La Verdad

«Hay una puerta blindada y para derribarla necesitaréis un tanque»

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Pedro S. G., 'el Karateca', ayer, custodiado por dos policías nacionales tras el registro de su domicilio en Puebla de Soto. / Nacho García / AGM

  • La Policía Nacional detiene al 'Karateca' en una operación contra el tráfico de marihuana en Puebla de Soto

Es de sobra conocida su fama de tipo duro y ayer, pese a estar esposado y custodiado en el portal de su domicilio por siete agentes de la Policía Nacional y Judicial, 'el Karateca' les advirtió de que «hay una puerta blindada y si le dais un golpe ya sabéis que la abolláis y tenéis que traer un tanque para tirarla». La advertencia se debía a que su pareja sentimental llevaba varias horas atrincherada en el interior del inmueble, con un niño de 4 años, y no dejaba pasar a los investigadores.

«Voy a llamar a la puerta y ella abrirá de buenas, pero lo que no quiero es que tiréis nada al suelo», añadía. Pedro S. G., 'el Karateca', intercedió con su pareja y les abrió la puerta a los agentes para registrar palmo a palmo dos pisos de su propiedad, situados en la tercera planta del Residencial Verona II, en la calle Barreras de Puebla de Soto, mientras un familiar acudía al edificio para llevarse al niño. Los registros se iniciaron a las 14.05 horas y eran la continuación del operativo contra el tráfico de marihuana que se inició el domingo, a las 22 horas. «Cuando llegamos a casa después de ver el Real Madrid contra el Barcelona no pudimos aparcar porque estaba todo lleno de coches de Policía», explicaba una vecina.

Esta calle de la pedanía es de único sentido, está pegada a la acequia Barreras y varios agentes cerraron esta vía con sus vehículos, además de apostarse en la puerta del garaje y de los tres edificios que componen el Residencial Verona II. «Había tres tíos esposados en el garaje», afirmaba una propietaria desde el anonimato por miedo a represalias. «A mí me registraron la furgoneta».

Los agentes inspeccionaron minuciosamente varios trasteros, vehículos, el garaje, los cuartos de la piscina y la depuradora, la sala donde están los contadores de agua y luz... «Se han pasado toda la madrugada».

Fuentes de la Jefatura Superior de Policía indicaron que la noche se zanjó con cinco arrestos, la incautación de numerosos teléfonos móviles, dinero en metálico y 3 o 4 kilos de 'maría'. Pero solo era la punta del iceberg, puesto que ayer volvieron a tomar la calle Barreras 16 efectivos de las comisarías de Murcia y Alcantarilla y de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR), para seguir con los registros y las detenciones. «¡Menudos cochazos que llevaba el payo!», clamaba una vecina asegurando que no estaba sorprendida por la detención de 'El Karateca'. «A veces bajabas al garaje y había un pestazo que flipas a marihuana», añadía otra. Pasada una hora del inicio del registro de uno de los dos pisos de Pedro S. G., los agentes bajaron cinco bolsas de basura de tamaño XXL repletas de marihuana, cuyo olor ponía nerviosos a los perros que aguardaban su turno en la furgoneta de la Unidad de Guías Caninos.

«Se veían coches de alta gama que iban y venían y no es normal en este barrio porque no somos gente de alto copete», comentaba una propietaria del residencial. «Siempre paraban en el mismo portal». Un agente explicó a 'La Verdad' que en uno de los inmuebles propiedad de 'el Karateca' supuestamente se preparaban los paquetes con grandes cantidades de marihuana y luego venían en coches a recogerlos para su distribución.

«Parece que el domingo por la noche les pillaron en una transacción». De hecho, la Policía Judicial cargó en los furgones numerosos rollos de plástico y máquinas para envasar al vacío la droga, así como cubos de plástico de grandes dimensiones con plantas de marihuana, abono, máquinas de contar billetes, equipos de ventilación, un ordenador...

Cuando faltaban unos minutos para las seis de la tarde, 'el Karateca' salió del residencial riéndose y haciendo un gesto con su mano de que todo estaba 'OK', a pesar de que seguía esposado y custodiado por dos policías como uno de los supuestos miembros destacados de esta red dedicada a la producción, venta y distribución de marihuana. Tras el registro de su domicilio particular, los investigadores comenzaron la inspección en el otro piso de la tercera planta, en cuyo balcón había un equipo de ventilación enorme y que se sospecha se utilizaba para cultivar supuestamente esta sustancia dentro del inmueble.

Fuentes de la Jefatura Superior de Policía confirmaron a 'La Verdad' que los registros se iban a prolongar durante toda la pasada noche, y añadieron que «no se descartan nuevas detenciones en los próximos días».

«Solo encontrarán ropa sucia»

Al cierre de esta edición, la Policía Nacional estaba a la espera de recibir la autorización judicial para practicar el registro a un tercer piso y el número de arrestados se había elevado a seis: cinco hombres y una mujer. La última en caer fue H. E. S., de 47 años, y pareja sentimental del encargado de mantenimiento del Residencial Verona II.

«Me han llamado al trabajo y me han dicho que mi mujer estaba detenida por tráfico de estupefacientes», confirmaba estupefacto Modesto José. «He venido corriendo y no me han dejado entrar en mi piso. Están esperando la autorización del juez para entrar, pero solo van a encontrar mucha ropa sucia, no hay droga. Mi mujer no ha hecho nada».