Arde un kiosco bar de Murcia después de que un vándalo le prendiera fuego de madrugada

Estado en que quedó el kiosco tras el incendio. /Vicente Vicéns / AGM
Estado en que quedó el kiosco tras el incendio. / Vicente Vicéns / AGM

Comenzó en las mesas y sillas apiladas, llegó a la salida de gas y se produjo un efecto lanzallamas que calcinó el bar de tapas y copas

María José Montesinos
MARÍA JOSÉ MONTESINOSMurcia

Hay quienes confunden diversión con gamberrismo o bromas de mal gusto. Fue lo que debió ocurrirle a la persona -o personas- que en la madrugada del viernes al sábado prendió fuego a las mesas y sillas apiladas en el kiosco bar Ben Arabi, en la avenida Abenarabi, cerca de Juan Carlos I, propagándose el fuego con rapidez al resto de la estructura del chiringuito que quedó completamente calcinado.

Sus socios y propietarios, entre ellos Antonio Salazar, se hallaban este sábado totalmente desolados ante el triste panorama que dejará sin trabajo a ocho familias durante al menos los próximos tres meses. Este es el tiempo que calculan que transcurrirá mientras que retiran la estructura quemada y lo sustituyen por un nuevo establecimiento.

«Debió de ser sobre las 4 de la madrugada -explicaba ayer Antonio Salazar- porque la Policía me llamó a las 4.45 horas. Habíamos cerrado a las 2 de la madrugada, como todos los viernes y aunque los bomberos nos dirán las causas concretas cuando terminen el informe, todo apunta a que se debió a un acto de vandalismo». Salazar sospecha que debió tratarse de algún gamberro que actuó solo o en compañía, y que probablemente «tras el concierto del jardín de Fofó quiso hacer la gracia de volcar, quizá, un poco de ginebra sobre las mesas apiladas y acto seguido le prendió fuego. Como las sillas y mesas son de plástico, las llamas llegaron hasta la salida de gas y se produjo un efecto lanzallamas, que quemó todo el kiosco».

Los socios de la instalación recibieron numerosos mensajes de ánimo de sus clientes. Desde el mes de junio de 2015, en que abrieron al público, se había convertido en un referente al que acudía gente joven pero también familias con sus hijos a tomar un café o una cerveza. Además suelen organizar diversas actividades como el concurso de monólogos que tenían previsto para los meses de septiembre y octubre. En esta ocasión, se verán obligados por las circunstancias a aplazarlo hasta una nueva fecha.

Fotos

Vídeos