La Verdad

El desfile huertano más entrañable

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La Reina de la Huerta Infantil, Ana María Gálvez, y sus damas saludan sonrientes desde su carroza. / Juan Carlos Caval / AGM

  • El Bando Infantil, que ayer por la tarde recorrió el centro de la ciudad, contó con una veintena de grupos folclóricos La reina, Ana María Gálvez, junto a sus 14 damas de honor, no paró de saludar y sonreír desde lo alto de su carroza

El primero de los grandes actos de las Fiestas de Primavera, tras la Exaltación Huertana, fue el protagonizado por los más pequeños. El Bando Infantil, que se celebró en domingo por segundo año consecutivo, y todo indica que será su día consolidado de ahora en adelante, llenó ayer las calles de la savia nueva de las peñas huertanas. Cientos de niños, ataviados con el traje regional, se lucieron a lo largo de todo el recorrido haciendo las delicias de padres y familiares y despertando toda la ternura posible entre los asistentes. Algunos tan pequeños que avanzaron en carricoche, otros demostrando que las clases de baile dan sus frutos y muchos dejando patente su pericia con los instrumentos. Los grupos folclóricos infantiles de más de una veintena de peñas sacaron su artillería pesada y dejaron claro a la ciudad que el baile tiene futuro.

El desfile, que duró un par de horas, sufrió algunos parones durante el recorrido, al tener a los niños como protagonistas, ya que los pequeños, al final, mostraron su cansancio y sus ganas de terminar. Pero fue un cortejo entrañable que despertó la sonrisa de más de uno y que provocó en muchos momentos los aplausos del público. La cabeza del desfile fue novedosa, ya que incorporó el grupo de gigantes y cabezudos que suele salir el día del Bando. Carretas, carruajes y una banda de tambores y dulzainas fueron el preludio del batallón de pequeños bailarines que, infatigables, aguantaron todo el recorrido con sus jotas y malagueñas. Varias carrozas completaban el cortejo. Una con las candidatas a Reina Infantil, otra con niñas de varias peñas y una tercera con la Reina y su corte. Ana María Gálvez no dejó de saludar a todos los asistentes a lo largo de todo el recorrido, luciendo sonrisa y acompañada por sus catorce damas.

Dos carrozas más, desde donde se lanzaron caramelos y gusanitos, fueron el cierre del desfile que terminó en el barrio del Carmen. Allí los pequeños, exhaustos, repusieron fuerzas y tomaron por completo el Jardín de Floridablanca y la Alameda de Colón, dejando una bonita estampa con todo el colorido huertano.