A la caza del melanoma

Berta Sánchez-Laorden, en un laboratorio del Instituto de Neurociencias de Alicante./Álex Domínguez
Berta Sánchez-Laorden, en un laboratorio del Instituto de Neurociencias de Alicante. / Álex Domínguez

La investigadora del CSIC Berta Sánchez- Laorden consigue una beca que le permitirá buscar cómo frenar la metástasis cerebral

Javier Pérez Parra
JAVIER PÉREZ PARRAMurcia

¿Por qué hasta un 75% de pacientes con melanoma maligno avanzado terminan sufriendo metástasis cerebral? ¿Qué mecanismos moleculares llevan a un crecimiento tumoral tan agresivo y con resultados tan devastadores? Son preguntas para las que, a día de hoy, solo hay respuestas parciales. La investigadora murciana Berta Sánchez-Laorden, del Instituto de Neurociencias CSIC-UMH de Alicante, que acumula una prometedora trayectoria a la caza del melanoma, se ha propuesto aportar algo de luz en la lucha contra la metástasis cerebral. Contará para ello con la beca de 80.000 euros que acaba de concederle la Fundación Fero, dirigida por el prestigioso oncólogo José Baselga. La financiación corre a cargo de la empresaria Sol Daurella, vicepresidenta de Fero.

Solo dos proyectos en toda España han sido seleccionados, y en los dos casos se trata de investigaciones dirigidas al estudio de los procesos metastásicos, responsables del 90% de las muertes por cáncer. Junto a Sánchez-Laorden, ha resultado becada la bióloga Alena Gros, del Instituto de Oncología de Vall d'Hebron (VHIO) en Barcelona.

El melanoma
La mayoría de los melanomas se originan en la piel. También pueden aparecer en otras superficies del cuerpo, como la mucosa.
La incidencia
Cada año se diagnostican en la Región entre 140 y 180 nuevos casos. La incidencia no ha dejado de aumentar en las últimas décadas.
Metástasis cerebral
La detección precoz del melanoma es vital, porque permite abordarlo con cirugía. Cuando el melanoma maligno ya está avanzado, deriva en metástasis cerebral en hasta tres de cada cuatro casos.
La investigadora
La murciana Berta Sánchez-Laorden es investigadora principal en Plasticidad Fenotípica en Melanoma en el Instituto de Neurociencias CSIC-UMH.
La beca
La Fundación Fero, dirigida por el oncólogo José Baselga, ha concedido 80.000 euros al grupo de Sánchez-Laorden para buscar mejores estrategias terapéuticas con las que hacer frente a la metástasis cerebral del melanoma.

La investigadora murciana desarrollará un proyecto orientado a descubrir nuevos enfoques en el tratamiento de las metástasis cerebrales del melanoma. A día de hoy, el cáncer de piel puede curarse mediante cirugía en sus primeras etapas, pero cuando aparece la metástasis cerebral hay un «mal pronóstico en la mayoría de los casos y, lamentablemente, las estrategias para tratar a estos pacientes siguen siendo ineficaces», subraya Sánchez-Laorden.

Doctorada en Bioquímica y Biología Molecular por la UMU, su carrera se ha centrado en el estudio de la biología del melanoma. En su tesis ya abordó las alteraciones genéticas en el proceso de formación de una proteína relacionada con la pigmentación que incrementan el riesgo de padecer este tipo de cáncer. Después pasó por el Institute of Cancer Research de Londres, y más tarde por el Cancer Research UK de Manchester, donde fue coautora de un destacado trabajo publicado en 'Nature'. La investigación permitió determinar que los protectores solares no son suficientes para prevenir por completo el melanoma, ni aunque optemos por un factor 50.

En 2014, Sánchez-Laorden regresó a España y fue fichada por el Instituto de Neurociencias de Alicante, donde ya es científica titular. Es investigadora principal en Plasticidad Fenotípica del Melanoma, y ahora se dispone a buscar, gracias a la beca de la Fundación Fero y también a otras líneas de financiación, nuevos «enfoques terapéuticos». Se trata, en definitiva, de hallar los «puntos vulnerables» del tumor para poder atacarlo con eficacia.

Entender mejor el proceso

El primer paso, para ello, es «caracterizar mejor la metástasis». La barrera hematoencefálica, que aísla al cerebro de sustancias extrañas, incluidos los fármacos, es un primer obstáculo a la hora de encontrar tratamientos eficaces. También juega en contra el propio sistema inmune del cerebro, que se activa con la llegada de las primeras células tumorales. La neuroinflamación que se produce es perjudicial a largo plazo, porque favorece el crecimiento del tumor. Conocer mejor la interacción entre las células cancerígenas y este sistema inmune del cerebro es clave, advierte Sánchez-Laorden. Una vez que se averigüe cuáles son los mecanismos moleculares que intervienen en todo este proceso se podrá probar con diferentes estrategias terapéuticas con el objetivo de tratar «de bloquear esta interacción» y frenar, así, el crecimiento del tumor.

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