Murcia se abre de par en par

Espectacular vista de la plaza de Santo Domingo desde la terraza de la Casa Cerdá, que unos visitantes captan con sus móviles./Juan Carlos Caval / AGM
Espectacular vista de la plaza de Santo Domingo desde la terraza de la Casa Cerdá, que unos visitantes captan con sus móviles. / Juan Carlos Caval / AGM

Arquitectos y voluntarios sumergen a 3.000 visitantes en la historia, detalles y curiosidades de 18 edificios emblemáticos, entre ellos los miradores de la Casa Cerdá y del hotel JC1. El concejal de Cultura y Turismo asegura que «ante la excelente acogida, estamos dispuestos a repetir el próximo año»

María José Montesinos
MARÍA JOSÉ MONTESINOSMurcia

A semejanza de otras ciudades europeas como Londres, que celebra su 'Open City', Murcia abrió ayer de par en par las puertas de su arquitectura para que los vecinos pudieran conocer, guiados por expertos, los detalles y curiosidades de 18 de sus edificios más emblemáticos. Subir a la terraza de la Casa Cerdá para contemplar desde su mirador la plaza de Santo Domingo, visitar el Colegio de Arquitectos que fue antiguo palacio de la Inquisición, recorrer lo que fueron las antiguas cocheras del palacio de Floridablanca, reconvertidas hoy en la planta baja del hotel Arco de San Juan, o ver los camerinos del Teatro Circo y del Romea fueron algunas de las posibilidades que se brindaron a lo largo de la jornada.

Pase sin llamar en... La Escuela de Arte

La iniciativa 'Pase sin llamar', organizada por el colectivo Inside City y el Ayuntamiento, tuvo tal eco en las redes sociales que lo que inicialmente iba a ser una visita por edificio, guiada por el arquitecto que realizó la obra o por alguno de los cinco integrantes del citado colectivo -María Alcázar, Encarna Tornero, José Carlos Cubí, Carlos Pérez Armenteros y Dictinio de Castillo-Elejabeytia-, tuvo que ampliarse a seis pases por edificio. Para ello fue necesaria la colaboración de 70 voluntarios, muchos de ellos estudiantes o profesionales de Turismo, Historia del Arte o Arquitectura, a los que se les ha formado durante la semana, para poder atender a más de 3.000 personas, eso sí en grupos de 25 o 30, para garantizar la seguridad y la comodidad de la visita a los 18 edificios, incluidos los miradores de la Casa Cerdá y del edificio JC 1, que estuvieron abiertos todo el día.

Pase sin llamar en... Museo hidráulico

Lina, la conserje del edificio Cerdá, abrió la portería a las 10.30 de la mañana para el primer grupo de visitantes que, ni cortos ni perezosos, subieron a pie los siete pisos. La recompensa merecía la pena. Una vista espectacular de la plaza de Santo Domingo, con la torre de la Catedral de fondo. Unas imágenes para captar con la cámara del móvil y presumir ante los amigos. Marta, administrativa, fue una de las primeras en subir: «Quiero conocer lo que tenemos en nuestra ciudad y no tenemos la oportunidad de ver todos los días». Felicidad es manchega, de Cuenca, y después de 37 años residiendo en Murcia, tenía curiosidad por entrar en el Moneo o subir a la terraza de la casa Cerdá. Miguel se apuntó a los dos vertientes: visitante del Colegio de Arquitectos y voluntario del centro Párraga por la tarde.

El alcalde hizo de guía en una de las visitas al Ayuntamiento y mostró hasta su despacho

Rosa y María José han ido a ver obras y espectáculos en el Teatro Circo, pero nunca les habían mostrado sus entrañas, entendiendo por tales entrar en los camerinos o subirse al escenario con sus hijos. También salieron al callejón por donde entran los camiones para descargar el atrezzo de las representaciones.

Pase sin llamar en... Palacio San Esteban

El Colegio de Arquitectos de Murcia, en la calle Jara Carrillo, construido en 1816, según proyecto de Francisco Bolarín 'El Viejo', que lo reformó sobre el que fuera antiguo Palacio de la Inquisición, fue completamente remodelado en su interior desde 1978 por el arquitecto Juan Antonio Molina, que ayer guió uno de los pases a media tarde. Este edificio fue también sede del diario Línea. Su escalera interior es quizá el elemento más icónico junto con el lucernario que permite iluminar de forma natural el interior.

La concejal Rebeca Pérez se apuntó de voluntaria y enseñó los recovecos del Moneo a un grupo

Traspasar las puertas del Palacio de San Esteban o del Ayuntamiento, en La Glorieta, no es algo habitual para el ciudadano de a pie. Y menos, si quien hace de cicerone es el propio alcalde de Murcia, José Ballesta, quien ayer enseñó incluso su despacho a los visitantes del primer turno de la tarde. La portavoz municipal, Rebeca Pérez, hizo de voluntaria y mostró el edificio Moneo.

Pase sin llamar en... Parque Tecnológico

Las explicaciones de los guías estuvieron salpicadas de curiosidades y hasta de secretos de alcoba. Así, una empleada del hotel Arco de San Juan junto a una voluntaria, informaron a los visitantes del palacio Floridablanca -hoy hotel Arco de San Juan- que el edificio fue construido a finales del siglo XVIII para albergar la residencia del ilustre murciano José Moñino, conde de Floridablanca y ministro de Carlos III y de Carlos IV. La leyenda urbana cuenta que nunca se casó aunque, al parecer, mantuvo relaciones con la hija del tahonero, motivo por lo que el Arco de San Juan se alza sobre la calle Tahona. Otras versiones le atribuyen amoríos con una señora casada, la condesa de Benavente.

Los Molinos del Río, el Centro Párraga, los pabellones 1 y 2 del Cuartel de Artillería, el Casino, la Muralla de Santa Eulalia, la plaza de toros, la Escuela de Artes y Oficios, el Parque Científico y el Centro Cultural Puertas de Castilla completaron el listado de edificios abiertos al público.

Otra de las actividades corrió a cargo de la arquitecta Helia San Nicolás, que mostró la arquitectura murciana relacionándola con la obra 'Las Ciudades Invisibles' (1972) del escritor Ítalo Calvino. Éste recopiló una serie de relatos urbanos con nombres de mujer y así Helia San Nicolás empezó a leer el relativo a Zaira mientras contemplaban la fachada de la Catedral, luego el de Melania, de cara al Moneo... y así hasta recorrer 15 edificios de interés.

El Colectivo Cuatro Gatos quiso ensalzar la arquitectura a través del dibujo a mano alzada en el Cuartel de Artillería, la Plaza de Belluga y la Plaza de Santa Eulalia con la experiencia 'Urban Stetchers'.

Fin de fiesta en los Molinos

Como colofón de la jornada se llevó a cabo una proyección sobre la fachada de la Catedral. El fin de fiesta, con concierto acústico a cargo del grupo musical Claim, integrado por arquitectos, se llevó a cabo en los Molinos del Río. Allí se sortearon las joyas diseñadas por Arkimista (Helia San Nicolás) del edificio Moneo, Parque Científico y Real Casino. «Ante el éxito de la convocatoria y la enorme acogida», el concejal de Cultura, Turismo y Empleo, Jesús Pacheco, asegura que «sin duda, repetiremos el año que viene».

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