Cesan a un profesor investigado por abusos sexuales que ejercía como tutor en el IES Alfonso X

Patio del IES Alfonso X en una imagen de archivo. / Rafa Francés/ AGM

El docente gaditano fue suspendido en Andalucía, pero daba clase en Murcia desde septiembre y quedaba con alumnos fuera del horario lectivo, lo que alertó a los padres

Daniel Vidal
DANIEL VIDALMurcia

F. J. M., de 59 años y profesor de Física y Química, empezó a dar clases el pasado mes de septiembre en el Instituto de Educación Secundaria (IES) Alfonso X el Sabio de Murcia como tutor de primero de Bachillerato. Se había ganado el puesto gracias al concurso nacional de traslados al que había optado ese mismo año y que fue publicado en el BOE en mayo. Venía de Cádiz, del IES Fuerte de Cortadura, donde había ejercido como director durante más de dos décadas hasta que se destaparon varias denuncias de alumnas por presuntos abusos sexuales, trato degradante y exhibicionismo que investiga el juzgado de Instrucción número 2 de Cádiz. Esto provocó la inmediata apertura de un expediente y la suspensión de empleo y sueldo del docente, que aún espera juicio y sentencia. Al parecer, el entonces director invitaba a sus alumnas a desayunar a una cafetería cercana al instituto y quedaba con ellas habitualmente fuera del horario lectivo, momentos en los que trataba de ganarse su confianza.

Fue exactamente este 'modus operandi' el que volvió a desplegar en Murcia y el que alertó a varios padres de alumnos del Alfonso X el Sabio, donde F.J.M. estaba dando clases a sus anchas como tutor desde el mes de septiembre. «Tenía un trato normal, como todos, y había firmado su correspondiente certificado de antecedentes penales al llegar», confirma el jefe de Estudios del centro, Andrés Nieto. Sin embargo, no tardó mucho este docente suspendido en Andalucía en volver a quedar con sus alumnos (ahora murcianos) lejos de clase: «Varios padres se alarmaron porque sus hijos estuvieran viendo de forma reiterada a un profesor fuera del instituto», asegura el presidente de la Asociación de Padres y Madres de Alumnos (Ampa) del IES Alfonso X el Sabio, José Antonio Abellán. «Los chavales decían a sus padres que el profesor era 'muy guay', que les ayudaba mucho y que preparaba unos viajes de estudios muy interesantes», relata Abellán. Recuerda que la alarma la dieron a la Consejería de Educación los propios padres tras recibir estos comentarios de sus hijos y después de indagar en internet en las noticias publicadas sobre este profesor, que el pasado viernes fue cesado de forma fulminante por la consejería murciana: «El funcionario declarado en la situación de suspensión de funciones no podrá prestar servicios en ninguna Administración Pública ni en los organismos públicos, agencias o entidades de derecho público dependientes o vinculadas a ellas durante el tiempo de cumplimiento de la pena o sanción», señala el informe de la Inspección de Educación de la Consejería emitido ayer, y al que ha tenido acceso 'La Verdad'.

El silencio de Andalucía

Pero, ¿qué ha podido pasar para que un profesor inhabilitado por las autoridades educativas andaluzas por «indicios de delitos penal» en septiembre de 2016 diera clases tranquilamente en un instituto murciano solo un año después? Según ese informe, tras reiterados intentos desde la Consejería por ponerse en contacto con los responsables educativos de la Junta de Andalucía, un funcionario «llamó por teléfono disculpándose por no haber trasladado la información correspondiente sobre este profesor, remitiendo por correo electrónico la comunicación que, con fecha de 7 de marzo de 2017, había remitido al interesado y a la Delegación Territorial de Cádiz, acordando la 'suspensión de funciones (del docente) mientras dure la imputación y hasta que recaiga sentencia penal firme'». Es decir, que la Inspección achaca al silencio de las autoridades andaluzas el hecho de que este docente investigado por abusos sexuales se haya 'colado' en las aulas murcianas.

De hecho, «la Secretaría General de la Consejería va a emitir una queja formal a la Junta de Andalucía por no haber informado del asunto, lo que motivó que se pudiera realizar el concurso de traslados». Además, la Consejería «ha informado al Ministerio de Educación para que tome las medidas oportunas», aseguraron ayer fuentes del departamento de Adela Martínez-Cachá.

Sin embargo, los padres creen que los profesores del centro y la Inspección de Educación conocían la situación de este docente «desde antes del verano», y la «lentitud de la Administración ha dado lugar a que este hombre diera clases en el centro durante más de un mes», aseguran.

«La conversación era muy subida de tono»

A final del curso 2015-2016, un grupo de trece estudiantes de Bachillerato del IES Fuerte de Cortadura, en Cádiz, doce chicas y un chico, quedaron a la hora de la comida en un establecimiento del Paseo Marítimo. F. J. M, entonces director del centro, quería celebrar con sus alumnos la llegada del verano. Según los camareros de aquel turno, lo que ocurría en aquella mesa no era en absoluto normal. «No lo eran las conversaciones entre las chicas y un hombre que pensábamos que era el padre o el abuelo de algunas, porque su contenido era de un tono muy subido», según publicó en su día 'Diario de Sevilla'. Aquella fiesta trascendió a las familias de las chicas, que se plantaron indignadas en el establecimiento para conocer de primera mano lo sucedido. Aquello fue el germen de la denuncia que se presentaría después en la Fiscalía, y que incluiría otras acusaciones sobre presunto acoso sexual en el propio centro.

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