La Verdad

La ciudad coge lustre

Un perro orina junto a un banco del jardín de Floridablanca, ante la mirada atenta de su dueña.
Un perro orina junto a un banco del jardín de Floridablanca, ante la mirada atenta de su dueña. / N. GARCÍA / AGM
  • Las campañas de concienciación y las actuaciones de la Concejalía de Fomento consiguen reducir la presencia de basuras y excrementos de perro en las calles. La cifra de sanciones se mantiene porque, pese a la intensificación de la vigilancia, aumentan también las zonas de esparcimiento canino

Dicen desde la corporación municipal que en campaña electoral fueron conscientes de que el municipio tenía un problema de limpieza. Lo vieron y lo oyeron porque, según Roque Ortiz, edil de Fomento, los vecinos les trasladaron la sensación de que Murcia estaba sucia. Con esta información, dicen desde la Concejalía, se pusieron a trabajar. «Desde el primer momento empezamos a mantener reuniones con la empresa para instarles a que cambiaran los operativos de limpieza para buscar más eficacia». De hecho, la cosa empezó en verano, cuando se llevó a cabo, tanto en el área urbana como en las pedanías, una limpieza de choque en todo el término municipal. Esa actuación se repetirá en breve, cuando acabe la ronda de consulta por todas las pedanías, para saber por dónde es más adecuado empezar.

Además de estas limpiezas de choque, en estos siete meses de gobierno se han puesto en marcha varias campañas de relevancia, tanto para solucionar el problema de suciedad, como para concienciar a la población. La presencia de excrementos de perros era uno de los principales problemas en las calles de Murcia. Para ello había que buscar soluciones, y una de las que el Consistorio consideró más eficaces era aumentar la presencia de los centros de esparcimiento canino.

En estos momentos, contando con las zonas inauguradas en este último mes, el municipio dispone de 14 de estos espacios, que suman cerca de 20.000 metros cuadrados de superficie dedicada a los perros. Con esto, lo que se pretende es que los dueños paseen a sus mascotas en estos lugares donde se permite, también, llevar a los canes sueltos. Además, ellos son los principales perjudicados en caso de no recoger los excrementos, porque es una zona de disfrute para sus animales. Durante este año, tal y como anunció el concejal de Calidad Urbana, José Guillén, está previsto multiplicar por tres las zonas dedicadas al esparcimiento canino.

También se anunció que se intensificarían las denuncias por no recoger los excrementos, aunque la realidad es que las cifras se han mantenido. En 2011 se tramitaron 73 expedientes; en 2012, 79; en 2013, 91; en 2014, 102 y en el primer semestre de 2015, 57. Desde junio, fecha en la que se incorporó al gobierno la nueva Junta Municipal, hasta hoy, se han tramitado 55 expedientes.

En cifras absolutas, los números son muy similares a los del año pasado. La explicación de la concejalía de Fomento es sencilla. «Si se ha intensificado la vigilancia y las multas se mantienen es que la población es cada vez más consciente de la importancia de la recogida de los excrementos de sus perros». Según Roque Ortiz, los murcianos están tomando conciencia de la necesidad de cuidar el entorno. «No es que estemos en el buen camino, es que este es el único camino. Nos tenemos que convencer de que esto es la convivencia y de que además del medio ambiente, también hay que respetar la ciudad».

Lucha contra los grafitis

El otro frente abierto de las calles era la presencia de pintadas en las paredes de los edificios. Era un problema, sobre todo, en los edificios del centro, donde las paredes son de lugares históricos y, en algunos casos, protegidos. Para luchar contra esto, Fomento puso en marcha la Oficina del Grafiti. Esta se dedica, principalmente, a dos asuntos. Uno es la limpieza de las pintadas. El otro gestionar que los grafiteros cuenten con espacios libres donde poder dar rienda suelta a su arte. «En el último mes hemos limpiado las mismas paredes que a lo largo de todo el año pasado», precisó el concejal del ramo.

El 22 de enero, el Ayuntamiento anunciaba que en un mes de funcionamiento, la Oficina del Grafiti había llevado a cabo medio centenar de actuaciones, lo cual equivalía a 200 metros cuadrados de superficie. La oficina, además, puede recibir las sugerencias de los vecinos para que se hagan cargo de las pintadas también en edificios privados.

Por otra parte, este mes se ha puesto en marcha también, la iniciativa '12 meses, 12 muros', gracias a la cual se realizará un grafiti en un muro al mes con diseños de diferentes temáticas, como deporte, derechos sociales o huerta. El primero de ellos se realiza este fin de semana en la parte trasera del escenario del auditorio del Parque de Fofó. «Los grafiteros están contentos porque les hemos facilitado lugares donde pintar y poner en valor sus creaciones», aseguraba Ortiz, quien quiso diferenciar a los artistas de los gamberros. «Estos son los problemáticos, porque nunca van a estar concienciados y es a los gamberros a los que tenemos que perseguir».