Murcia homenajea a 'los héroes del ficus'

Antonio Bernal, Concepción Soria y José Ramón Martínez, este lunes, paseando por la plaza de Santo Domingo, con el ficus podado al fondo./Vicente Vicéns / AGM
Antonio Bernal, Concepción Soria y José Ramón Martínez, este lunes, paseando por la plaza de Santo Domingo, con el ficus podado al fondo. / Vicente Vicéns / AGM

El Ayuntamiento descarta la tala del árbol centenario de Santo Domingo

María José Montesinos
MARÍA JOSÉ MONTESINOSMurcia

El ficus de Santo Domingo ha sido sometido desde el pasado viernes, cuando se desplomó un 40% de su masa arbórea por deshidratación y estrés término e hídrico, a una poda intensiva en la que ha sido descargado de 50 toneladas de peso, que se suman a las 12 que cayeron sobre la zona de terrazas más concurrida de la ciudad. El jefe de servicio de Parques y Jardines, Francisco Carpe, acompañado por el concejal de Calidad Urbana, José Guillén, e Israel Ayala, adjunto a la gestión de la concesionaria de mantenimiento, STV, informó este lunes de que el Consistorio descarta la tala del que ha sido el árbol más monumental de Murcia, pese a que se han advertido "heridas graves" que se irán diagnosticando día a día.

No se descarta seguir interviniendo en los tres brazos que quedan, según los técnicos, que esperan que con estos trabajos que se han realizado de emergencia el ficus rebrote sin problemas y pueda tener un crecimiento más controlado. El Gobierno local incide en que el ficus de Santo Domingo llevaba un seguimiento constante, y el edil Guillén recordó que incluso hace tres semanas se le descargó de peso. Sin embargo, la mitad del gigante siempre verde se precipitó el viernes sin causar víctimas, en lo que fue calificado como "milagro" por testigos y autoridades.

Homenaje a los 'héroes del ficus'

“Para nosotros es un honor, hoy, en nombre de la ciudad de Murcia, reconocer a las personas que se han distinguido por su responsabilidad y cumplimiento del deber. Sois unos referentes morales y un ejemplo para todos los murcianos”, destacó este lunes el alcalde durante el homenaje a la vecina que avisó en primer lugar a la Policía Local, momentos antes de la caída del ficus, Concepción Soria Sanz, y a los agentes que patrullaban por Alfonso X y acudieron inmediatamente, evacuando la zona segundos antes del desprendimiento de las ramas en la Plaza de Santo Domingo.

“La heroicidad es algo que puede presentarse ocasionalmente y a lo que hay que responder, con inteligencia y sentido de la responsabilidad cívica, pero la heroicidad es también el cumplimiento del deber cotidiano cada día, desde el anonimato y el trabajo continuo”, añadió el alcalde.

Concepción Soria Sanz, enfermera de profesión y vecina de Santa Eulalia, paseaba por Santo Domingo el pasado viernes cuando oyó un crujir de ramas y sintió caer hojas del árbol. Alarmada ante los primeros síntomas de desprendimiento, Concepción no dudó en dar el alto a un coche de la Policía Local que se encontraba en Alfonso X El Sabio.

Ante el aviso de esta vecina, los policías Antonio Bernal, oficial de Zarandona y 29 años de servicio del Cuerpo, y José Ramón Martínez, agente del barrio del Progreso y 16 años de servicio, se personaron inmediatamente en el lugar de los hechos, evacuando a las personas que en aquellos momentos se encontraban bajo el árbol centenario.

“En una sociedad que precisa de referentes morales y asideros éticos para elevarse, hoy queremos reconocer con este sencillo acto la responsabilidad pública, el compromiso moral y el cumplimiento del deber de los que así lo han hecho”, subrayó el alcalde tras hacer entrega de tres placas conmemorativas a los protagonistas del acto.

“Al mismo tiempo, hoy reconocemos a las decenas de murcianas y murcianos que, en ese primer momento, se arrojaron a las ramas para buscar si había víctimas, personas anónimas que fueron los primeros en llegar tras la caída y cuya identidad desconocemos, pero que no dudaron en lanzarse a ayudar”, reconoció el alcalde.

"Asimismo, hoy rendimos homenaje a los 120 agentes de la Policía Local, Bomberos, Protección Civil, Policía Nacional y de los servicios de emergencias sanitarias que en pocos segundos se personaron en Santo Domingo para liberar la zona y comprobar que no hubiera nadie bajo las ramas, como afortunadamente así fue”.

“Esos 50 minutos que pasamos a los pies de ese gigante desplomado, fueron 50 minutos de angustia y preocupación hasta finalmente comprobar que no había nadie bajo las ramas. Hubo que quitarlas una a una y recortarlas porque no podían levantarlas ante el peligro de que pudiera haber alguien debajo. Fue una labor profesional que se hizo en muy poco tiempo, un ejemplo de coordinación entre los diferentes servicios que actuaron de manera impecable y disciplinada”, recalcó José Ballesta.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos