La Audiencia critica la falta de «contundencia» del Ayuntamiento contra los ruidos en Pérez Casas

Pérez Casas durante una noche de fiesta.
Pérez Casas durante una noche de fiesta. / Juan Carlos Caval

El tribunal considera que el riesgo potencial para la salud de los vecinos «está siendo ignorado, a sabiendas, por parte del Servicio de Actividades y la Concejalía de Urbanismo»

EFEMurcia

El deterioro del medio ambiente en la calle Bartolomé Pérez Casas de Murcia y el riesgo potencial que eso conlleva para la salud de los vecinos "está siendo ignorado, a sabiendas, por parte del Servicio de Actividades y la Concejalía de Urbanismo, que no adopta medidas más contundentes para restablecer la legalidad a pesar de tener competencias para ello".

Así se recoge en un auto dictado por la Audiencia Provincial de Murcia que desestimó el recurso presentado por una funcionaria del Ayuntamiento de Murcia contra la resolución de un Juzgado de Instrucción que considera que puede haber incurrido en un presunto delito de prevaricación ambiental en comisión por omisión.

En su recurso, la apelante, que participó en la concesión de licencias de actividades a bares de la zona que motivaron la presentación de numerosas denuncias por contaminación acústica, afirmó que no cometió delito alguno, ya que su actividad se limitó a tramitar los expedientes y comprobar que los mismos cumplían con los requisitos establecidos por la normativa aplicable. Para la apelante, el exceso de ruidos era debido no a los locales, sino al público que se congrega en los mismos.

El tribunal de la Audiencia, al rechazar su recurso, señaló que, en efecto, no hay que objetar nada en cuanto a que si los peticionarios de licencias reunían los requisitos exigidos, las mismas tenían que serles concedidas. Pero de inmediato añade que el ayuntamiento y sus funcionarios estaban obligados también a desarrollar una actividad investigadora y sancionadora para comprobar que no producían contaminación acústica.

El auto de la Audiencia, que tiene como ponente a la magistrada María Antonia Martínez, hizo un detallado estudio de ocho establecimientos de la citada calle, con el que se acredita que incumplían las condiciones de la licencia. Así, comenta la sala, dos de ellos obtuvieron licencia para café-bar sin música ni cocina, "pese a lo cual, funcionan como bar-restaurante con cocina". En otro caso, el establecimiento en cuestión fue autorizado como café-bar con música, cuando, en la práctica, funciona como una discoteca.

Así mismo, la resolución recogió las numerosas denuncias que a lo largo de los años presentaron los vecinos de la zona por la contaminación acústica que sufren. El recurso ahora desestimado fue presentado por la funcionaria, que es uno de los investigados en este caso, y el Ayuntamiento de Murcia, este último, como responsable civil.

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