Ballesta confía en que en 2018 se concreten sus grandes planes

Pantallas para seguir desde las pajareras la sesión, la primera adaptada a personas sordas, con la participación de Lorena Rincón y Lourdes Martínez, de Fesormu. / Edu Botella / AGM

La oposición no reconoce la realidad que dibuja y le acusa de tener atrapado al municipio en asuntos no esenciales; el regidor pide menos «posverdad» y un esfuerzo para pactar

Sábado, 11 noviembre 2017, 11:38

El debate del estado del municipio, concebido como un Pleno extraordinario para la rendición de cuentas del gobierno local, hizo patente que la oposición y el equipo del alcalde Ballesta viven realidades diferentes, que no comparten prioridades, ni aplicarían la misma medicina para resolver imprevistos.

Empeñado en convencer a la Corporación de que destierre el fanatismo de los discursos oficiales, el primer edil retó ayer a sus compañeros de escaño a «cambiar insultos y descalificaciones por pactos» y un «esfuerzo» para que reine el diálogo «frente a la posverdad, el sentimentalismo tóxico y las soluciones fáciles a problemas complejos». Realizó un refrito de los planes puestos en marcha desde 2015, y señaló que 2018 será «el ejercicio de lo tangible», dando por hecho que podrán materializarse iniciativas contempladas en los modelos territorial, productivo, social y cultural para el horizonte de 2020. «Si a lo largo de 2016 el trabajo principal fue la elaboración de la Estrategia de Ciudad, y la definición de los cuatro modelos de desarrollo, 2017 ha sido el de la definición, redacción y licitación de los principales proyectos. Así que 2018 será el año de lo real». Se refería a Murcia Río, a la peatonalización de Alfonso X y a la recuperación de la Cárcel Vieja y de San Esteban.

No fue un Pleno de anuncios. El alcalde solo dijo que en unos días se creará la Oficina de Pedáneos, y llevará a la mesa de negociación la propuesta para convocar 257 plazas de interino y que está previsto cubrir el 100% de la tasa de reposición en policías y bomberos, y que se aprobarán las cláusulas ambientales para la contratación para finales de año.

El PP anunció en el debate del estado del municipio la convocatoria para cubrir 257 plazas de interinos

Ballesta rechazó el cinismo y el fundamentalismo, y apeló a la firmeza y la moderación, y al diálogo, pese a que la aspereza de la vida pública lo dificulta. Darse la mano y no cargarse de emociones sino de razones, y no sucumbir a la pasión mediática y la calle fueron algunos mensajes lanzados por el regidor en sus tres intervenciones en el Pleno.

«Cuerpo muerto»

El munícipe criticó que la oposición ponga «cuerpo muerto» en su única responsabilidad, la aprobación del presupuesto local. «Nos hacen perder tiempo, mientras otros pierden la credibilidad. Hemos tendido la mano y si quieren que cambien las cosas no nos chisten solo a nosotros». Denuesta la «esquizofrenia política», expresión que retiró tras la reprimenda de Susana Hernández (PSOE). Ballesta se refirió al despliegue de Cambiemos para grabar con trípodes las intervenciones de su portavoz, y pidió que sean públicas las agendas, que intervengan en la vida pública y no rechacen invitaciones para representar al Ayuntamiento.

«Es evidente que hemos tenido problemas de personal», admitió el alcalde en alusión a las críticas de la oposición a la gestión de los museos y oficinas de turismo, «pero es una circunstancia sobrevenida por un cambio judicial». Dijo que pronto van a cubrir plazas de técnico socio cultural y anunció un pliego para organizar visitas guiadas. Pidió a la oposición que no vuelva a hablar de discriminación de barrios y pedanías, y aportó datos para rebatirlo.

Los sueños de Susana

La socialista Hernández, recordando a Luther King, sueña con barrios y pedanías con facilidades para desplazarse, con viviendas dignas, igualdad plena y una Murcia limpia, donde los jóvenes puedan desarrollarse y abarrotada de turistas que admiran el patrimonio rehabilitado, y sin muros, con policías en todos los colegios y pizarras digitales y adaptados al siglo que vivimos. «Pero suena el despertador y la realidad es muy distinta. Parece que vive en el municipio de mis sueños, alcalde».

Hernández desgranó seis propuestas (un plan y una ordenanza de accesibilidad, un programa de actuaciones en la red hidráulica tradicional, la adecuación de los colegios al siglo XXI, una nueva regulación del Consejo Social, sacar una oferta de empleo para las 71 vacantes de policía local y un plan de empleo y emprendedurismo), a lo que Ballesta replicó que un pacto depende de dos.

