10.000 manchas de chicle menos

Dos operarios de Ferrovial utilizan sendas rasquetas para eliminar las manchas de chicles en la plaza Esteve Mora.
Dos operarios de Ferrovial utilizan sendas rasquetas para eliminar las manchas de chicles en la plaza Esteve Mora. / Vicente Vicéns / AGM

Las labores en el centro urbano se saldan también con casi mil metros cuadrados de limpieza de grafitis. Una campaña especial de la Concejalía de Fomento incide en la mejora urbana de 66 calles de ocho barrios

María José Montesinos
MARÍA JOSÉ MONTESINOSMurcia

Si hay algo que denote suciedad y dejadez en las calles de una ciudad es mirar el pavimento lleno de pequeños manchurrones negros (restos de chicles bien adheridos por el tiempo) o levantar la vista y ver las aberraciones pictóricas que algunos se esfuerzan en llamar grafitis. Eliminarlos, así como el olor de los orines de los perros, y los efectos de los arrastres de las grandes bolsas de basuras desde los establecimientos hosteleros hasta los contenedores marcan la diferencia entre un centro de ciudad cuidado o en el que la limpieza viaria se convierte en una mera rutina con aspiradoras y barredoras para eliminar papeles y colillas del suelo.

El concejal de Fomento, Roque Ortiz, considera que «mantener una ciudad limpia no solo es un indicativo de higiene pública, sino también y muy importante es la proyección de lo que somos hacia los demás». Por eso, añade, «nuestro principal objetivo, junto a Ferrovial Servicios, es hacer de Murcia una ciudad limpia y partícipe en el desarrollo sostenible de la misma que permita tanto a los vecinos como a los visitantes gozar de una mayor calidad de vida».

240
kilos de pintura han utilizado los operarios de Ferrovial para cubrir los grafitis de muros y paredes.
kilos de desengrasante empleados para limpiar a fondo el pavimento con 54
000 litros de agua.
66
puntos de rincones de calles y plazas han sido protegidos con un producto repelente de orín de perro, del que se han necesitado 14 kilogramos.

LA FRASE Roque Ortiz Concejal de Fomento «Mantener una ciudad limpia no solo es un indicador de higiene pública; es también la proyección de lo que somos hacia los demás»

Un estudio previo determinó que determinadas calles, por ser de carácter histórico o comercial, precisaban un tipo de limpieza específico, casi a la carta por sus especiales circunstancias. La Concejalía de Fomento partiendo de esta premisa puso en marcha en el mes de mayo un plan de circuitos cívicos de microlimpiezas. Afectaron a los barrios de San Pedro, San Bartolomé, San Juan, San Lorenzo, San Miguel, San Nicolás, Santa Catalina y Santa Eulalia. En total, la actuación se extendió por 1.203.837 metros cuadrados correspondientes a sesenta y seis calles de los ocho barrios citados.

Las microlimpiezas se iniciaron los días 22 y 23 de mayo en las calles Frenería, Sol, San Patricio, Callejón de San Bartolomé, entorno del Moneo, Paredes, Zarandona y Columnas. La retirada de chicles con rasqueta y agua a alta presión se aplicó en todas las zonas, pero las más afectadas fueron Trapería, Platería, Sociedad, Esteve Mora, Madre de Dios y Villaleal. Por tratarse de calles salón, muy transitadas por peatones, se retiraron más de 200 chicles en cada jornada, con una media de entre 5 y 25 por metro cuadrado.

Los días 24 y 25 la zona tratada con hidrolimpieza en detalle fue Arco de Santo Domingo, Manfredi, Albudeiteros, Alfaro, Serrano Alcázar, Albacete y José Antonio Ponzoa. En las esquinas de estas calles, así como en la zona del Romea más afectada por las antiestéticas y molestas manchas de orines, fueron tratadas con un producto repelente de orines. La retirada de chicles se hizo a fondo en Fernández Caballero, Calderón de la Barca, Santa Gertrudis, Jabonerías, Plaza Romea, Arco de Santo Domingo y Plaza de Santo Domingo.

Durante los días 26 al 30 de mayo, la actuación de los equipos de Ferrovial Servicios se centraron en limpiar con agua a presión al detalle en las calles Eulogio Soriano, San Juan de Dios, Baraundillo, Cristo de la Alud, Sor Valentina Campany y Fuensanta. Las esquinas más afectadas por orines y sometidas a la protección de un producto antirrepelente fueron Catedral, Soportales, fachada Confederación, calle Fontes, Montijo, Salvador Rueda, Infantes, Pinares y callejón de Santo Domingo. También se trataron las zonas de Plaza de la Merced, Plaza de la Universidad, Enrique Villas y Beato Andrés Hibernón.

Los días 8, 12 y 13 de junio se realizaron estas mismas labores de aseo y acondicionamiento urbano en la calle Gabacha, Santa Catalina, San Joaquín, Madre de Dios, San Pedro, Jara Carrillo, Ruipérez, Riquelme, Cuesta de la Magdalena, Vinadel, Cristo de Burgos, Laredo, Morera, Plaza Mayor, Huérfanos, Muleta, Desamparados, Aduana, Verónicas, Almenas y Plano de San Francisco.

Una de las actuaciones más significativas llevadas a cabo dentro de estos circuitos de microlimpiezas ha sido en el barrio de Santa Eulalia, como parte importante del proyecto ADN Urbano. Además de limpieza de grafitis y de pavimentos en profundidad con agua a alta presión y productos desengrasantes, se retiraron y cambiaron de ubicación contenedores de residuos de la calle Santa Quiteria y Cánovas del Castillo.

En total, en menos de dos meses, se han eliminado de los ocho barrios del centro de Murcia un total de 10.800 chicles -tres operarios por 10 chicles/minuto por 60 minutos/hora por 6 horas) y actuaron en 66 puntos con un producto repelente de orines de perros.

«Con estas nuevas medidas en las zonas más céntricas y turísticas también se pretende enseñar la mejor cara de nuestra ciudad a los visitantes que llegan a Murcia», indica el concejal Roque Ortiz.

Más

Temas

Murcia

Fotos

Vídeos