La Verdad

Un documental analiza el presente, el pasado y el futuro del barrio de La Paz

vídeo

Vista aérea del barrio de La Paz. / Vicente Vicéns / AGM

  • El filme se proyecta este jueves a partir de las 20.00 horas en la Filmoteca Regional con entrada gratuita

La Filmoteca Regional acogerá este jueves a las 20.00 horas la proyección del documental 'La fuerza de un barrio dejado de la mano de Dios', que analiza el presente, pasado y futuro del barrio murciano de La Paz a través de más de 40 entrevistas a vecinos, antiguos residentes y representantes políticos.

El documental, que fue presentado este miércoles a los medios de comunicación, se podrá ver mañana a las 20.00 horas con entrada libre, y es obra de los exvecinos del barrio Luis Miñano (guión y realización) y Antonio Gómez (técnico audiovisual).

La idea de rodar este documental, de aproximadamente una hora de duración, surgió con motivo de la celebración en 2015 de los 50 años de vida del barrio, explicó Miñano, que señaló que la película trata de recoger toda la evolución de esa zona desde su creación hasta la actualidad.

El documental hace hincapié en la situación que vive La Paz a día de hoy, en la que muchas familias jóvenes se han trasladado a otros barrios dejando viviendas vacías que en muchos casos han sido habitadas por personas con escasos recursos y por población inmigrante.

Además, refleja las situaciones de dificultad que sufren buena parte de los habitantes de la zona, afectados por el desempleo y la pobreza, y que han llevado a convertir La Paz en "un barrio con características de marginalidad".

Por último, refleja las necesidades que los vecinos perciben de cara al futuro, así como las opiniones del alcalde de Murcia, José Ballesta, y los portavoces de los grupos municipales sobre cómo mejorar la situación de esta área.

El título, subrayó, pretende poner de manifiesto dos vertientes diferentes del barrio, por un lado, su "fuerza", que lo ha dotado de una importante identidad y ha hecho proliferar los movimientos asociativos y reivindicativos, indicó Miñano.

Pero pretende recoger también la cara del "abandono", la sensación de "estar dejado de la mano de Dios" a la que muchos de los entrevistados se refirieron durante las grabaciones.