Catenaria a 30 por hora

Montaje de la catenaria en la línea Murcia-Monforte./Guillermo Carrión / AGM
Montaje de la catenaria en la línea Murcia-Monforte. / Guillermo Carrión / AGM

Los informes de Adif indican que el campo electromagnético resultaría muy bajo y que el tren entraría despacio en Murcia. La vivienda más próxima estaría a 3,8 metros del cable y la intensidad eléctrica sería diez veces inferior a la generada a campo abierto, menos incluso que en un andén

Manuel Buitrago
MANUEL BUITRAGO

La intensidad eléctrica de la catenaria del AVE en la zona de entrada a Murcia será diez veces inferior a la de los tramos alejados de población donde el tren circula a máxima velocidad. Cuando acceda a la estación, el tren lo hará a una media de 30 kilómetros por hora, con una intensidad no superior a los 100 amperios, por lo que los campos magnético y eléctrico no serán elevados. A esto se suma que la frecuencia será de 50 hercios, por lo que ambos campos se sitúan en la zona más baja del espectro electromagnético, según los informes en los que se basa Adif, que estima que se trata de frecuencias extremadamente reducidas y no ionizantes que no deben preocupar a los vecinos. Una de las demandas de la Plataforma Pro Soterramiento es que no se monte la catenaria en la vía provisional en superficie, por temor al impacto que pueda existir en las viviendas próximas.

Los valores medidos al borde de un andén son menores a los límites recomendados. En el caso de la vía provisional de Murcia, dichos valores estarían aún más por debajo. En el peor de los casos, la catenaria se situaría a 3,8 metros del edificio más próximo, y los valores serían menos desfavorables que en el borde de un andén, indican las mismas fuentes, que se remiten a la normativa nacional y europea de referencia: un real decreto del año 2001 que aprobó las condiciones de protección del dominio público radioeléctrico, una directiva europea y un reglamento de aplicaciones ferroviarias.

Adif recuerda que el tendido solo transmite corriente cuando pasa el tren por ese punto

Sin riesgo para la salud

El administrador ferroviario añade que no existen evidencias científicas de que la electrificación ferroviaria suponga un factor de riesgo para la salud, según informes auspiciados por la Organización Mundial de la Salud y la Unión Europea.

Los cálculos difieren para un tren AVE de doble composición que circula a 300 kilómetros por hora, de otro que entra en una estación a 30 kilómetros por hora, como sería el caso de Murcia. Todos los cálculos y medidas realizadas son para intensidades de corriente por catenaria de 1.000A, que es más de lo que consume un tren a máxima potencia. En los estudios encontrados, para una electrificación de 25.000 voltios y 50 hercios, los valores son inferiores a los niveles límites, recalca.

El tren funciona como un 'interruptor', ya que la catenaria solo genera campos eléctricos y magnéticos cuando pasa la locomotora por ese punto. Simplificando, si el tren no circula, no hay corriente eléctrica. Un edificio próximo a la catenaria vería pasar entre ocho y diez trenes AVE al día por la vía provisional, que es la frecuencia comercial prevista por Adif y Renfe para cubrir la línea entre Murcia y Madrid. Sería así durante un plazo aproximado de dos años, hasta que concluya la primera fase del soterramiento. El administrador ferroviario recordó que la catenaria del AVE se encuentra cerca de las viviendas en otras ciudades, sin que se hayan detectado anomalías.

Señaló, por otra parte, que la pantalla antiruidos es una medida de seguridad provisional, y que la plataforma tendrá una manta anti vibratoria para amortiguar el paso de los trenes. El impacto sería inferior, ya que ahora no existe esta medida en el corredor ferroviario.

Adjudican por doce meses las últimas obras en Camarillas

El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha adjudicado las obras de la última fase de la variante de Camarillas a la empresa Siemens Rail Automation, con un plazo de ejecución de doce meses. La decisión se tomó el pasado día 27, según informó Antonio del Campo, exmiembro del Consejo de Administración de Renfe. Se trata del montaje de las instalaciones de señalización y comunicaciones de la variante, entre Cieza y Agramón, con un coste de 6,6 millones, que incluye la redacción del proyecto y la ejecución de las obras. Se licitó antes del verano, como publicó 'La Verdad', y se ha adjudicado tres meses después. La variante recortará en 20 minutos el tiempo de viaje entre Cartagena y Chinchilla.

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