Arrope y calabazate «de toda la vida»

Mari Carmen Banegas, de El Turro, junto a los botes de arrope, miel y los panes dulces./J. Carrión / AGM
Mari Carmen Banegas, de El Turro, junto a los botes de arrope, miel y los panes dulces. / J. Carrión / AGM

El mercadillo de Todos los Santos abrirá hasta el 12 de noviembre en la plaza de San Pedro con los productos más típicos de estas fechas

MARÍA AGUILARMURCIA

Como cada año, las tradiciones gastronómicas encuentran su espacio en la plaza de San Pedro. Ayer se inauguró el tradicional mercadillo de Todos los Santos con sus habituales puestos repletos de arrope y calabazate, miel artesana y diversos dulces típicos de estas fechas, como las tortas de higos y la carne de membrillo. A pesar del calor poco habitual de estas fechas, son muy escasos los viandantes que se resisten a parar en estos puestos cuando cruzan la céntrica plaza.

«Este año estamos notando que había muchas ganas de poner el mercadillo y de empezar a degustar los dulces artesanos. Todavía no hemos inaugurado prácticamente y ya la gente quiere comprar. A pesar del calor, que siempre es un 'handicap', pero sí hay muy buena aceptación de recibir lo artesano de la tradición», asegura Luisa Muñoz, propietaria del puesto Miel El Colmenero. La gran especialidad de este expositor, por supuesto, es la miel natural y todos los productos derivados del trabajo de las abejas. «Tenemos miel, polen, jalea real, y hacemos preparados que van muy bien para las defensas. Son todos productos naturales que sirven para una aplicación determinada. Además, tenemos panales de miel, porque hay gente a la que le encanta masticarlo», explica Luisa Muñoz.

Arrope y calabazate
El tarro de medio kilo de arrope cuesta cuatro euros, mientras que el de un kilo tiene un precio de ocho euros.
Miel tradicional
El bote de un kilo de miel artesana puede adquirirse por siete euros, y uno de medio kilo por cuatro euros.
Pan de higo
El precio de los panes de higo, nueces con dátiles y todas las demás variedades oscilan entre los tres y cuatro euros dependiendo del puesto.

A pesar de la variedad y las innovaciones que cada año se van incorporando dentro de la oferta de estos puestos, la gran estrella del mercadillo es, sin duda, el arrope y calabazate. Un producto que, coinciden todos los dueños de los puestos, sigue siendo la tradición más arraigada en las generaciones veteranas. «La gente mayor prefiere el arrope, vienen y piden 'el de toda la vida', y la gente joven opta por probar cosas nuevas, como el pan de naranja o el pan de limón, todos estos panes nuevos que hemos hecho este año», explica Mari Carmen Banegas, del puesto de artesanos El Turro.

Uno de los más antiguos

A pesar de que el arrope no sea el producto preferido de los jóvenes, asegura Mari Carmen, sí tienen un aprecio a este tipo de tradiciones. «Viene gente joven e incluso niños y colegios, o sea que nadie está por la labor de que se pierda la tradición, ni nosotros ni el público. Son cosas bonitas y, además, este es uno de los mercados más antiguos de la Región de Murcia», señala esta artesana.

La familia de Mari Carmen lleva elaborando arrope y calabazate, miel y pan de higos más de 170 años. «Ya el abuelo de mi marido venía aquí a vender en los puestos por estas fechas y en el mismo sitio. Este es de los pocos mercadillos que se llevan haciendo tantos años en la misma plaza», asegura. Este mercado colmará los alrededores de la iglesia de San Pedro hasta el 12 de noviembre. Tanto los nostálgicos que aún añoran el sabor de los bocadillos de arrope y calabazate como aquellos que quieran descubrir dulces artesanos típicos de estas fechas, podrán disfrutar del sabor más murciano durante estas dos semanas.

Fotos

Vídeos