«No somos héroes», dicen los dos policías y la enfermera que los avisó

Ballesta asegura que «la heroicidad es también el cumplimiento del deber cotidiano de cada día, desde el anonimato y el trabajo continuo»

María José Montesinos
MARÍA JOSÉ MONTESINOSMurcia

Ninguno de los tres se siente héroe en absoluto. Creen, sencillamente, que cumplieron con su deber, «que no es otro que ayudar a la gente». Tanto Conchi Soria, la vecina que pasaba por Santo Domingo cuando oyó crujir las ramas y avisó a dos policías, como estos que corrieron a a advertir a quienes estaban sentados debajo del ficus, aseguran que su actuación forma parte de su trabajo cotidiano. Ella es enfermera en La Arrixaca y cuando observa alguna anomalía «lo pongo en conocimiento del médico». Y suele acertar. Eso mismo le ocurrió el viernes. Escuchó un primer crujido «y me empezaron a caer encima unas hojas. Vi un coche de la policía local al principio de Alfonso X y se lo comenté. No quise alarmar directamente a la gente, por si al final no era nada».

Tanto esta enfermera como el oficial de la Policía Local Antonio Bernal y el agente José Ramón Martínez, recibieron ayer de manos del alcalde, y en nombre de la ciudad, sendas plazas «en reconocimiento a su actitud responsable y cívica al servicio de los vecinos de la ciudad de Murcia».

El alcalde, José Ballesta, sí se refirió a ellos como héroes: «La heroicidad -dijo- es algo que puede presentarse ocasionalmente y a lo que hay que responder, con inteligencia y sentido de la responsabilidad cívica, pero la heroicidad es también el cumplimiento del deber cotidiano cada día, desde el anonimato y el trabajo continuo».

Ballesta destacóque «en una sociedad que precisa de referentes morales y asideros éticos para elevarse, hoy queremos reconocer con este sencillo acto la responsabilidad pública, el compromiso moral y el cumplimiento del deber de quienes así lo han hecho».

Ballesta también quiso tener un recuerdo para las decenas de murcianas y murcianos que, tras el primer momento, se arrojaron sobre las ramas, «sin saber lo que podía ocurrirles», para buscar si había víctimas: «Personas anónimas que fueron los primeros en llegar tras la caída y cuya identidad desconocemos, pero que no dudaron en lanzarse a ayudar».

Extendió el agradecimiento de la ciudad a los 120 antes de la Policía Local, Bomberos, Protección Civil, Policía Nacional y de los servicios de emergencias sanitarias que en pocos segundos acudieron a la plaza de Santo Domingo.

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