La Verdad

Un protocolo obligará a limpiar cada semana los restos de la muralla

  • El Ayuntamiento aprueba el documento técnico que le requirió la Comunidad Autónoma para mantener este BIC en condiciones adecuadas de ornato

El Ayuntamiento de Murcia ha aprobado un protocolo para actuaciones de limpieza y mantenimiento del ornato en los tramos de muralla de la calle Sagasta y Verónicas, y de otros restos arqueológicos de propiedad municipal como los conservados en el Patio Inglés del Moneo, que no están a la vista. Este documento técnico es la respuesta de la Administración local a la resolución que dictó la Dirección General de Bienes Culturales en marzo de 2016 tras una denuncia de Huermur contra el mal estado de conservación de la muralla árabe en la calle Sagasta, por el que se instó al Ayuntamiento a la adopción de un protocolo de mantenimiento y conservación donde debía incluirse un plan de limpieza de basura y malas hierbas periódico, y medidas para eliminar pintadas.

La muralla medieval de Murcia es un elemento catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC), según recuerda el concejal de Patrimonio, Rafael Gómez, por lo que cualquier actuación requiere de la preceptiva autorización de la Consejería de Cultura. Es habitual la acumulación de residuos, hierbas y grafitis en los restos de muralla, por lo que Cultura demandó un protocolo para intervenciones continuadas y, en algunos casos, inmediatas que ahora será utilizado como mecanismo de autorización para dar cobertura a las necesidades que surjan.

Para ello se procederá, al menos una vez por semana, a la retirada manual de basuras y vegetación y plantas que pudieran crecer, además de la aplicación de herbicida. En caso de aparición de musgo en los restos arqueológicos se fumigará mediante biocida. Los grafitis y pintadas distorsionantes efectuados como actos vandálicos se eliminarán igualmente de modo manual. El protocolo indica que previamente a la limpieza con cepillado y fregado se realizará una «humectación» de los paramentos para poder facilitarla. A continuación se deberá realizar un cepillado o rascado manual por procedimientos mecánicos, con la aplicación de agua con algún activo o jabonoso que ayude y facilite la eliminación total. Para manchas de carácter graso se podrá aplicar una solución de isopropanos.

En épocas de lluvias deberán vigilarse las filtraciones y al menos una vez al mes deberá ser revisada por un técnico municipal competente.

El objetivo, expone Gómez, es mantener la muralla y otros restos «en adecuadas condiciones de salubridad y ornato». En ningún caso se habla de emprender procesos de restauración, sino acciones tendentes al mantenimiento del ornato y la limpieza. El Consistorio tiene ya en licitación la redacción de un proyecto para rehabilitar el paño de Sagasta.