Así lo ven

Rebeca Pérez. PP
«Bajen las escaleras y salgan a la calle». Criticó el autoritarismo ideológico de la oposición en redes sociales para desacreditar la labor del Gobierno local, señaló las contradicciones y continuos bandazos de cada grupo y pidió a los ediles de la Corporación que bajen los escaleras de la Casa Consistorial y salgan a la calle. Defendió la «unidad infracturable» del Ejecutivo.
Susana Hernández. PSOE
«El transporte público es totalmente ineficaz». El PSOE reprochó al PP la ineficacia del transporte público, la «deuda virtual» del tranvía y un carril bici que causa atascos, así como las dificultades en la población para pagar servicios esenciales. Calificó de vergonzoso que no haya limpieza en ciertos lugares y dijo que el Plan General favorece la especulación.
Mario Gómez. Ciudadanos
«Hay gente con miedo en nuestro municipio». Condenó la cesión ilegal de trabajadores en servicios externalizados, reprochó que haya colegios con ventanas de más 50 años y el cerrojazo a la oficina de turismo en verano, y la demora en la unificación tarifaria. Una ley de accesibilidad, más seguridad «porque vive gente con miedo» y convocar plazas de policía.
Alicia Morales. Ahora Murcia
«Tenemos que huir de proyectos farragosos». Propuso un modelo de ciudad «realista» basada en «un diagnóstico certero» alejado de proyectos «farragosos» como la peatonalización de Alfonso X. Pidió asegurar la huerta y recuperar el río, pero no para llenarlo de canoas sino para devolverle la vida y disfrutarlo como pulmón. Ve bien un Plan General alejado del «fango».
Nacho Tornel. Cambiemos
«¿Cómo puede haber empleados sin cobrar?». No atisba la transformación radical de Murcia con ningún plan puesto en marcha, no da crédito a que haya trabajadores sin cobrar como en el Gaya, tampoco entiende que el Consistorio no fiscalice las cuentas de Emuasa, ni que se haya dado lugar a una «recentralización» de las juntas municipales. Pide el cierre del CIE y un gobierno alternativo.
Javier Trigueros. Edil no adscrito
«Necesitamos mayor cohesión y carriles bici». Dijo que ojalá que el año que viene no se tengan que reclamar las mismas exigencias de la oposición. Se alarmó de que se pongan en manos de pedáneos no elegidos democráticamente 15 millones para inversiones. Pidió una ciudad sin muros y con cohesión social, con carriles bici y con cultura y sin precariedades laborales y mejores comunicaciones.

Mario Gómez, portavoz de Ciudadanos, recriminó al primer edil que no cumpla sus palabras y dijo que los murcianos no quieren ni se merecen un alcalde de promesas incumplidas. Exige reducir la tarifa de agua, que se bonifique el IBI, que se revisen las plusvalías y que acabe el calvario para los que se mueven en transporte público reestructurando servicios de bus, y una red de carriles bici adecuada sin provocar atascos. Más seguridad, más escuelas infantiles y un modelo cultural definido fueron otras de sus propuestas.

Alicia Morales, portavoz de Ahora Murcia, echó en cara al PP que se quiera construir un proyecto de ciudad sobre el «fango» de un Plan General plagado de «ilegalidades», y exigió a Ballesta que salga a la calle, que mire cómo va el río y que se acerque a las vías, «porque allí no le ven». «Tiene a Murcia detenida en temas no esenciales, y más allá de los 'hashtag', Murcia no se mueve y debe ir a la raíz de los problemas», le espetó.

Nacho Tornel, de Cambiemos, lamentó que el modelo de municipio del PP no se base en la equidad, pidió la revitalización de los barrios y evitar la recentralización de pedanías, que se erradique el maltrato animal y se cierre el CIE. «Jamás hemos criticado que el Gobierno no trabaje», señaló, «pero sus planes no responden a las necesidades del municipio, y los ciudadanos tienen derecho a un gobierno alternativo».

Críticas encendidas al plan para cambiar el paseo Alfonso X

La reforma de Alfonso X fue uno de los proyectos más criticados por la oposición, ya que entienden que no es urgente dedicar más de 6 millones de euros a esta actuación cuando hay viviendas en la huerta sin alcantarillado, y cuando a escasos metros está el barrio de La Paz, uno de los más depauperados de España, esperando a que se acuerden de él, como manifestó Nacho Tornel (Cambiemos). También Ahora Murcia reprochó al PP su política arboricida, mientras que Ciudadanos exigió una red de caminos escolares seguros. El edil no adscrito Javier Trigueros abogó por una ciudad cohesionada socialmente y sin precariedades.

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