Una tesis de la UPCT propone estudiar qué edificios de Lorca son más vulnerables a un terremoto

Anuncio del derribo de un edificio por el terremoto en Lorca.
Anuncio del derribo de un edificio por el terremoto en Lorca. / Paco Alonso / AGM

El objetivo es «planificar de forma preventiva las actuaciones en caso de una emergencia sísmica»

EFECartagena

Una tesis doctoral de la Universidad Politécnica (UPCT) ha estudiado las edificaciones de Lorca y, en base a su antigüedad, número de plantas y estructura, propone un nuevo índice de vulnerabilidad sísmica para la ciudad, atendiendo a los daños que causó un terremoto como el de 2011.

El autor de la tesis es José Luis Ródenas Quiñonero y ha analizado con diferentes metodologías el riesgo sísmico de 364 edificaciones lorquinas, elegidas como muestra homogénea de un total de 1.050 inmuebles dañados, hasta conseguir el índice de vulnerabilidad que más se aproxima a los daños reales observados tras el terremoto de hace seis años.

El nuevo método propuesto para edificios de hormigón armado introduce como variables clave el nivel del código sísmico con el que se construyeron los inmuebles, su número de plantas y la existencia o no de una junta sísmica entre edificios adyacentes.

La antigüedad de los edificios demostró en el sismo lorquino ser una variable fundamental, ya que el 54,3 por ciento de los inmuebles construidos antes de 1963 registró un daño alto frente al 7,4 por ciento seriamente dañado entre los bloques de viviendas posteriores a 1995.

Según la nueva metodología propuesta por el autor, los barrios con edificaciones con mayor riesgo de sufrir daños eran La Viña y Cristo-Rey, las dos zonas que, en efecto, sufrieron con mayor dureza el seísmo de mayo de 2011 y donde se tuvieron que derribar más inmuebles.

Ródenas Quiñonero ha georreferenciado sobre el mapa de Lorca los diferentes niveles de vulnerabilidad de cientos de edificios para definir posibles escenarios de daño utilizando sistemas de información geográfica y así poder "planificar y gestionar de forma pormenorizada y preventiva las actuaciones en caso de emergencia sísmica".

"Aspectos como la identificación de las áreas más vulnerables, donde concentrar los recursos en las primeras horas tras el terremoto, la selección de la ubicación más recomendada para los campamentos base y de acogida de la población civil, o las rutas de evacuación y comunicación más seguras, pueden ser evaluados de modo exhaustivo mediante la aplicación de estos métodos", explicó el investigador.

El mapa de riesgo de las edificaciones puede combinarse con estudios de microzonificación, como el ya realizado por investigadores de la UPCT para el Ayuntamiento de Lorca tras la catástrofe del año 2011.

La mera observación de los datos sobre el mapa explica que la barriada de San Fernando, con inmuebles vulnerables y suelos blandos, tuviera que ser demolida íntegramente tras el terremoto, añadió Ródenas Quiñonero.

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