Cultura recuperará la memoria de la histórica muralla y de sus puertas con rutas temáticas

Restos de la antigua muralla musulmana puestos en valor junto al mercado de Verónicas./Javier Carrión
Restos de la antigua muralla musulmana puestos en valor junto al mercado de Verónicas. / Javier Carrión

El Ayuntamiento ofrecerá itinerarios que incluirán señales, paneles informativos y maquetas ubicadas en los lugares donde se conservan restos

Antonio Botías
ANTONIO BOTÍASMurcia

Acercar la historia de la muralla y sus puertas al caminante. Y hacerlo de una forma divertida e instructiva, a pie de calle, descubriendo los paños que aún se conservan, visitando los recuperados en edificios públicos y privados, a través de un recorrido homogéneo, mediante planos en tres dimensiones y señales. Este es el proyecto que ultima estos días la Concejalía de Empleo, Turismo y Cultura, que dirige Jesús Pacheco, y que invertirá unos 300.000 euros en toda la actuación.

El proyecto consiste en la recreación de un itinerario turístico, cultural, museístico y monumental que, recorriendo el trazado de la muralla musulmana que definía y defendía la ciudad del siglo XIII, ayude a incrementar y valorar nuestra riqueza patrimonial.

La idea aprovechará la gran similitud que existe entre el plano de la ciudad del siglo XIII y el actual, al margen de la puñalada patrimonial que supuso en su día la Gran Vía, para intentar poner en valor el trazado urbano, recuperando su sabor y ambiente. En este sentido, la línea argumental será la muralla árabe, el elemento más antiguo que atesora Murcia que, además, es del que más fragmentos se conservan, tanto en lugares públicos como en el interior de edificios privados que se han construido sobre ella.

Crearán un itinerario horizontal sobre el plano que abarca desde Santa Eulalia a San Pedro La antigua judería y los museos de Santa Clara, Arqueológico y Mubam centran algunas de las principales propuestas

La idea de poner en valor la muralla en su conjunto es novedosa. Salvo actuaciones aisladas, gran parte de la misma fue arrasada por el paso del tiempo o directamente sepultada, como sucede con el gran paño que se conserva bajo la plaza del Romea. Hasta hace no tanto, el interés por esta infraestructura era nulo.

Por ejemplo, el profesor Manuel Jorge Aragoneses, hace apenas medio siglo, advertía sobre la muralla que «la escasísima cantidad de restos conservados motiva que la cerca amurallada apenas se trate en guías turísticas y monumentales».

La línea imaginaria sobre el plano arranca en el Sur, con la antigua muralla siguiendo la línea del río. Y en el interior de la medina, mediante un eje viario que cruzaba la urbe de Este a Oeste. A su alrededor y a lo largo del recorrido se levantan edificaciones marcadas con distintos símbolos.

Este eje, denominado por los técnicos del proyecto como zoco, era la arteria más importante de la ciudad, donde se repartían mezquitas, cementerios, baños, tiendas y talleres, alhóndigas... Toda la vida social, administrativa, cultural y comercial se producía a lo largo de esta principal calle.

Los expertos sitúan el arranque en la llamada Puerta de Orihuela, donde culminaba el Camino de Valencia, y cruzaba la medina en dirección al actual barrio de San Pedro. En este punto se bifurcaba hacia la Puerta de Vidrieros, donde arrancaba el Camino de Granada, o hacia la Puerta del Zoco, en el barrio de San Nicolás, salida de la ciudad en dirección a Castilla.

«Al actual eje vertical, moderno y comercial se puede contraponer este otro horizontal, histórico, tradicional y marcado claramente por los barrios de Santa Eulalia y San Pedro», explica Pacheco. Y para acercar su conocimiento y disfrute a todos los murcianos, desde el Ayuntamiento proponen diversos itinerarios. El primero de ellos es el que llamarán 'Paseo de la muralla'.

Desde el Centro de Visitantes

Este recorrido arrancará en los restos visibles de la muralla más importantes, los que atesora el Centro de Visitantes de la Muralla. Allí arrancará el paseo con una introducción sobre los orígenes de la ciudad y una exposición sobre la muralla.

La visita incluirá contemplar los restos de muralla de un edificio ubicado frente a la parroquia y de gran interés, además de otros fragmentos en la plaza de Sancho, Puerta del Toro, templo de San Juan de Dios y plaza Apóstoles. Desde allí se pasará a la Glorieta, el Colegio de Arquitectos, el Almudí y el fabuloso paño y torre situados en el lateral del mercado de Verónicas.

El propósito es realizar un recorrido peatonal siguiendo el trazado paralelo al llamado Zoco, siguiendo la huella de la muralla, «como si se paseara por encima de ella, siguiendo su paso de ronda o el adarve», apunta Pacheco. El recorrido tiene una longitud de 1.300 metros y solo atravesará dos calles con tráfico rodado: la Gran Vía y la calle Correos.

Este primer itinerario será el primero en proponerse y realizarse en las próximas semanas, aunque desde el Consistorio no descartan impulsar otros. De hecho, ya existen diversas propuestas para acometerlos.

En este sentido, el itinerario dos partiría del Museo de Bellas Artes (Mubam) y conduciría a los visitantes a través de la antigua judería y la plaza de la Sinagoga, recorriendo la plaza Sardoy, en dirección a San Lorenzo -visita incluida a los restos de una muralla-, Trapería, plaza del Romea y finalizaría en el Museo de Santa Clara, que fue Alcázar menor y residencia veraniega de los musulmanes. Se trata de un total de 800 metros de recorrido, que podría sumarse al anterior. Y aún añadirle otro pequeño paseo que conduciría a los interesados al Museo de Arqueología, a apenas 200 metros de Las Claras.

El tercer itinerario arrancaría en Santa Clara para seguir en dirección al arrabal de la Arrixaca, el Palacio de San Esteban y la parroquia de San Miguel, para retornar al trazado de la muralla por la cercana calle Santa Teresa, hasta alcanzar la Puerta del Zoco. El retorno, con un longitud de 1.100 metros, sería por San Pedro y Verónicas.

No solo paseos

Los itinerarios no serán meros paseos para turistas. El Consistorio también abordará diversas actuaciones urbanas para enriquecerlos y dotarlos de rasgos comunes que los identifiquen como parte de un recorrido temático. Así, se realizará un tratamiento urbano diferenciado por su ambientación, iluminación, mobiliario, jardinería, carteles y señales, de forma que se obtenga un resultado final homogéneo y uniforme que caracterice y singularice el itinerario de la muralla.

Entre los lugares y edificios que el proyecto pretende recuperar se encuentran los emplazamientos de las antiguas puertas de la ciudad musulmana o el propio foso de la muralla, después llamado Val de San Juan. «Estos sitios se han integrado en nuestro callejero actual y conviene rescatarlos y ponerlos en valor», apunta Pacheco.

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