El Ayuntamiento de Murcia tiene reservas de bodas civiles hasta julio de 2018

La concejal de Juventud, Rebeca Pérez, a la derecha, durante una de las bodas civiles celebrada en el salón de plenos. / R. P.

La mayoría de los novios visten de etiqueta, pero hay parejas que se han casado en bermudas, con vaqueros y hasta con sari

María José Montesinos
MARÍA JOSÉ MONTESINOSMurcia

Javier y Susana quieren casarse por lo civil el año que viene, a ser posible en marzo. Esta semana decidieron ir a informarse al Ayuntamiento para enterarse de los requisitos necesarios y reservar fecha. Ellos, como otras 130 parejas en lo que va de año, han optado por el salón de plenos «porque es más elegante que una sala del juzgado». Además, las ceremonias resultan más lucidas porque pueden elegir la música, sus amigos o familiares pueden leer algún texto o improvisar unas palabras para los contrayentes y, además, pueden elegir qué concejal quieren que los case. Hay un turno rotatorio fijo con los ediles del equipo de gobierno del PP, pero si lo desean pueden designar a cualquier otro concejal de los grupos de la oposición. Es el caso de Margarita Guerrero, nacida en Ecuador, motivo por el que quizá muchas parejas bolivianas y ecuatorianas se lo piden.

Las bodas se celebran los viernes por la tarde y los sábados por la mañana, en semanas alternas, y a la vista del número tan alto de peticiones, el grupo municipal Cambiemos Murcia ha solicitado ya que se amplíen los horarios. De hecho, el Ayuntamiento ya tiene concertadas bodas civiles hasta julio del 2018. En agosto, al igual que en las fiestas de Navidad y Semana Santa no se celebran. Y precisamente mañana se abre en la Oficina de Matrimonios Civiles y Uniones de Hecho, situada en la planta baja del Ayuntamiento, el plazo para quienes deseen casarse a partir del mes de septiembre del año que viene. Al igual que ocurre con las bodas religiosas, los meses más solicitados son abril y mayo, septiembre y octubre. Dicha oficina depende de la Concejalía de Calidad Urbana y Modernización de la Administración, que dirige José Guillén.

Susana aún no se ha comprado el traje de novia, pero quiere que sea «no de novia, pero sí elegante». La mayoría de los contrayentes suelen ir de etiqueta. En muchas ocasiones, la novia incluso luce traje blanco con velo y el novio traje oscuro o chaqué. Pero también hay quienes deciden dar el «sí, quiero», o mejor dicho, «sí, consiento», que es la fórmula empleada en la ceremonia civil, con unos sencillos vaqueros, unas desenfadadas bermudas o de forma más original. La concejal de Comercio, Maruja Pelegrín, recuerda que, en una ocasión, «la novia se casaba con un hindú, que vivía en Londres, y vistió un sari espectacular».

Los desempleados tienen una reducción del 50% en la tasa de matrimonio civil y en la de pareja de hecho

El concejal de Hacienda y Contratación, Eduardo Martínez-Oliva, ha casado a alguna pareja por poderes y, como otros compañeros y compañeras de corporación, reconoce que se ha emocionado en más de una ceremonia, «como cuando casé a mi sobrina». Una de las concejales más solicitadas para celebrar bodas es Rebeca Pérez, concejal de Juventud y Cooperación al Desarrollo. «Me reúno con la pareja y vemos qué música quieren que suene o qué lecturas prefieren». Tanto ella como sus compañeros de corporación no tienen problema alguno en casar a parejas del mismo sexo.

La concejal de Tráfico y Seguridad, Lola Sánchez, no solo ha casado a parejas cuando le tocaba por turno, sino que también la han escogido «compañeras del colegio de Jesús María». Roque Ortiz reconoce que se curra mucho las ceremonias y, aunque no repite textos, les suele leer un decálogo del matrimonio civil, cuyo primer artículo dice: «No estéis enfadados los dos al mismo tiempo». También suele utilizar distintas lecturas de autores que definen lo que es el amor o les habla del significado de los anillos.

Hasta 2012 casarse por lo civil en el Ayuntamiento o inscribirse como pareja de hecho era gratuito. A partir de esa fecha, se incluyó en las ordenanzas fiscales una tasa que, en el caso de los matrimonios civiles, era de 199 euros. Actualmente, la tasa se ha incrementado ligeramente pasando a 201,85 euros. Este año ha entrado en vigor una novedad. A petición del Grupo Socialista, hay una reducción del 50% en el caso de que uno de los miembros de la pareja esté en situación de desempleo y pueda acreditarlo. En el caso del matrimonio civil, la tasa se queda en 100,92 euros. El concejal de Hacienda y Contratación, Eduardo Martínez-Oliva, explica que «ese dinero va destinado a cubrir los gastos que se derivan de la ceremonia, ya que se adorna el salón de plenos con flores y, además, requiere como mínimo la presencia de dos funcionarios. En el caso de que los dos miembros de la pareja estén en paro, no se les exime de la tasa, sino que pagarían igualmente el 50%. Las parejas de hecho pagan una tasa de 51,75 euros y también tienen la bonificación del 50% si uno de los miembros está en paro. Un 15% de las 111 parejas de hecho se han beneficiado ya de la rebaja.

La obligatoriedad de pagar una tasa para casarse en el Ayuntamiento o para inscribirse como pareja de hecho no ha supuesto un descenso significativo por este motivo. En cambio, alguno de los requisitos del reglamento de Parejas de Hecho, como la necesidad de estar un año conviviendo en el mismo domicilio, en el término municipal, sí ha hecho que bajen algo este tipo de uniones, por lo que el Ayuntamiento se plantea una modificación de la normativa municipal, sobre todo en el caso de que tengan hijos.

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