Tiendas del centro venden un 10% más con el mayor desembarco de turistas del año

Turistas toman un helado sentados en una terraza de la calle Mayor, mientras otros avanzan en busca de tiendas y museos. / JOSÉ MARÍA RODRÍGUEZ / AGM

La llegada de seis mil cien viajeros en dos grandes cruceros llena museos, comercios y bares de la ciudad durante diez horas

RUBÉN SERRANOCartagena

Visten con bañador, camiseta y chanclas. Aunque no huyen del sol, es habitual que paseen con gorra, gafas y cubiertos de una capa de crema solar. Se les distingue a simple vista y ayer se dejaron notar como nunca antes este año. Los cruceros 'Celebrity Reflection' y 'Azura' atracaron en el Muelle de Alfonso XII y protagonizaron el mayor desembarco de turistas en lo que va de 2017. Más de seis mil pasajeros, en su mayoría ingleses, llenaron los comercios y terrazas del casco histórico. Una buena noticia para los pequeños empresarios. Algunos llegaron a «duplicar o triplicar» sus ventas, aunque en general la subida de los ingresos fue del 10% respecto a un día normal.

La jornada resultó beneficiosa para comercios y bares por varios motivos. El primero de ellos, porque esta oleada de turistas coincidió con las rebajas de verano, ya avanzadas. La mayoría de los escaparates, sobre todo de las grandes firmas, lucen desde la semana pasada carteles de hasta el 60% de descuento en ropa y complementos. No faltaron los clientes, tampoco, en las tiendas especializadas en la venta de recuerdos. Postales e imanes de la ciudad fueron los artículos más solicitados. También resultaron «un éxito» los viajes en el autobús turístico, que la semana pasada estrenó un nuevo recorrido por Santa Lucía y Cala Cortina. Las entradas de los tres viajes se agotaron antes del mediodía y cerca de 260 personas optaron por esta vía para pasar la mañana, según explicaron en el punto de información de Puerto de Culturas, en el bulevar del Muelle de Alfonso XII.

No por ello se dejaron de ver a los guías turísticos enseñando el Castillo de la Concepción, el Teatro Romano y la iglesia de Santo Domingo. También hubo una charla sobre el hallazgo de los restos del muelle portuario de Cartago Nova, en las obras del solar de la Casa Llagostera, en la calle Mayor.

El autobús de Puerto de Culturas, con la nueva ruta por Cala Cortina, llena todos sus viajes

El Puerto espera para octubre dos escalas múltiples con 6.646 y 7.093 'cruceristas'

La paella, los helados, la música que sonaba en el ambiente y las terrazas con sombra también ayudaron a ver rebosantes las calles Puerta de Murcia y Carmen durante diez horas, desde la llegada del 'Celebrity Reflection' a las ocho de la mañana hasta que partió el 'Azura', a las seis de la tarde. «Lo notamos, desde luego. Hoy [ayer para el lector] más que nunca, no hay más que ver el ambiente que hay en la calle. Parece un día festivo. No consumen todos, es cierto, pero con que lo hagan el 20% es suficiente», dijo Francisco Hernández, de la confitería Pani, en la calle Morería Baja.

LOS COMERCIANTES

María del Mar Bañuls. Regalos y Souvenirs Mar
«Hoy no nos podemos quejar, pero con otros cruceros no pasa lo mismo. Se llevan muchos imanes y postales de recuerdo».
Silvia Sánchez. De Oliveira
«Nuestras sensaciones son buenas cada vez que viene un crucero. Hoy incluso más, que son dos. Podemos triplicar las ventas».
Félix Sánchez. Bar Columbus
«Vendemos hasta un 10% más cada vez que vienen los cruceros. En algunos casos, muchos vuelven a la ciudad con toda la familia».
Inma Bobadilla. Casaú
«Se nota cuando vienen. La calle Mayor se pone a reventar y aquí lo notamos. Lo que más vendemos son chapas y postales de recuerdo».
Mercedes Dorda. Administración El Gato Blanco
«Aquí no suelen entrar, salvo alguna vez que se han llevado un número, de recuerdo, porque hay que cobrarlo en el mismo país».

Bolsos, calzado y otros complementos «los compran muchísimo», aseguró Pilar Ortega, que «triplica» las ventas en días de crucero. Los artículos fabricados en España y los zapatos de piel es «lo más demandado» por los clientes extranjeros. Para la dueña de la zapatería Toballe Calzado, en la calle Mayor, no existe ese perfil de viajero 'low cost'. «Los turistas compran muchísimo, salvo casos excepcionales. Cuando vienen dos grandes cruceros, como es el caso, son días buenos y totalmente diferentes a los habituales», admitió.

Como ella, muchos comerciantes y hosteleros se preguntaron cuándo volverá a repetirse una jornada con tanto 'crucerista' como la de ayer. Esta doble escala con 6.146 turistas es la mayor registrada en lo que va de año, y no habrá una cifra similar en verano. Sí está previsto superarla el 17 y el 23 de octubre, con 6.646 y 7.093 pasajeros, respectivamente, según las previsiones de escalas de la Autoridad Portuaria. Lo comerciantes lo tienen claro: «No hemos parado en toda la mañana, esto es realmente beneficioso para el pequeño empresario», sostuvo Isabel Benzal, dueña de Ole con Ole, una tienda centrada en la venta de productos 'tipical spanish'. Botellas de vino, sangría, bisutería y tazas de desayuno es lo que más despachó ayer.

Sonriente y ajetreado estaba también Juan José Sánchez, en La Tartana, que no dejó de servir desayunos: «Por supuesto que se nota, no he parado en toda la mañana. Lo que más piden son cafés y jarras de cerveza fría». Con casi 30 grados en la calle, un granizado de limón, fresa o café es bien recibido, al igual que las diferentes variedades de tarrinas y cucuruchos que sirve la heladería Reina Sofía. Detrás del mostrador, entre una multitud de personas, Marina Rodríguez afirmó: «Si esto fuera un día normal, aquí ahora mismo no habría casi nadie. Hoy podemos doblar o triplicar las ventas, según el número de pasajeros que vengan aquí. Tarrinas y bebidas frías es lo que más vendemos».

La Asociación de Hosteleros de Cartagena y Comarca (Hostecar), a través de su presidente, Juan José López, también valoró la jornada. A su juicio, cada turista gasta «una media de 18 o 20 euros» en los comercios y bares del casco antiguo. «La ciudad ha cambiado mucho y no tiene nada que ver a la de hace cuatro o cinco años, no hay más que verla. Los hosteleros están contentos, pese a que los turistas tienen servicio completo en los cruceros. Entre cafés, pinchos y paellas, por poco que sea, el beneficio será recibido con los brazos abiertos. Creo que todos firmábamos que todos los días fueran así de bien. El número de turistas aumenta todos los años y siempre que hace escala un crucero es una buena noticia».

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