Cierre total de acequias

Los miembros de la Junta de Gobierno reunidos ayer en la Confederación Hidrográfica. /NACHO GARCÍA / AGM
Los miembros de la Junta de Gobierno reunidos ayer en la Confederación Hidrográfica. / NACHO GARCÍA / AGM

La CHS corta el agua a los regantes para ahorrar y evitar restricciones a la población. La medida más dura se aplicará durante mes y medio, y las tres vegas recibirán hasta un 50% menos de caudal a lo largo del año hidrológico

Manuel Buitrago
MANUEL BUITRAGO

El grifo del Tajo se cerró en mayo, y ahora se cierra el del Segura para los regadíos. En los embalses de cabecera, que soportan todo el sistema de la cuenca, solo quedan disponibles 15 hectómetros de agua, un volumen veinte veces inferior a la demanda de un año normal. La situación es crítica y la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) decidió ayer cerrar todas las acequias de riego a partir del día 1, durante un periodo de mes y medio, a la espera de que llueva. Solo circulará agua para el abastecimiento a la población, que es ahora la principal preocupación del Ministerio.

El abastecimiento urbano no está asegurado a medio plazo si sigue la sequía y la CHS trata de ahorrar lo máximo para la primavera y el verano apelando al esfuerzo común, principalmente de los regadíos que dependen del Segura. Se trata de los cultivos de las tres vegas que tienen dos clases de usuarios: los tradicionales anteriores al año 1933; y los posteriores a esa fecha, entre los que se incluyen también comunidades adscritas a la zona del Trasvase. Los primeros verán reducidas sus dotaciones en un 39,9% durante todo el año hidrológico, hasta octubre de 2018; y los segundos en un 48,9%. Estas restricciones se levantarán si llueve en abundancia.

Podrán regar quienes tengan pozos autorizados y dispongan de desalación. Acuamed ha dado prioridad a los abastecimientos y ahora fabrica agua dulce para la población en la planta de Torrevieja.

Ródenas tuvo que usar su voto de calidad para poder aplicar la restricciones más duras desde 1995

La CHS cree que el arbolado resistirá, pero los regantes ven en riesgo 44 millones de frutales y cítricos

El presidente de la CHS, Miguel Ángel Ródenas, tuvo que utilizar su voto de calidad para desempatar la votación en la Junta de Gobierno de ayer (16 frente a 16), que cuenta con representantes de Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana y Andalucía. Todas las organizaciones de regantes, apoyadas por el Gobierno regional, se opusieron a las restricciones. El presidente López Miras dio instrucciones de votar igual que los regantes, informaron fuentes del Ejecutivo. También lo hizo el Ayuntamiento de Murcia. No obstante, nadie discutió la necesidad de garantizar los abastecimientos.

Preparan más pozos

La medida inmediata es el cierre de la acequias desde el día 1, dijo ayer Ródenas. «Vamos a depender de lo que llueva», enfatizó. Solo habrá derivaciones para el abastecimiento a la población y para el caudal ecológico asociado al paso de esos volúmenes. En el debate se eliminó ayer la palabra prohibición y se cambió por la exigencia de una autorización de la Comisaría de Aguas para permitir algún uso excepcional del regadío. Asimismo, se acotó la duración de esta medida a un mes y medio, ya que inicialmente el tablacho estaría cerrado hasta el 15 de enero. La situación se revisará cada mes, apostilló el consejero Francisco Jódar.

La cuenca no se enfrenta a una situación similar desde la gran sequía del año 1995. Ródenas señaló que se trata de «medidas muy fuertes» que a nadie le gusta aplicar, y menos a los regantes. «Todos lo han entendido porque no hay más remedio si queremos disponer de agua en primavera y verano». Consideró que el arbolado puede aguantar en término generales estos meses. Los cultivos hortícolas son los que más se resentirán. Destacó la importancia de planificar bien. La CHS tramita la apertura de nuevos pozos de sequía para proporcionar más de 60 hectómetros, que deben preservarse para primavera y verano, dijo Ródenas.

La Confederación y la Mancomunidad de Canales del Taibilla trabajan codo con codo para garantizar el abastecimiento, con peticiones a los alcaldes para que moderen el consumo, como informó 'La Verdad'.

Ambos organismos tienen pánico a que haya restricciones para la población. Lucas Jiménez, presidente de los regantes del Trasvase, cree que ese peligro es evidente. Los regantes están conformes con el ahorro y la prioridad de la población, pero discrepan de que el uso industrial se anteponga al regadío. Censuraron la tardanza para aumentar la capacidad de las desaladoras. Jiménez criticó que se haya llegado a esta situación, porque ha habido tiempo para tomar medidas. Recordó que 44 millones de árboles «están en serio riesgo», además de la producción hortofrutícola y el sector agroalimentario. En un panorama tan negro, es preferible que se reaccione ahora y no en abril, dijo.

Tejerina considera inevitable reducir las hectáreas en cultivo

La ministra Isabel García Tejerina manifestó ayer en 'Herrera en la Cope' que ante la sequía severa que sufre España «tendría que haber mayores restricciones de agua en la agricultura» con el fin de que a la población no le falte el suministro. Explicó que dadas estas circunstancias están disminuyendo las hectáreas de regadío. «Las confederaciones hidrográficas están en permanente contacto con los agricultores y les comunican el agua que tendrán a su disposición con el fin de que puedan planificarse». «En algunas zonas la dotación asignada es menor y por tanto han tenido que establecer cultivos que consumen menos agua o plantar menos hectáreas de las habituales». Insistió en que «hay que seguir invirtiendo en infraestructuras hidráulicas como embalses o en la modernización de regadíos. Gracias a lo último se han ahorrado «más de 1.000 hectómetros cúbicos al año», dijo.

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