Donde juegos de mesa y cañas se encuentran

Los bares de ocio alternativo donde se puede echar una partida de ajedrez y Catan o jugar 'online' sentado junto a amigos son tendencia

Un grupo de jóvenes disfruta de una partida a un juego de cartas mientras se proyecta un enfentamiento en un videojuego 'online'. / Guillermo Carrión / AGM
MARAVILLAS PALOMINO

En una era de tabletas y consolas, con niños que aprenden a manejar un 'smartphone' antes que a jugar al parchís, resulta una visión bastante chocante entrar a un bar y encontrarse a dos chicos que no superan la mayoría de edad jugando al ajedrez mientras un tercero les observa atentamente y comenta la jugada. A su alrededor, una decena de jóvenes están sentados en sofás, muy atentos a las pantallas gigantes que visten dos paredes. En ellas no se proyecta ningún partido de fútbol o baloncesto, ni siquiera la última carrera de Fórmula 1 o motociclismo, sino que emiten como dos jóvenes compiten entre sí -webcam mediante- a videojuegos online. En el muro opuesto, una imagen de la década pasada: una fila de ordenadores esperan a ser alquilados por horas. Las mesas del bar, lejos de estar llenas de botellines de cerveza, están ocupadas por los más variopintos tableros y cartas. ¿Una realidad alternativa? Para nada: este bar está en Murcia y se llama Myrtia Games.

Aúnar un espacio de ocio tan clásico y español como los bares con videojuegos y juegos de mesa no es ya una idea novedosa, ya que este tipo de negocio lleva unos años en plena expansión en nuestro país. Según Mario Ramos, gerente de Myrtia Games, el murciano fue el sexto que abrió en España, donde ya rondan la cuarentena. El bar "se basa en la retransmisión de las principales ligas de 'e-sports', y lo complementamos con servicios como el ordenador, las consolas o los juegos de mesa", afirma Mario. Su objetivo era crear un espacio "donde no solamente pudieras tomarte unas cañas, sino jugar y relacionarte con la gente que hace lo mismo que tú. En lugar de jugar online con tu amigo, juegas junto a él", cuenta. Ese 'valor añadido' de poder jugar en comunidad es lo que hace que, pese a que prácticamente todo el mundo tiene ya internet en casa, lo que más éxito tenga sean los ordenadores, ya que los jóvenes "vienen a jugar como antiguamente se hacía en los cyber", recuerda Mario.

Myrtia Games también vive, como cualquier bar, de la retransmisión de eventos deportivos. Eso sí, no hay que esperar ningún Madrid-Barça: en este espacio las pantallas proyectan 'e-sports', esto es, deportes electrónicos. Chicos y chicas que juegan a videojuegos, compiten de manera profesional y se emite en directo para que cualquiera pueda verlos. Y, a tenor de las grandes pantallas y las caras atentas, con gran éxito de audiencia. La historia de este bar está estrechamente relacionada con los 'e-sports', ya que tiene equipos que participan en el equivalente a la Segunda B en el ámbito futbolístico. "Antes era un club fuerte, pero ahora hay tanto dinero invertido por las grandes empresas que todo lo que sea Primera y Segunda no se puede llevar", dice con resignación Mario, antes de recordar que en los buenos tiempos tenían hasta ocho equipos de juegos como League of Legends, Counter-Strike o Hearthstone, que competían por toda España.

Tableros y cartas

Con permiso de los ordenadores, entre lo más demandado en Myrtia se encuentran los juegos de mesa. "En Murcia se mueve mucho", afirma Mario, "hay gente que viene solo a eso, no pueden quedar en sus casas y acuden aquí a echarse la partida".

Entre los juegos más demandados, en contra de lo que pudiera parecer -ya que en su catálogo se incluyen éxitos como Catan o Juego de Tronos-, se encuentra el ajedrez. No solo es el más popular, sino que además hace lo que se podrían llamar extrañas parejas de juego. "Hay un señor mayor que viene a tomarse un cubata por las tardes", cuenta Carmen, una de las camareras del local. "Cuando hay algún chiquillo que quiere jugar al ajedrez enseguida le dice: ¡José Antonio, vamos a echarnos una partida!". Aunque lo de buscar compañeros no es una excepción, como dos jugadores de Risk que instalan junto al tablero un cartel de 'Necesitamos contrincante' para que cualquiera pueda unirse a la partida.

También se piden mucho los juegos rápidos o para muchos jugadores, como pueden ser Jungle Speed o Los hombres lobo de Castronegro. Para jugar a la edición completa (juego básico más expansiones) de este último juego, Myrtia ha convocado quedadas en las que se ha llegado a reunir más de 20 personas. Es "un poco locura, porque hay que saberse muy bien las reglas", confirma Carmen.

Un sector muy diferente es el de los jugadores que prefieren los mencionados Juego de Tronos, Catan o Risk, juegos más pausados y normalmente de 3 a 5 participantes. "Ellos cuidan más los juegos. Hay quienes vienen aquí a la hora del café y se van cuando cerramos", relata Carmen, "o le echan una foto al tablero para saber por donde van para la próxima vez". Cualquiera puede ir a jugar a Myrtia, incluso llevando sus propios juegos, y hasta el bar llega gente de toda la Región, sobre todo los fines de semana.

Myrtia Games Bar tiene previsto ampliar su oferta y añadir una consola retro al repertorio, para que sus clientes puedan disfrutar de un pasatiempo 'vintage' a la vez que cenan. Porque sí, Myrtia tiene carta y es tal como debería ser. ¿O no es lo más lógico jugar a la PlayStation 4 mientras disfrutas de un bocadillo Crash Bandicoot? El juego, a su elección.

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