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Kobra, ayer, ante el lienzo del Puertas de Castilla.
Kobra, ayer, ante el lienzo del Puertas de Castilla. / Vicente Vicéns / AGM

El artista urbano que enamoró a Madonna se instala en Murcia

  • Eduardo Kobra pinta en el Puertas de Castilla un mosaico sobre Dalí, «icono de la creación»

La cantante Madonna paseaba por Brooklyn, distrito de Nueva York. De repente, dos boxeadores en una nube de triángulos multicolor se le aparecieron. Estaban pintados en un paño de ladrillos rojos con un mensaje: 'Fight for Street Art' (lucha por el arte callejero). La firma era de un tal Kobra. La 'ambición rubia' descubrió que el grafitero brasileño tiene obras en 40 países y le encargó que pintara dos murales en el hospital pediátrico de Malawi (sureste de África) que ella amadrina. Allí ha estado unos días, hasta que ha aterrizado en España. Esta semana Kobra va a pasarla en Murcia, subido a una grúa. Entre manos tiene, además de 250 botes de espray y 60 litros de pintura, la intención de crear en el centro Puertas de Castilla un mosaico inspirado en Dalí, «icono de la creación».

Eduardo Kobra (São Paulo, 1976) es hoy un artista global con una agenda intensísima -después de Murcia le esperan Düsseldorf (Alemania), Carrara (Italia), Portugal, Estados Unidos e Inglaterra-, pero sus orígenes, como contó ayer a los periodistas en su presentación, son los de un rapaz criado en Campo Limpo, un barrio «muy carente» de São Paulo. «Soy autodidacta. Con 28 años comencé a pintar en las rúas y nunca paré. Mi trabajo es una transición natural, siempre tuve facilidades para el dibujo, la anatomía y las perspectivas. He estado en la cárcel por hacer trabajos ilegales, y un día decidí ocupar la ciudad de otra manera. Antes no respetaba el patrimonio histórico y hoy trabajo en revalorización del patrimonio».

Kobra ha sido invitado por la Oficina Municipal del Grafiti, dependiente de la Concejalía de Fomento y de la concesionaria de la limpieza urbana, Ferrovial Servicios, empeñada en convertir Murcia en capital española del arte urbano. «Yo creo que no existe diferencia entre el arte que está en las galerías y en los museos y el arte que hay en las calles. Las rúas son el museo de arte más democrático que hay, cuanto más arte haya en la calle será mucho mejor. En cada predio veo una posibilidad para un nuevo trabajo». Durante siete días, desde las 7.30 de la mañana a las 8 de la noche, intervendrá en la fachada del Puertas de Castilla, con otros dos compatriotas (Aguinaldo y Marcos) que le acompañan desde hace años. Los tres se reivindican como artistas callejeros.

«Mi trabajo está relacionado con la protección de la naturaleza y la valorización de las culturas y las personalidades históricas. Siento un cariño y un respeto grande por España, me siento honrado por tener este espacio tan importante y voy a dar lo máximo y hacer un trabajo que agrade a la gente de aquí», expone Kobra, quien invita a los murcianos a conocer el proceso creador en vivo.

«Con entusiasmo cada día»

«Salvador Dalí es un personaje verdaderamente importante, por su expresión y fuerza, para mí representa la creatividad», encuentra el artista paulista, que pasó al libro Guinness de los Récords por su mural de 15 metros de altura y 2.500 m2 para los Juegos Olímpicos de Río, donde retrató cinco rostros indígenas de cinco continentes diferentes. «He pintado series sobre personas reales, sobre niños desaparecidos, con pinturas en 3D haciendo camas y ambientes para los moradores reales de las calles, y he hecho trabajos sobre indígenas. En todo procuro traer la realidad de lo que vi y de aquello en lo que creo. Mis obras no siempre son coloridas, a veces hay blanco y negro. Las formas no siempre son aleatorias, como el caso del edificio donde pinté al arquitecto Óscar Niemeyer, un rostro de 60 metros con formas geométricas».

Kobra, el artista que enamoró a Madonna, es un privilegiado: «Mi trabajo me ha permitido conocer nuevas culturas. Yo, que nací en la periferia, en un barrio humilde, no imaginaba siquiera que fuese a conocer Brasil, y mucho menos el mundo, así que cada día lo vivo con entusiasmo».

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