La Verdad

El grafitero británico Dale Grimshaw pinta un mural de 42 metros en Murcia

  • La obra se realiza en las instalaciones de la FREMM como parte de la exposición 'Arte urbano: de la calle al museo'

El garfitero londinense Dale Grimshaw inició este jueves la creación de un mural de 42 metros cuadrados en el exterior de las instalaciones de la Federación Regional de Empresarios del Metal de Murcia (FREMM) como parte de la exposición 'Arte urbano: de la calle al museo'.

Se trata del tercero de los murales que se están llevando a cabo en directo en calles de la ciudad en el marco de esa muestra, que se puede ver hasta el próximo 9 de julio en el Museo de Bellas Artes de Murcia (Mubam).

En concreto, Grimshaw elaborará ese mural de 42 metros cuadrados junto a otro del mismo tamaño que está llevando a cabo el grafitero local Nels.

Además, el también murciano Carlos Callizo está elaborando en la misma ubicación, en la calle del Metal, otro grafiti de 72 metros cuadrados, y su compañero Tone está pintando un cuarto mural de 40 metros cuadrados en la calle Auditorium.

Estas obras se suman a la que ya llevaron a cabo a comienzos de abril el grafitero brasileño L7M y la francesa Sofría Frey en la calle Polo de Medina, de 80 metros cuadrados.

La Oficina Municipal del Grafiti proporcionó dos elevadores para la realización de estos murales, que alcanzan hasta los 6 metros de altura, así como los sprays y pinturas necesarios para su elaboración.

La exposición 'Arte urbano: de la calle a la mano' está formada por 85 obras de grafiteros de 23 países diferentes, como el artista estadounidense Cope2, creador del concepto 'Throw Ups', o el también norteamericano Blade, conocido como 'el rey del grafiti'.

También participan artistas como el parisino Blek Le Rat, el americano Obey, los franceses Dran y Mr. Brainwash, los portugueses Vhils y Bordalo II, y el puertorriqueño Alexis Díaz, entre otros.

La exposición tiene como objetivo reivindicar el arte callejero y el grafiti como disciplinas artísticas fundamentales del siglo XXI, sí como romper prejuicios y abrir el Mubam a nuevos estilos y públicos.