La Verdad

La Reinas de la Huerta y su cortes, en la clausura de las barracas.
La Reinas de la Huerta y su cortes, en la clausura de las barracas. / Juan Carlos Caval / AGM

Las fiestas más rentables de la historia

  • La ocupación hotelera ha rozado el 100% y las peñas dicen que hubo «más movimiento» en las barracas

A las 16.03 horas de ayer sonaba en la ciudad el cohete que daba por finalizada las fiestas. En ese momento, las barracas, 39 repartidas por toda la capital, tienen que cerrar cocinas y empezar la recogida. Con los comedores aún 'calientes', iniciaban los huertanos su repliegue después de una semana intensa de comidas y cenas que terminan satisfechos.

«Ha sido una buena semana, se nota que ha habido más movimiento y quedan atrás esos años duros de la crisis en los que no sacábamos nada», destacaba Carlos Payá, presidente de la peña El Perejil. Visión que comparten en Los Güertanos: consideran que han cerrado un muy buen año. «Ha estado más o menos como el año pasado, el tiempo ha respetado y los murcianos han respondido, estamos contentos», aseguraba su presidente, José Luis Martínez. Para las peñas, el trabajo no ha terminado, queda recoger. Por delante tienen días intensos que se suman a los pasados. Pero ahora con el ánimo de que ya acaba una época dura aunque satisfactoria. «En tres días recogemos, es más rápido que montar, pero son tres días intensos», contaba Antonio Alcaraz, presidente de El Pimiento.

Otros, como la peña Los Güertanos, prefieren echar los restos en estas últimas horas de fiesta y terminar cuanto antes. «Esta tarde (por ayer) lo recogemos todo, porque la mayoría trabajamos el lunes y ya no podemos venir. A lo mejor nos vamos a las doce de la noche, pero con todo el trabajo hecho». Tanto esfuerzo ha merecido la pena, coincide la mayoría, por la amplia respuesta que han tenido por parte de los murcianos. Sus días más fuertes fueron el Bando y el Entierro, el más flojo el miércoles y el resto, dentro de la normalidad, con comedores llenos pero sin colas.

Una visión que coincide con los datos que aporta el Ayuntamiento tras casi tres semanas intensas de actividad festera, desde el inicio de la Semana Santa hasta este domingo. Según el Consistorio, «los hoteles han alcanzado sus mayores cifras de rentabilidad en los últimos años, con llenos técnicos que han rozado el 100% e incrementos superiores al 20% del precio medio con respecto a 2016». Destacan estas fuentes municipales que estos días han supuesto «un importante ingreso económico para la ciudad» y añade cifras como el 91% de ocupación en Jueves Santo o el 95,71% el día del Entierro de la Sardina.

En cuanto a la afluencia de público en actos festeros, es reseñable la afluencia de 600.000 personas el día del Bando de la Huerta. «Hicimos un desfile muy bueno, el mejor de los últimos años. Todo salió según lo previsto y estamos muy satisfechos del resultado», aseguraba Juan Pablo Hernández, presidente de la Federación de Peñas Huertanas. Acaba la semana contento después de estos días plagados de actos. En la clausura ayer de las barracas, celebrada en El Pimentón, en la plaza Circular, destacó que «Murcia esta semana ha estado más bonita que nunca porque no ha quedado ningún rincón sin huertanía».

Para Hernández, el balance también es positivo aunque considere que siempre hay cuestiones que se puedan mejorar. «Es normal que tengamos que retocar cosas, pero estamos satisfechos porque sabemos que ha salido todo muy bien».

Aunque el Bando de la Huerta y el Entierro de la Sardina son los actos principales de estas fiestas, ambos declarados además de Interés Turístico Internacional, el Consistorio considera que la multitud de actividades programadas durante la semana ha provocado un alta participación de los murcianos y una afluencia masiva de visitantes. Pone énfasis especialmente en la iniciativa 'Jardines de Primavera', «que han sido visitados, aproximadamente, por un millón de personas». Con estos datos en la mano, el Ayuntamiento se da la enhorabuena y felicita tanto a los colectivos festeros, por hacerlo posible, como a los murcianos por la respuesta que han tenido ante las actividades festeras.