La Verdad

Los deseos de cumpleaños de MuyBici

Un usuario monta en una de las bicicletas de MuyBici.
Un usuario monta en una de las bicicletas de MuyBici. / Alfonso Durán
  • La concesionaria del servicio público de bicicletas de Murcia asegura que la inversión todavía no es rentable y que su principal preocupación es el vandalismo que sufren algunas de sus estaciones

¿Es Murcia una sociedad preparada para la sostenibilidad y para el desarrollo de la cultura de la bicicleta? “Por supuesto, la ciudad está preparada para sumarse a esa cultura de la bici tipo Amsterdam. Además es bueno para nuestra salud y nuestro bolsillo. Es una iniciativa maravillosa”, responde Agustín Pascual del Riquelme, usuario de MuyBici.

Gema Gómez, que define MuyBici como un servicio “cómodo y necesario”, va en bici cada mañana desde la Oficina de la Bicicleta hasta el JC1. “Ahora que tengo el coche roto, solo me muevo en bicicleta. Con ella voy al trabajo, al gimnasio, incluso al centro a veces”, comparte Gema.

Tanto ella como Agustín destacan la carencia de carriles bici que sufre la ciudad. “Si nos comparamos con otras ciudades que tienen el mismo servicio, como Sevilla o Barcelona, estamos a años luz”, manifiesta Agustín. La peligrosidad de ir en bicicleta por la calzada le ha costado a Gema algún que otro susto, “sin ir más lejos este jueves cuando iba hacia el trabajo, que un coche ha estado a punto de arrollarme”, asegura.

A la espera de carriles bici

Carlos Baile, gerente de MuyBici, también pone de manifiesto la necesidad de que la ciudad evolucione junto con el servicio y asegura que “desde el Ayuntamiento son conscientes de ello y ya se han puesto manos a la obra. El plan de proyección de los carriles que nos han enseñado es fantástico”, dice.

La Concejalía de Urbanismo, de la que depende la Oficina de la Bicicleta, anunció esta semana que ya se ha procedido a la redacción y licitación de los proyectos para los nuevos carriles bici de la ciudad. Uno de ellos comenzará desde la Mota del Río y recorrerá el margen izquierdo a su paso por el casco urbano, con una longitud de dos kilómetros. El Ayuntamiento prevé que las obras, ya comenzadas, tendrán una duración de cuatro meses.

El segundo proyecto aprobado por el Consistorio, que tendrá una longitud de siete kilómetros y cuya realización aún no ha empezado, habilitará un carril bici por las avenidas del Reino de Murcia, Miguel Induráin y los Dolores.

Tras una inversión inicial de más de un millón de euros y los gastos “desorbitados” que la empresa desembolsa cada poco tiempo para paliar el vandalismo, Baile asegura que no sabe cuándo comenzará a ser un negocio rentable. “Somos una concesión a 'riesgo y ventura', lo cual quiere decir que no recibimos dinero del Ayuntamiento, pero que recogemos todo el dinero de los abonos”, asegura.

El Consistorio de la ciudad no paga ni cobra nada por el funcionamiento de MuyBici, para el cual la empresa tiene una concesión de diez años, ampliable con tres años más. El bono anual de este servicio de bicicletas, que intenta asemejar la capital murciana a las ciudades del centro de Europa, cuesta a los usuarios 40 euros. “Pero la reparación de bicicletas y estaciones nos supone un desembolso desorbitado, no podría dar una cifra, es mucho dinero”, asegura Baile.

Necesidad de videovigilancia

Agustín coge la bici cada día desde la puerta de su casa, en la urbanización Joven Futura, hasta el trabajo, donde la vuelve a dejar en la estación habilitada frente al edificio JC1. Como él, tal vez los 12.621 usuarios que ya forman parte de MuyBici responderían a esa pregunta con una afirmación rotunda. Prueba de ello es que ya se cumplen dos años desde que se instaló la primera de sus estaciones en las calles de la capital. Sin embargo, la respuesta podría ser negativa si nos paramos a contar los actos de vandalismo que sufren las instalaciones de MuyBici.

Por ejemplo, entre el 8 y el 22 de febrero, un total de 133 bicicletas tuvieron que ser reparadas y otras 105 fueron robadas o destrozadas, quedando 22 de ellas en estado irrecuperable. A día de hoy, 100 siguen todavía desaparecidas. Para paliar el déficit que provocan algunos ciudadanos en el sistema, la empresa concesionaria ha adquirido 150 bicicletas para garantizar el funcionamiento del servicio. “Pero yo no puedo estar comprando esa cantidad de bicis cada seis meses”, se queja Baile.

Las 60 estaciones y 600 bicicletas de MuyBici están repartidas por toda la ciudad. Pero para sobrevivir al vandalismo, que sufren sobre todo durante los fines de semana, la concesionaria ha pedido al Ayuntamiento la instalación de dispositivos de videovigilancia en las estaciones más conflictivas. “Yo creo que en cuanto se corra la voz de que están vigiladas, las autoridades persiguen a los que causan los destrozos, la gente dejará de hacerlo”, manifiesta Gema.

“Tenemos cuatro o cinco puntos negros en los que la gente no atiende a razones; arreglas una estación y al día siguiente vuelve a estar destrozada. Suele ser gente joven que las rompe en los fines de semana”, asegura el gerente. Las instalaciones más conflictivas son las ubicadas en el Palacio de los Deportes, San Juan de la Cruz, Pio Baroja, Santiago el Mayor, Primero de Mayo y la avenida de La Fama. La extinción de estos actos delictivos y la rentabilidad económica del servicio son los dos deseos que la concesionaria pide al soplar las velas de su segundo aniversario; pero ninguno parece sencillo de cumplir.