Denuncian roturaciones ilegales para convertir en regadío 14 hectáreas en la sierra de Altaona

Imagen de la zona transformada para cultivo de regadío, que incluye terrenos forestales y de secano./Ecologistas en Acción
Imagen de la zona transformada para cultivo de regadío, que incluye terrenos forestales y de secano. / Ecologistas en Acción

Ecologistas en Acción advierte de que los movimientos de tierra, en el paraje de Los Manzanos, afectan además a una zona de protección para aves

Daniel Vidal
DANIEL VIDALMurcia

Ecologistas en Acción denunció ayer públicamente otro caso de roturaciones ilegales para nuevos regadíos en el municipio de Murcia. En este caso, se trata de unas 14 hectáreas de terrenos forestales y de secano en el paraje de Los Manzanos, en la sierra de Altaona, «claramente destinadas a regadío intensivo», según el comunicado enviado ayer por la organización ecologista. De hecho, y según las mismas fuentes, los terrenos en los que se ejecutan estos movimientos se encuentran «muy próximos a otra roturación ya denunciada a mediados de diciembre».

Ecologistas en Acción, que ayer denunció estas actuaciones ante el Seprona, el Ayuntamiento de Murcia, la Consejería de Turismo, Cultura y Medio Ambiente y la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS), advirtió además de que los movimientos de tierras afectan a un área con dos figuras de protección. Por un lado, es Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y, por otro, está catalogada como Área de Protección de Fauna Silvestre. Estas zonas mixtas entre áreas forestales y antiguos terrenos agrícolas de cereal y barbechos, con flora silvestre en linderos, caminos y cañadas, «son especialmente sensibles debido a la presencia de rapaces rupícolas y forestales, que utilizan la zona como área de nidificación, caza y campeo». Por esta razón, indican los ecologistas, este área se encuentra declarada como Zona de Dispersión de Águila Perdicera, catalogada por ley como especie en peligro de extinción. Es también un área de importancia para otras especies catalogadas de interés especial, como el búho real, el águila real, águila culebrera, y rapaces como el ratonero común o el águila calzada. Estas roturaciones que allanan grandes superficies de terreno eliminan terrazas, linderos y la vegetación presente, al tiempo que afectan a especies de flora autóctona protegida, como el palmito, el lentisco, el espino negro, la coscoja, y la efedra, especies protegidas cuyo aprovechamiento requiere la obtención de autorización administrativa previa.

La organización recuerda que estas actuaciones no pueden ser legalizables «bajo ningún concepto»

Los ecologistas critican el «escaso esfuerzo» de Comunidad y CHS por «localizar y sancionar»

«Goteo continuo»

La organización se mostró «perpleja» ante «este goteo continuo de nuevos regadíos en la Región, y más concretamente en la capital, a pesar de que se han adoptado medidas excepcionales por la falta de lluvias en la cuenca hidrográfica del Segura, y mientras el sector agrícola se encuentra en plena campaña para pedir más agua». En este sentido, Ecologistas en Acción recordó que estas roturaciones «totalmente ilegales y que no pueden ser legalizables bajo ningún apartado del vigente plan hidrológico de cuenca», se están produciendo en un momento en el que se ha suspendido como consecuencia de la sequía el riego a los regadíos tradicionales, lo que constituye «una flagrante contradicción y representa una gran injusticia social, ya que estos regadíos ilegales consumirán un bien público en detrimento de usuarios legítimos y del medio ambiente». Así, según Ecologistas en Acción, «además de su situación de ilegalidad, estos regadíos ilegales agravarán aún más la falta de recursos hídricos para los regadíos existentes y con derechos plenamente legítimos».

Asimismo, la organización manifestó ayer su «sorpresa» por el «escaso esfuerzo» por parte de la Confederación Hidrográfica del Segura, responsable del control del agua, y de la Consejería de Turismo, Cultura y Medio Ambiente, responsable del control de las roturaciones y del regadío que, «ante el afloramiento constante de esta realidad, deberían poner mucho más empeño en localizar, paralizar y sancionar firmemente estas roturaciones, cuyo fin es ampliar superficies de regadío de forma ilegal, y máxime cuando se producen en periodos de escasez como el actual». Los ecologistas calificaron estos hechos como «muy graves» y, por ello, pidieron a las autoridades competentes, tanto Comunidad Autónoma como CHS, que actúen «de manera inmediata, paralizando las obras e interponiendo una sanción ejemplar con medidas contundentes a las personas responsables, así como devolviendo el terreno a su estado original».

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos