Dos 'hinchadas' en la misma bancada

Pedáneos y vocales del PP aplauden las intervenciones del concejal de Fomento, mientras algunos representantes de los barrios del sur lo abuchean. / Javier Carrión / AGM

Solo una veintena de vecinos de los barrios del sur pudieron acceder a la 'pajarera', ocupada por pedáneos y vocales populares

María José Montesinos
MARÍA JOSÉ MONTESINOSMurcia

Decepción y sorpresa entre los más de doscientos vecinos de los barrios del sur afectados por las obras de la llegada del AVE que ayer querían seguir el Pleno en vivo y en directo desde las 'pajareras', que es como se denomina comúnmente a las zonas altas del salón reservadas para el público. A las 8.30 de la mañana, una hora antes del inicio de la sesión, ya había una larga cola en la calle Arenal para acceder por la puerta lateral al interior del Ayuntamiento. La decepción vino porque fueron muy pocos -apenas una veintena- los que pudieron subir por cuestión de aforo. Y es que ayer solo estaba habilitada al público una de las dos 'pajareras', porque como explicaría luego el alcalde Ballesta, debido a que se están haciendo obras en la parte baja del otro lateral, no era posible el acceso. La decepción vino minutos después cuando los primeros de la fila llegaron a la 'pajarera', en la que apenas caben algo más de medio centenar de personas y vieron que más de la mitad del espacio estaba ocupado por pedáneos y vocales del PP «que han colado por otro lado», se quejaron.

La portavoz socialista, Susana Hernández, solicitó al alcalde que «en una ocasión tan especial» accediera a celebrar el Pleno al aire libre, «colocando tres micrófonos en el balcón de La Glorieta» para que lo escucharan todos. Su petición fue en vano. La protesta de los casi doscientos vecinos que se quedaron a pie de calle, animados por megafonía, pitos y tambores, se escuchaba desde el interior del salón. Frases como «¡Vergüenza, vergüenza!», «¡Que no, que no, que no queremos muro!», «Murcia no se vende» y «¡Ballesta, dimisión!» llevaron a pensar a un grupo de turistas polacos de camino a la Catedral que se trataba de una 'strike' (huelga). Una vecina del Infante les explicó, en inglés, que '«they want to build the wall»' («ellos quieren construir el muro»).

«¿Moción de censura?»

La portavoz del PSOE pidió al alcalde que celebrara el Pleno en la calle, «colocando tres micrófonos en el balcón de La Glorieta»

Mientras tanto, la 'pajarera' se convertía en un 'gallinero': los afines al PP interrumpían las intervenciones de los portavoces de la oposición y aplaudían las del concejal de Fomento, Roque Ortiz. Y, por su parte, los vecinos de los barrios del sur abucheaban las intervenciones del edil del PP mientras insistían en reclamar «¡el AVE a Beniel!». Tras el Pleno, el portavoz, Joaquín Contreras, se unió a los vecinos que esperaban fuera. «¿Se ha aprobado la moción de censura?», le preguntó más de un despistado.

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