«Las casas flotantes tienen las mismas comodidades que las tradicionales»

Andrea, Manuel y Pilar./Nacho García / AGM
Andrea, Manuel y Pilar. / Nacho García / AGM

Manuel Arnau, Andrea Navarro y Pilar Arnau ADOSN. Arquitectos

Antonio Botías
ANTONIO BOTÍASMurcia

Los tres, aparte de compartir ilusiones, cumplieron su sueño de convertirse en arquitectos. Y tras conseguirlo acaban de inaugurar un nuevo estudio donde aquellas ideas que imaginaron durante las largas noches de estudio comienzan a hacerse realidad. Se trata de Manuel Arnau, Andrea Navarro y Pilar Arnau, tres jóvenes murcianos que, bajo la firma ADOSN Arquitectos, ya impulsan todo tipo de proyectos, desde pequeñas obras y el diseño de mobiliario hasta la más curiosa iniciativa: casas flotantes.

-¿Quiénes forman este estudio?

-Bajo el nombre de ADOSN nos reunimos Manuel, Andrea y Pilar. Nuestro propósito principal es mostrar una perspectiva joven e innovadora de lo que más nos apasiona y define nuestro estilo de vida: la arquitectura.

-¿Cuándo supieron que querían dedicarse a la arquitectura?

-Coincidimos los tres en que ya desde nuestra niñez nos entusiasmaba la idea de crear, de dar rienda suelta a nuestra imaginación e incluso de plasmar las ideas y llevarlas a cabo.

-Quién no ha construido su propia casita de juguete...

-Pues de esa inquietud e ímpetu nace la ilusión de adentrarnos en un mundo donde la arquitectura, el diseño y el interiorismo tengan cabida.

-¿Es la Región un buen sitio para desarrollar esta profesión?

-Murcia, a pesar de su tamaño y comparada con otras ciudades de España, tiene gran cantidad de posibilidades, desde antiguas edificaciones con necesidad de rehabilitación y concursos de obra pública, hasta jóvenes con aspiración a una vivienda actual y vanguardista. Además, contamos con la cercanía de la costa, lo cual nos proporciona a los murcianos la facilidad de la doble vivienda. Pero no solo eso, tenemos la suerte de disponer de nuestro estupendo clima, que es tan atractivo para los extranjeros y nos abre más puertas.

-¿Tiene la arquitectura más de ciencia que de arte?

-Para nosotros, la arquitectura no es simplemente un compendio entre ciencia y técnica, es algo más, es el arte de imaginar, diseñar, visualizar y desarrollar, con un único fin, despertar aquellas sensaciones y emociones que debes hacer sentir al público cuando ve tu proyecto.

-¿Cómo es su día a día?

-Cada uno nos desenvolvemos en un ámbito especial, abarcando de esta manera un amplio abanico de posibilidades: proyectos de reforma, obra nueva, restauración, diseño urbanístico, diseño de mobiliario... Ahora llevamos a cabo la construcción, diseño e interiorismo de edificaciones a través de la aportación de soluciones creativas. Ofrecemos al cliente un servicio completo, lo que se conoce como llave en mano.

-¿En qué se inspiran antes de acometer un proyecto?

-Cada cliente es único, cada persona tiene una historia y ahí está la magia. Ellos nos inspiran y nosotros le damos forma. Siempre tenemos presente a la hora de afrontar un proyecto el compromiso de cumplir con las necesidades que requiere, además de su funcionalidad, eficiencia y exclusividad.

-¿Qué otras iniciativas llevan entre manos?

- (Risas) Iniciativas muchas. Somos jóvenes emprendedores, quizá un poco ambiciosos, sin miedo a lo desconocido. Por ello nos presentamos a concursos públicos e incluso nos iniciamos en el diseño de mobiliario. Una de nuestras grandes iniciativas es la de adentrarnos en el mundo de las viviendas flotantes.

-¿Viviendas flotantes?

-Así es. Gracias a la confianza y colaboración de la empresa Homeaboard. Con ella pretendemos presentar un tipo de vivienda eficiente y sostenible, con todas las comodidades de una casa tradicional, pero con la posibilidad de ser situada sobre el agua.

-¿Cuál considera que es el proyecto de sus sueños?

-Igual le sonará tópica la respuesta, pero es la realidad. Soñamos con hacer grandes edificios públicos, obras de carácter grandioso y no solo viviendas unifamiliares. Nuestro sueño inminente es no parar de trabajar en el amplio campo de la arquitectura. Era un sueño que perseguíamos desde la infancia y, por suerte, ese sueño de ejercer como arquitectos se hizo realidad. Ahora queda continuar y seguir evolucionando.

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