Las personas sin hogar copan uno de cada tres servicios del Semas

José Morales, coordinador del Semas, y Merche Cuesta y Juani Soriano, del Cuesb, de Barcelona./Javier Carrión / AGM
José Morales, coordinador del Semas, y Merche Cuesta y Juani Soriano, del Cuesb, de Barcelona. / Javier Carrión / AGM

En veinte años ha realizado casi 13.000 asistencias, y cada vez es más requerido por mayores que no tienen cuidadores

María José Montesinos
MARÍA JOSÉ MONTESINOSMurcia

Si la mendicidad infantil ha desaparecido de las calles de Murcia y ya no se ven a adultos que se valgan de un bebé en brazos para reclamar una limosna, es gracias al Servicio de Emergencia Móvil y Atención Social del Ayuntamiento (Semas). Así lo confirma Andrés Duarte, jefe de servicio de la Concejalía de Derechos Sociales, que dirige Conchita Ruiz. El hecho de que no vistan de uniforme ha permitido que se pudieran acercar a esos colectivos sin provocar la espantada. Y lo mismo cuando el equipo sale de madrugada, en pleno invierno, para ayudar a las personas sin hogar. Muchos no quieren ni oír hablar de dormir bajo techo junto a otros indigentes, pero aceptan con gusto una manta y un café con leche caliente. Son solo el botón de muestra de las intervenciones de un equipo que se creó en Murcia hace 20 años y que se ha convertido en un referente en España.

La idea partió en 1997 de la concejal de Bienestar Social, Sanidad y Familia, María José Nicolás (PP), quien recuerda que «empezamos a trabajar con un jefe de servicio, José Morales, -que continúa al frente veinte años después-, y dos policías locales». Hoy el equipo lo conforman 8 personas, entre las que se encuentran cuatro trabajadores sociales, tres agentes de policía local y un asesor jurídico para temas legales, además de dos voluntarios.

Desde que se creara el 1 de septiembre de 1997, el Semas ha tramitado 8.357 expedientes, con una media de 439 cada año. El número total de personas atendidas ha sido de 12.734, un 54% de hombres y un 45% de mujeres.

Con respecto a su nacionalidad, destacan las 7.618 atenciones a usuarios españoles, seguidos de 1.006 marroquíes, 867 personas llegadas de América del Sur, 830 de Rumania y 523 de Bulgaria.

Por el tipo de intervenciones, un 33% fueron para ayudar a personas sin hogar; un 14% con niños; un 12% con familias; un 9% con enfermos mentales y un 8,6% con toxicómanos.

El número de casos sigue repuntando. Si en 2012 fueron 852 las personas atendidas, en 2016 se llegó a 993 y en lo que va de año se han superado las 732, por lo que fácilmente se llegará al millar. El responsable del Semas, José Morales, lo atribuye a que «cuanto más se nos conoce, más se nos requiere». Y matiza que «no somos un servicio para las personas pobres, sino para las personas. Por eso, hemos constatado que cada vez se nos requiere más por parte de personas mayores, debido al envejecimiento de la población. Hay muchas que viven solas y están desatendidas».

Morales ha vivido un sinfín de experiencias en estos veinte años. Recuerda una ocasión «en que una familia gitana se había instalado en Murcia colocando unas lonas de árbol a árbol para construir su tienda. Pensaban estar unos días antes de trasladarse a Jaén, a la recogida de la aceituna. Y gracias al móvil nos enteramos de que uno de los hijos estaba en lista para un trasplante de riñón y lo esperaban en el Hospital de La Fe de Valencia. Lo pusimos en conocimiento del juez y autorizó el traslado». El Semas realiza servicios programados como la 'Operación Frío' y la 'Operación Calor', y también intervenciones en domicilios a petición de unidades de trabajo social, del servicio de protección de menores y otros organismo de atención a personas y familias en horarios inusuales.

Jornadas y exposición

Con motivo de los veinte años del servicio se están celebrando -ayer y hoy- unas jornadas sobre 'Atención de la emergencia social desde Servicios Sociales', con la participación de expertos de diversas ciudades españolas. Ayer, Ángel Luis Arricivita Amo explicó que «en los años sesenta no existían estos servicios porque entonces los vecinos se prestaban a ayudarse entre sí cuando se necesitaban. Hoy día, la relación vecinal no existe y, en ocasiones, uno se entera de que ha fallecido quien vive enfrente por el olor».

Esta mañana, a partir de las 10, continúan las jornadas en el Moneo. También hay una exposición fotográfica sobre los 20 años del Semas.

«El atentado de Barcelona marcó un antes y un después en atención social»

«El atentado de Barcelona marcó un antes y un después», indican Merche Cuesta y Juani Soriano, del equipo del Centro de Urgencias y Emergencias Sociales de Barcelona (Cuesb), dependiente del Ayuntamiento. Ellas estuvieron en la 'zona cero' y ayudaron a víctimas de los atentados que trasladaron a hoteles y a otros, «que no querían estar allí porque las sirenas de las ambulancias y bomberos les ponían nerviosos, las trasladamos a nuestras dependencias, en el barrio de Pueblo Nuevo. Allí, en la planta superior, tenemos un espacio que podemos reconvertir en albergue con capacidad para cien personas». Merche Cuesta asegura que «tuvimos mucho desgaste emocional y mucho agotamiento pero también fuimos conscientes de que estábamos haciendo algo, nos remangamos y estuvimos ayudando hasta las 3 de la mañana. Ni nos dimos cuenta, estábamos en otro mundo». Juani Soriano indica que «si te sientes útil, te sientes mucho más reconfortado». Aseguran que «nos conmovió la implicación y la humanidad del equipo. Éramos 10 en el turno y se presentaron 30 para ayudar».

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