El Cenajo se queda en los huesos

El embalse del Cenajo, con una capacidad de 437 hectómetros, mostraba ayer esta imagen desoladora. Han aflorado los restos de una antigua edificación./Nacho García / AGM
El embalse del Cenajo, con una capacidad de 437 hectómetros, mostraba ayer esta imagen desoladora. Han aflorado los restos de una antigua edificación. / Nacho García / AGM

El mayor pantano de la cuenca languidece con las reservas más bajas desde el año 2005. En la mayoría de presas se roza el 'embalse muerto', y la situación puede empeorar porque no se prevén lluvias abundantes en otoño

M. BUITRAGOMURCIA

Hay que retrotraerse a las grandes sequías de los años 1995 y 2005 para encontrar una similitud con la agonía que sufre la cuenca del Segura, que se puede visualizar con la escasez de reservas en el embalse del Cenajo, el mayor de la demarcación hidrográfica. La larga sequía ha reducido sus existencias a la quinta parte de la media de los diez últimos años. El emblemático embalse contiene en estos momentos 41 hectómetros, el 9% de su capacidad total de 437. Peor lo tiene el pantano de la Fuensanta, situado aguas arriba, que se encuentra al 7%. Son los dos grandes embalses de cabecera, ambos en la provincia de Albacete, que llevan camino de batir un récord a la baja si se confirman los peores vaticinios, ya que los modelos que maneja el Ministerio de Agricultura no prevén abundantes lluvias este otoño.

Lo que en otras cuencas se considera excepcional -como sucede con la sequía que afecta a gran parte del Duero-, resulta reincidente en el territorio del Segura. Las escasas reservas suman 193 hectómetros, el 17% del total, y el problema añadido es que el nivel mínimo se aproxima al estado de 'embalse muerto', que coincide con la menor cota para la toma de agua y con el volumen imprescindible para la fauna piscícola. Ello acarrea además problemas de operatividad para el funcionamiento de estos pantanos, que solo recogen aguas propias de la cuenca del Segura.

Fuensanta
14 hectómetros, 7%.
Cenajo
41 hectómetros, 9%.
La Pedrera
67 hm, al 27%.
Camarillas
10 hectómetros, 27%.
Talave
8 hectómetros, 23%.
Resto
53 hectómetros, 31%.
Total
193 hectómetros, 17%.

El volumen medio del Cenajo en los diez últimos años ha sido de 220 hectómetros, la mitad de su capacidad total. En estos momentos atraviesa otro de sus periodos graves, hasta el punto de que en la zona de cola del embalse se aprecian las ruinas de antiguas edificaciones del paraje de Alcantarilla de Jover.

El Cenajo vivió su situación más crítica en los años 1995-96, en los que solo tuvo un 3% de agua (14,8 hectómetros). En aquel episodio, las existencias de la cuenca fueron del 11%. En la siguiente gran sequía del año 2005, sus reservas bajaron al 8% en septiembre, un nivel que puede empeorar las próximas semanas.

Las mayores existencias de la cuenca se encuentran actualmente en el embalse de La Pedrera, en la Vega Baja alicantina, que almacena 67 hectómetros, el 27% del total. Allí se mezclan caudales de distinta procedencia para abastecer a la población y atender los regadíos de la zona: aguas del Trasvase, del Segura y de la desalación. Los demás pantanos suman 53 hectómetros.

A nivel nacional, las mayores reservas están en el Tajo, Guadiana y Ebro, todos por debajo de la media de los diez últimos años.

Más

El impacto en el recibo no se hará esperar

A estas alturas, la Mancomunidad de Canales del Taibilla ya no garantiza por mucho tiempo el mantenimiento de la actual tarifa de agua, el recibo que pagan los hogares, ya que la desalación provocará un descuadre en las cuentas de este organismo debido a que el coste de este recurso es cinco veces superior al del Trasvase. La diferencia es mayor con el agua del río Taibilla, que le sale gratis a la Mancomunidad.

Adolfo Gallardo admite que habrá un desajuste en las cuentas, una circunstancia que estudiará con su equipo para calcular el impacto real. De momento, señala, aún no han empezado a pagar el agua extra que han solicitado a Acuamed. La Mancomunidad no tiene beneficios, pero tampoco puede acumular pérdidas. Debe velar por su equilibrio financiero, y la factura de la desalación será alta. Así lo fue en años anteriores, ya que conforme se construían las desaladoras aumentaba el recibo del agua, con incrementos que superaban el 20% en algunos casos.

La Mancomunidad tiene que suministrar a la población 63 hectómetros cúbicos hasta fin de año, a una media de 16 por mes, y la mayor parte saldrá de las cinco desaladoras que hay en la Región. Asimismo, todos los organismo implicados están estudiando la mejora de las conducciones y de la operatividad de la red. Si es necesario, se podrá derivar agua a Lorca a través del embalse de Algeciras, vinculado a los canales del Postrasvase y a la nueva tubería que conectará la desaladora de Valdelentisco. El principal apoyo lo dará la planta de Torrevieja, que está unida a los depósitos de Vistabella y al embalse de La Pedrera. También se podrán reservar caudales de la desaladora de Alicante en el pantano de Crevillente.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos