Salud hará analíticas de metales pesados a todos los vecinos de El Llano que lo pidan

Un técnico, realizando mediciones en el colegio en agosto. /Pablo Sánchez / AGM
Un técnico, realizando mediciones en el colegio en agosto. / Pablo Sánchez / AGM

La Consejería tendrá en el primer semestre de 2018 los resultados del estudio sobre 368 niños y madres, por el riesgo de la contaminación minera

GREGORIO MÁRMOL y JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZCartagena

La Consejería de Salud ampliará a todos los vecinos de la diputación de El Llano del Beal que lo soliciten el estudio epidemiológico que permitirá detectar si niños y madres de la localidad están afectados por metales pesados, ante la contaminación de la zona por la antigua actividad minera. La Comunidad Autónoma prevé disponer en el primer semestre de 2018 de los resultados de los análisis a los que serán sometidos 184 alumnos de 6 a 11 años del colegio público y sus 184 progenitoras. Estos datos específicos, y los del resto de habitantes que pidan pasar estas pruebas, servirán para crear una «red centinela», o de seguimiento, sobre el estado de salud de estas personas.

El objetivo del departamento que dirige el consejero Manuel Villegas es «restar incertidumbre a los vecinos» de El Llano y de las poblaciones de esta área, ante el informe del área de Seguridad Minera de la Comunidad que instó a adoptar medidas de protección de la salud de niños, padres y profesores. Los técnicos de Minas hallaron indicios de residuos mineros en el colegio San Ginés de la Jara y en solares y ramblas del núcleo urbano, y una empresa contratada por la Consejería de Medio Ambiente detectó en agosto altos niveles de plomo y arsénico en áreas no asfaltadas del pueblo.

En primavera, el investigador de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) José Matías Peñas denunció ya ante la Comunidad, la Guardia Civil y la Fiscalía la existencia de niveles anómalos de metales pesados en las instalaciones del colegio; y, en agosto, advirtió sobre el hallazgo de niveles anómalos de plomo, arsénico, zinc, cadmio y manganeso en 92 de los 117 niños sobre los que este doctorando analizó muestras de pelo, orina y uñas.

El Consejo de Dirección de la UPCT se desmarcó al principio de la actuación de este científico, al entender que seguía criterios no rigurosos y que podría estar generando «alarma social». El mes pasado, no obstante, la Universidad matizó su posición, al indicar que «dadas las serias implicaciones para la salud ambiental que se podrían derivar de los resultados analíticos preliminares hallados por el doctorando, dichos datos no pueden ser ignorados» y deben ser sometidos a «contrastes científicos».

Aunque ya ha activado su maquinaria para atender en los centros de salud y consultorios a todos los vecinos que soliciten una analítica individual, la Dirección General de Salud Pública tiene previsto hacer, esta tarde, un llamamiento oficial a la calma durante un encuentro con vecinos. Será a las siete de la tarde, en el Centro de Mayores de El Llano. Según sus datos, el nivel de salud de los habitantes de la localidad es «normal», pues se trata de «una población sana, con cobertura sanitaria plena».

Arsénico, cadmio y plomo

«Se trata -indicaron fuentes de la Comunidad- de una población fundamentalmente sana», sobre la que no obstante «se establece una actuación especifica de vigilancia y seguimiento de la salud comunitaria y de cada uno los ciudadanos», ante la evidencia de que viven en un entorno expuesto a un «elevado contenido de metales pesados, como consecuencia de su pasado extractivo minero». Este plan tendrá en cuenta «especialmente a la población escolar, en relación a posibles riesgos derivados de la habitabilidad en un entorno minero».

Acerca de las actuaciones preliminares del estudio epidemiológico en el colegio, se evaluará «el nivel de exposición a arsenico, cadmio y plomo de niños y niñas de seis a once años y sus madres». Los datos serán comparados con los de «una población no expuesta» al entorno minero, aún está por determinar. El informe científico «se realizará conforme a la metodología establecida a nivel internacional por las sociedades científicas». Y añadieron que estos estudios requieren de plazos de 12 a 15 meses, para «garantizar el rigor científico de la investigación; la validez de sus resultados; y la fiabilidad para la toma de decisiones».

Agilizarán pruebas, formarán a sanitarios y darán consejos

El plan de la Comunidad para «conocer la situación del entorno en materia de salud» en El Llano incluirá la agilización de las consultas médicas, las derivaciones a los especialistas y la transmisión de datos clínicos. También se facilitará el diagnóstico precoz y la resolución de cuadros agudos o crónicos que puedan tener relación con riesgos derivados de metales pesados. Asimismo, dará rapidez a los «circuitos para el análisis sanguíneo, de orina y de otros de niveles de metales pesados (arsénico, cadmio y plomo), en los laboratorios del sistema regional de salud». De igual forma, la Consejería dará formación específica al personal sanitario de la zona y activará un programa de «Promoción y Educación en salud», para «disminuir la exposición a los metales por cualquier vía». Entre tanto, la Comunidad y el Ayuntamiento realizan obras de protección antirriadas en el colegio, donde el curso empezó, según lo previsto, el día 8.

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