«No hay derecho a que traigan la porquería del río a nuestras casas»

Ramón Illán sostiene en un tormo el lodo aún blando que ha depositado la CHS en una antigua curva del río.
Ramón Illán sostiene en un tormo el lodo aún blando que ha depositado la CHS en una antigua curva del río. / Vicente Vicéns / AGM

Los vecinos del Rincón de los Illanes de La Arboleja se quejan del hedor en la zona por el depósito de los sedimentos extraídos en el dragado del Segura

Manuel Madrid
MANUEL MADRIDMurcia

MURCIA. Más allá de la almendra central de la ciudad se extiende una realidad incómoda que es la que viven muchos murcianos que tienen la impresión de que la administración pasa de largo sobre sus necesidades reales. Es el caso del Rincón de los Illanes, en La Arboleja, cuyos vecinos han sufrido en agosto la impotencia en sus carnes. Y también el hedor insoportable de la porquería que han echado literalmente en sus puertas con camiones bañera. Llevaban años reclamando la limpieza de los sotos abandonados, «y cuando por fin creíamos que había llegado el momento nos traen aquí toda la suciedad que sacan del río».

Ramón Illán, vecino de 78 años, no da crédito a lo que ha pasado en este paraje dejado de la mano de la administración. «Tened cuidado y no vayáis a pescar un fallo y os metáis en un cenagal», advierte al equipo de 'La Verdad', con los alpargates embarrados. En la zona una grúa extendía ayer los sedimentos extraídos en agosto durante los trabajos de dragado del cauce del Segura, entre el puente de la autovía y la pasarela Manterola, y depositados en estos terrenos propiedad de la Confederación Hidrográfica del Segura que coinciden con el antiguo trazado del río. «Esto está terminantemente prohibido», advierte Illán, «y tienen que depurarlo antes, y lo saben ellos mejor que yo. Tú sabes esto el olor que despide. Los mosquitos te comen. Y todavía viene un señor de la compañía que está sacando esa mierda y nos dice que si queremos guerra la vamos a tener. Siguen las cosas tiznadas y a los vecinos se nos puede ir el traque si no paran».

La advertencia de Ramón Illán es compartida por el vecindario, que se pregunta por qué hace unos años trajeron a este mismo soto a escolares de un colegio para repoblarlo, y ahora resulta que esos mismos ejemplares han sido los que han eliminado para realizar el depósito de sedimentos. «Arrancaron los árboles que había de jardín. Los plantaron los críos en un día infernal de sol y ahora vienen ellos a romperlos. ¿No ves el descampado que han hecho?».

Este mes de agosto han llamado a muchas puertas, incluidas las de la Junta Municipal y de los ecologistas, «pero nada, no había nadie, estaban de veraneo», se quejan. «Cogieron el hueco y lo hicieron. Dicen que tienen todos los permisos y que han buscado el sitio donde menos habitantes hay. Entonces, ¿donde hay menos sí hay derecho a asfixiarse y a morirse? Aquí se forma una pestucia que no hay Dios que pueda vivir».

Los vecinos no pudieron impedir la descarga de camiones cargados de cieno. Eso fue a primeros de agosto. El lunes intentaron hacer otro depósito, y esta vez sí que no lo permitieron. Maite Jiménez, otra de las residentes en la zona, recuerda que ante su queja la CHS envió a un guarda fluvial, «pero nos vinieron a decir que esto era cosa de despachos». «Se tiraron una tarde trayendo camiones, y a la mañana siguiente también. Y el lunes a mediodía vinieron con papeles diciendo que tenían permisos en regla. Pero aquí huele y salen bichos, y no se podía ni entrar porque te clavabas». Maite dice que ha invitado a los responsables de la obra a dormir en su casa para comprobarlo. «Aquí viven vecinos. Aunque sean pocos, los hay. Y esto está abandonado. Por riesgo de incendio nos obligan a los particulares a tener los huertos limpios, y cuando quieren traen a los niños a plantar árboles. Y la pala los arranca ahora porque les falta espacio. Nos han limpiado, sí. Pero nos echan la mugre del río ante nuestras puertas, y no hay derecho a esto».

El cieno acampa en el Rincón de los Illanes. Los vecinos sienten que sus reivindicaciones son justas y urgentes. «Váyanse ustedes a La Glorieta y la rellenan con todo esto», sugiere Maite, convencida de que la queja pública no cae en un saco roto.

La CHS dice que arreglará el paraje para su disfrute

Un portavoz de la CHS confirmó ayer que el Rincón de los Illanes se realizaron tres descargas con sedimentos del Segura y que ayer se estuvieron realizando labores para aplanar la zona. Las maniobras fueron a principios de agosto, y la protesta del pedáneo y los vecinos, según la CHS, hizo que decidieran no continuar con el depósito en este punto, eligiéndose otro soto pasado la depuradora. El organismo de cuenca insiste en que olores no hay, e informa de que en colaboración con la Junta Municipal se acondicionará la zona para su aprovechamiento con mobiliario urbano y papeleras. Las obras que realiza en el cauce son para cambiar la compuerta de La Fica y mejorar el caudal del río en la ciudad. Conllevan la extracción de sedimentos de la pasarela de Manterola a la autovía.

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