Los técnicos municipales vieron múltiples carencias

Por tres partidos de Gobierno habrá pasado la decisión de acordar la obra, fiscalizarla y negociar su entrega antes de que, en 2018, la Avenida de Sebastián Feringán quede definitivamente finiquitada. Pilar Barreiro firmó el convenio, como alcaldesa, para autorizar las obras en el subsuelo, a cambio de recibir, en 2015, una avenida más moderna. Pero José López (MC) ya era primer edil cuando llegó ese momento y se valió de informes técnicos que denunciaban numerosas deficiencias para considerar inaceptable la calle. Además, imputó a Barreiro haber pactado mejoras que no se habían aplicado en su acabado, sino en realizar obras en otros lugares. Por dos veces se negó a aceptar la obra, lo cual dejó en manos de una entidad estatal que se dedica a la gestión del agua, el mantenimiento de una avenida clave en el sistema de accesos a la ciudad desde la zona oeste. Además, pese a las repetidas apelaciones a que la Mancomunidad realizara mejoras, en este organismo aseguran que nunca recibieron una lista detallada de las mismas, dirigida por conducto reglamentario a la institución. Entre otras cosas, porque según su presidente, Alfonso Gallardo, eso habría permitido fijar las condiciones para la entrega de la calle. A lo que no está dispuesta la Mancomunidad es a hacer obras que no conduzcan a ponerla en manos del Ayuntamiento.

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