El ficus de Santo Domingo tendrá que pasar por la UCI

La enfermera Conchi Soria (c) fue quien avisó el viernes al oficial Antonio Bernal y al agente de Policía Local José Ramón Martínez de que el ficus había empezado a crujir, lo que permitió la rápida evacuación.
La enfermera Conchi Soria (c) fue quien avisó el viernes al oficial Antonio Bernal y al agente de Policía Local José Ramón Martínez de que el ficus había empezado a crujir, lo que permitió la rápida evacuación. / V. VICÉNS / AGM

El concejal de Parques y Jardines confirma que «está muy dañado y estará en observación día a día». El Ayuntamiento descarta la tala y los técnicos han guardado esquejes y restos genéticos y biológicos, por si fuera necesario trasplantarlos

MARÍA JOSÉ MONTESINOSMurcia

El emblemático ficus de Santo Domingo está gravemente herido, como ha quedado de manifiesto tras la poda drástica -le han descargado de 50 toneladas de peso- a la que ha sido sometido por los técnicos especialistas tras la brutal caída de ramas del pasado viernes. Los expertos consideran que el estrés hídrico y térmico, equivalente a un golpe de calor, hizo que el árbol concentrara la hidratación en el tronco dejando sin savia las enormes ramas que acabaron por resquebrajarse dejando la plaza de Santo Domingo sembrada de 12 toneladas de peso, tras una especie de tsunami verde y de polvo anaranjado que, milagrosamente, no causó víctimas mortales. El terciado al que ha sido sometido este fin de semana ha dejado a la vista muestras de antiguas heridas y pudriciones y, además, la propia caída de las ramas ha provocado grandes desgarros y heridas en el ficus, que los especialistas tendrán que diagnosticar y tratar día a día, con una vigilancia y unos cuidados intensivos como si el árbol centenario se hallase en la UCI.

El concejal de Calidad Urbana, José Guillén, compareció ayer ante los medios de comunicación con todo su equipo de expertos del Servicio de Parques y Jardines y con representantes STV Gestión, que tiene la contrata del mantenimiento de los ficus desde el años 2013. También han contado con asesoramiento de miembros de la Asociación Española de Arbolicutura. Guillén asegura que no se va a talar el ficus, pero admitió que «tiene heridas muy graves» y no descartó que se tengan que acometer próximas actuaciones en las tres ramas -de aproximadamente 15 toneladas cada una- que se mantienen en pie. Incidió en que el ficus de Santo Domingo está «muy dañado» y hay que realizarle un diagnóstico «día a día porque, tal vez, requiera más intervenciones de los técnicos de parques y jardines». Así pues, van a proceder a efectuar un tratamiento con productos fitosanitarios y a realizarle cirugía arbórea, al tiempo que va a ser sometido a dos estudios, uno de técnicos propios del Ayuntamiento y otro de externos, con el fin de saber los pasos que hay que seguir dando. «Todo dependerá del proceso de observación riguroso al que vamos a someterlo cada día durante las próximas semanas», remarcó.

El árbol ha sido terciado y descargado de 60 toneladas de peso

No obstante, los técnicos han guardado en el vivero municipal esquejes y restos genéticos y biológicos por si fuera necesario replantarlos. El jefe de servicio de Parques y Jardines, Francisco Carpe, añadió que en «el propio desprendimiento ha provocado daños en el ficus, como heridas de roce, de choque y de desgarre en sus tejidos»-

Carpe ha recordado que el ficus pertenece a una especie que no es propia de estas latitudes, sino que es originaria de los bosques lluviosos de Australia, cuyas condiciones climatológicas son diferentes. Así, aunque esta especie se ha adaptado al clima mediterráneo, «no es menos cierto que cuando se produce un cambio drástico de temperatura, el árbol responde de forma anómala». A este factor, en este caso se suma «la orientación sur de la zona afectada, con el efecto perjudicial que provoca la radiación solar. Además, a la caída ha podido contribuir el hecho de que la plaza está pavimentada, lo que contribuye a elevar la temperatura del entorno, tanto como la reverberación de los edificios adyacentes». En definitiva, Carpe ha señalado que la plaza actuaba como un «pequeño horno» que hacía que el árbol sufriera una temperatura superior a la del ambiente. Negó rotundamente que el estrés del ruido -como ha llegado a indicar el presidente de la Asociación No Más Ruido-por los eventos musicales que se celebran en la plaza hayan podido tener alguna influencia en el comportamiento del árbol.

El edil descartó que haya existido «negligencia» por parte de la empresa encargada del mantenimiento. Israel Ayala, adjunto al jefe de servicio de STV Gestión, indicó que la última inspección tuvo lugar, precisamente, a finales de mayo, «y retiramos entre 2.000 y 3.000 kilos de ramas». Admite, que «es difícil «difícil de prever» un episodio como el sucedido el viernes, ya que los árboles «son seres vivos y, a veces, tienen reacciones difíciles de valorar». Carpe añadió que «no detectaron ninguna sintomatología que indicara que el ficus estaba sufriendo una situación estresante».

Guillén ha señalado que, de momento, se mantendrá el perímetro de seguridad y se ha cerrado al público el jardín de Floridablanca y también la zona ajardinada en la que están los ficus del Cuartel de Artillería.

El responsable de Calidad Urbana remarcó que no se ha incumplido ninguna normativa con la decisión adoptada porque «de conformidad con la Ley 14/2016 de 7 de noviembre de Patrimonio Arbóreo Monumental de la Región de Murcia y su artículo 11-4, corresponde a este Ayuntamiento autorizar las actuaciones en el árbol por motivos de seguridad y salud de las personas, al estar el mismo en suelo urbano».

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