Día de romeros y Reyes en la zona oeste

Salida de la imagen de la Virgen desde la Iglesia de Tallante, ayer a las nueve de la mañana./Antonio Gil / AGM
Salida de la imagen de la Virgen desde la Iglesia de Tallante, ayer a las nueve de la mañana. / Antonio Gil / AGM

Cuatrocientas personas se reúnen en la rambla del Cañar en el vigésimo aniversario de la nueva ruta. El calendario hizo coincidir el mismo día la cabalgata de Perín, ultimo acto navideño, con la primera romería de 2018, entre Tallante e Isla Plana

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLESCartagena

«Disfruten mucho del día/ de lo que van a degustar/ de lo que van a escuchar/ disfruten de la romería/ en la rambla del Cañar», declamó con música pegadiza Juan Diego Celdrán, al frente de la Cuadrilla de Tallante. Con ella dieron inicio, ayer al mediodía, los cantos populares con lo que fue amenizado el almuerzo de esta peregrinación que cumple veinte años, por una de las sendas emblemáticas de la zona oeste de Cartagena. Casi 400 personas le escucharon o tuvieron su animada voz de fondo, mientras repartían y comían morcillas, se refrescaban con una cerveza o un vino y departían sobre las vicisitudes de la mañana. La Romería del Cañar no fue el único acto festivo de la zona oeste. En Perín, niños y grandes disfrutaron de la última cabalgata de los Reyes Magos de este año en Cartagena, con un recorrido que partió de la Iglesia a las doce del mediodía y en el que se repartieron muchos caramelos.

La Romería del Cañar ha trascendido su carácter religioso y se ha convertido en una costumbre popular que reúne a lugareños y extranjeros curiosos. Sin embargo, solo medio centenar de verdaderos romeros se echaron al monte a las nueve y cuarto de la mañana, tras asistir a una misa en la Iglesia de Tallante y desayunar bollos con chocolate. El recorrido a pie fue de alrededor de ocho kilómetros con varias paradas en las que la Cuadrilla de Tallante amenizó el descanso con algunas alegres canciones.

A las once de la mañana tuvo lugar un alto en la Ermita del Santiago Apóstol (Rincón de Sumiedo). Allí, entre tonadillas y ripios, la asociación vecinal proporcionó un tentempié con dulces tradicionales. El siguiente tramo hasta el caserío del Cañar, en el que habitualmente se celebra la misa, fue realizado en coche, para llegar poco después del mediodía al punto final de la romería.

Recital de cuadrillas

Allí se organizó un verdadero festival de cuadrillas. A la de Tallante, que acompañó a la imagen de la Virgen en el recorrido desde esa localidad , le dio el relevo la de Isla Plana. Pero también hubo grupos invitados de Molinos Marfagones, Mazarrón y Balsicas, que compitieron en alegre camaradería con versos mitad preparados y en parte improvisados por los ingeniosos cantantes, acompañados por coros e instrumentos tradicionales de cuerda.

La romería cumplió ayer el vigésimo aniversario de la nueva etapa, que comenzó en 1998 cuando colectivos vecinales y musicales de la zona oeste decidieron recuperar esa peregrinación centenaria que había caído en el olvido en las décadas posteriores a la Guerra Civil. El motivo fue la destrucción de la ermita del Cañar y la desaparición de la imagen original de la Virgen de la Luz, a la que está dedicada esta peregrinación. La señalización y la mejora del trazado de buena parte de la senda por la que discurre el recorrido también ha permitido que se haya popularizado en los últimos años. Y, aunque son pocos los que la hacen desde el principio, el número de los que acuden a la misa de campaña y a la degustación gastronómica del mediodía ha crecido con los años. Ayer hubo casi 400 personas

Ayer hubo una nutrida representación de concejales que acudió a l caserío del Cañar. La alcaldesa, Ana Belén Castejón, estuvo arropada por todos los ediles socialistas de su gobierno. También asistió el exalcalde y actual portavoz municipal de MC, José López, junto a algunos de sus colaboradores.

Últimos Magos de Oriente

En Perín, a las doce del mediodía comenzó la última cabalgata de Reyes Magos de todo el término municipal de Cartagena. Dos carrozas iniciaron el periplo en la puerta de la iglesia de la localidad. Una de ellas, transportaba a los Reyes Magos y la otra iba cargada de niños.

Durante el recorrido al que asistieron un centenar de personas, la mayoría chavales, hubo un nutrido reparto de golosinas. La comitiva estuvo acompañada en todo momento por el burro lucero y concluyó en el local social donde grandes y pequeños pudieron fotografiarse con sus majestades.

La cabalgata fue un digno colofón a una programación navideña muy nutrida en la localidad.

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