pagó presuntamente, entre los años 2005 y 2010, a quien fue teniente de alcalde de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Murcia, Joaquín Moya-Angeler Sánchez. Los desplazamientos no solo se realizaron a Barcelona, donde esa compañía tiene su sede central, sino también a Ciudad Real, Albacete y Valladolid, además de otros viajes que parecen ser de placer a Oviedo, donde se alojó junto a un acompañante por espacio de varios días en un hotel de cinco estrellas.

Los investigadores, que se han puesto a seguirle la pista a Moya-Angeler siguiendo las órdenes de la instructora del 'caso Pokemon' de supuesta corrupción, la juez Pilar de Lara, del Juzgado de Instrucción número 1 de Lugo, han recabado pruebas de al menos doce viajes supuestamente sufragados por el grupo catalán de empresas, que tenía y tiene importantes intereses en el municipio de Murcia.

Ciudad Real (20/4/07)
Moya-Angeler coincide en un hotel con el director general de Aquagest y un representante de Tribugest.
Ciudad Real (24/4/09)
Encuentro con el director general de Tribugest y un empleado de Agbar.
Valladolid (13/6/08)
Reunión con el representante de Tribugest.
Barcelona
Tres viajes en 2006 y tres viajes en 2008.
Barcelona (12-14/12/08)
Hotel y partido Barça-Real Madrid.
Oviedo (Julio y diciembre de 2008
Dos estancias de cuatro y tres días en un hotel de lujo.

Introdujo un cambio en el pliego de condiciones al que luego se acogió Tribugest

Contactos al más alto nivel

Una circunstancia que ha llamado poderosamente la atención de los inspectores de la Agencia Tributaria es que un buen número de estos desplazamientos eran de una sola noche y en hoteles de localidades del centro de España, como Albacete, Ciudad Real y Valladolid, donde coincidía con los más altos representantes de la firma Tribugest en España. Esta sociedad ha venido gestionando el cobro de los tributos y tasas municipales en la capital murciana desde hace años. En 2007 y 2008 se estaba tramitando precisamente la adjudicación de ese concurso municipal. El concejal con competencias sobre ese servicio era, precisamente, Joaquín Moya-Angeler.

Entre esos viajes documentados, que los investigadores consideran que «se podrían relacionar con la redacción de los pliegos (de condiciones) o con otro interés que pretendiera lograr la empresa Tribugest», figura el que tuvo lugar en un establecimiento hotelero de Ciudad Real el 20 de abril de 2007. Allí coincidieron el teniente de alcalde de Economía y Hacienda; el director general de Aquagest, Sergio Soriano, y el representante de Tribugest en la apertura de las plicas del concurso, Enrique Font.

Dos años después, el 24 de abril de 2009, volvió a celebrarse el encuentro, otra vez entre Moya-Angeler y Enrique Font, a los que se sumaron el director general de Tribugest, Manuel Pérez Sarmentero -que fue quien presentó la oferta de Tribugest-, y un empleado del Grupo Agbar, Norberto Sánchez.

En Valladolid, donde tiene su despacho el director general de Aquagest, Sergio Soriano, se celebró otro encuentro de Moya-Angeler y Enrique Font el 13 de junio de 2008.

En abril y diciembre de 2008 hubo hasta tres desplazamientos del entonces concejal a Barcelona, presuntamente pagados también por Agbar.

La capital catalana, por otro lado, ya había sido visitada por Moya-Angeler en otras tres ocasiones a lo largo del año 2006, en apariencia también a cuenta del mencionado grupo empresarial.

Por último, el capítulo de 'viajes relámpago' documentados por Aduanas y supuestamente sufragados por Agbar se cierra con otra estancia en Albacete, el 28 de abril de 2010.

En plena adjudicación

En medio de todo este trasiego de viajes y contactos, como se ha dicho, el Ayuntamiento estuvo gestionando la adjudicación del servicio de tributos. En este sentido, los investigadores han recabado una comunicación interior del 27 de junio de 2008, que Moya-Angeler remitió al edil de Presidencia, adjuntándole el modelo de pliego para el 'Concurso de asistencia técnica y colaboración para la gestión tributaria'. Apenas seis días más tarde, volvió a remitirle otro documento, en el que introducía una modificación en el punto 13.

El cambio consistía en establecer que se consideraría «baja temeraria» cualquier rebaja del presupuesto superior al 15%. Precisamente, Tribugest se acogió más tarde a ese precepto para tratar de tumbar la oferta de otra empresa, ya que adujo que «un porcentaje de baja superior al quince por ciento en tres puntos».

La firma señalada logró salvar este órdago aduciendo que la baja tenía que referirse al total de la licitación.

Presuntas estancias de placer

Distinta consideración le merecen a los autores del informe del 'caso Pokemon' otros tres desplazamientos, efectuados por el exconcejal durante el año 2008, ya que más parecen tratarse de viajes de placer que cualquier otra cosa. Así ocurre con dos estancias diferentes en el hotel Occidental de la Reconquista de Oviedo, de cinco estrellas, durante tres noches de julio y durante cuatro noches de diciembre.

Otro tanto podría decirse de la estancia por dos noches en el hotel NH Calderón de Barcelona, en diciembre de 2008, con entradas incluidas al Camp Nou para asistir al Barcelona-Real Madrid. Estancia y fútbol costaron 673 euros, que presuntamente pagó, una vez más, la firma catalana. Los técnicos de la Agencia Tributaria estiman que estos tres últimos viajes pueden tratarse de «una prebenda relacionada con algún beneficio obtenido por Agbar».

Por todas estas razones, los investigadores consideran que el antiguo político murciano debe ser citado a declarar en calidad de investigado.

Este periódico se puso en contacto ayer tarde con Joaquín Moya-Angeler para preguntarle por el sentido de estos desplazamientos y supuestos encuentros con altos directivos de Agbar y Tribugest, pero el exconcejal se limitó a señalar que «no he recibido notificación alguna por parte del juzgado, ni se me ha dado traslado de ese informe, por lo que no sé a qué se refiere. Lo explicaré cuando conozca esos datos». Moya-Angeler solo apuntó a que algunos viajes podrían ser «de trabajo».

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