La revisión del 'Galerna' garantiza trabajo a 300 personas durante dos años en Navantia

Militares de la Armada Española, sobre el submarino 'Galerna', en su base del Arsenal de Cartagena, en mayo de 2015./José María Rodríguez / AGM
Militares de la Armada Española, sobre el submarino 'Galerna', en su base del Arsenal de Cartagena, en mayo de 2015. / José María Rodríguez / AGM

El Gobierno autoriza una inversión de 43 millones en la carena del submarino, lo que permite a la Armada ganar tiempo para incorporar los S-80

José Alberto González
JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZCartagena

Tras varios años de incertidumbres técnicas y presupuestarias, y aunque a nivel nacional todavía queda por aprobar un Plan Industrial que acabe con las pérdidas anuales de 300 millones de euros y dé estabilidad, en Cartagena Navantia tiene despejado el horizonte a corto plazo. La plena carga de trabajo para los trabajadores del astillero público, con las oportunidades que eso puede abrir también a las empresas auxiliares, estará garantizada para los dos próximos años. Así, a la construcción de los submarinos de la clase S-80 se sumará la revisión completa o gran carena del sumergible S-71 'Galerna', cuya inversión fue aprobada ayer por el Gobierno central.

El Consejo de Ministros autorizó, en concreto, un desembolso de 43,26 millones de euros, por parte del Ministerio de Fomento, para que la Armada Española pueda acometer la quinta gran carena del sumergible. Las obras, que emplearán previsiblemente a unas trescientas personas durante dos años, serán financiadas en cuatro anualidades.

El futuro del arma submarina española
Grandes carenas
Submarino 'Galerna'
La Armada, a través del Ministerio de Defensa, encargará a Navantia la revisión y puesta a punto de este sumergible de la clase S-70. Los trabajos costarán 43,2 millones de euros, durarán dos años, emplearán a 300 personas y prolongarán la vida útil de la nave 5 años.
'Tramontana' y 'Mistral'
Podrían ser sometidos a una quinta carena, en los próximos años. El 'Siroco' fue dado de baja en 2012.
Construcción
Clase S-80
Navantia fabrica ya en Cartagena dos de los cuatro nuevos submarinos para la Armada. El 'Isaac Peral' navegará ya en 2021 o 2022 y, en una fecha por decidir, el 'Narciso Monturiol'.

A su conclusión, la nave estará disponible para su uso durante cinco años, al término de los cuales, es decir a finales de 2024 o principios de 2025, podría ser ya dada de baja, ante la progresiva renovación de la flota con los buques de última generación. Así, Defensa espera que el primer sumergible S-80 navegue antes de verano de 2022. Según indicó en 2016 el exalmirante jefe de la flota (Alflot), Francisco Javier Franco Suanzes, durante este 2017 se integrarían todos los sistemas operativos del primero de esos buques, el 'Isaac Peral', tras lo que se iniciaría el proceso para ampliar el segundo, bautizado 'Narciso Monturiol'. En abril, el secretario de Estado de Defensa, Agustín Conde, indicó ya que la entrega de las cuatro naves encargadas a Navantia abarcará hasta el año 2026 o incluso hasta 2028.

Las obras alargarán 5 años la vida útil de la nave y se suman a la construcción del 'Isaac Peral' y el 'Monturiol'

Según informó ayer el Ejecutivo, tras la reunión presidida en Madrid por Mariano Rajoy, la adjudicación de la revisión del 'Galerna' se llevará a cabo de acuerdo con lo previsto en el convenio entre Defensa y Navantia. El astillero que esta empresa tiene en Cartagena es «el adecuado en España, por experiencia y capacidad, para acometer una obra de estas características», indicaron desde el Gobierno. Y añadieron que «dado que el arma submarina es una capacidad esencial para el cumplimiento de las misiones que tiene encomendadas la Armada, se hace necesario acometer la ejecución de las obras de la quinta gran carena de este submarino».

Asimismo, según la planificación del ministerio que tiene en este momento al frente a María Dolores de Cospedal, el contrato incluirá «los recorridos y las pruebas en taller de los distintos equipos y sistemas». Todo ello se hará «antes de proceder a su nuevo montaje a bordo, para realizar las pruebas de puerto con el buque a flote y las pruebas finales de mar».

Empresas auxiliares

La carena ya autorizada y las otras dos posibles evitarán que España se quede casi sin submarinos, como ocurrió en verano de 2014 cuando una avería inmovilizó el 'Galerna' y dejó al 'Mistral' como único disponible. Así, los retrasos en el programa de los S-80, debidos a los problemas para mantenerlos nivelados y a flote, obligaron a plantear una quinta carena no prevista para las armas submarinas de la clase S-70. Esto incluye los sumergibles «Mistral» y «Tramontana» (el 'Siroco' fue dado de baja en 2012), si bien estas revisiones podrían ser descartadas. Todo depende de que, esta vez sí, se cumplan los planes de la nueva clase de submarinos.

La empresa DCNS (Direction des Constructions Navales et Systèmes), que diseñó los S-70, realizó un estudio detallado de cada una de las tres naves para extenderles la vida. Se prevé que empresas auxiliares del sector naval de la comarca aporten mano de obra y equipos, según espera el Comité de Empresa.

Entre tanto, avanza el montaje de los sistemas de mecánica de los S-80. El primero de ellos costará 2.135 millones de euros. De parte de la carga se ocupa la mercantil asturiana Imasa, Ingeniería y Proyectos SA, fabricante de los miles de tubos de los que está compuesta la nave. Y de la instalación de parte de estos, así como de otros componentes, se ocupa la firma cartagenera Metalmecánicas Herjimar.

La construcción pasa también por la realización de las cuadernas de acero, que completarán la estructura del 'Narciso Monturiol', conforme a la solución técnica señalada por la compañía estadounidense General Dynamics Electric Boats, que revisó el buque tras hacer agua el 'Isaac Peral' en 2013, por un sobrepeso cercano a las 75 toneladas.

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